Comunidad Valenciana

CaixaBank ve aumentos del crédito total de la banca a medio plazo, tras el proceso de desapalancamiento

(Fotografía de Guillermo Lucas).

CaixaBank ha celebrado su primera Junta General Ordinaria de Accionistas en Valencia, justo seis meses después de anunciar el traslado de su sede a esta ciudad. Y lo ha hecho en 'petit comité', con apenas un centenar de socios en la sala, y sin grandes sobresaltos. La entidad comunicó a sus propietarios su satisfacción por haber alcanzado cifras de negocio y resultados récord en 2017, "especialmente meritorios en un año difícil por la tensiones políticas en Cataluña", destacó su presidente, Jordi Gual. El ejecutivo manifestó, también, su optimismo respecto a la evolución de la economía y del sector financiero en los próximos meses, ante la tendencia a la normalización en la política financiera y la confianza en una pronta recuperación en saldos crediticios.

"Las caída del crédito bancario por el proceso de desapalancamiento se acerca al momento de tocar fondo. A medio plazo, volveremos a ver crecimientos en el sector", afirmó Gual. Destacó la nueva contratación en crédito al consumo y a empresas -que, en su caso, subieron un 22,4% y un 4% en 2017, respectivamente-.

La entidad cuenta "con 15,7 millones de clientes y 350.000 millones de euros en recursos" en España y Portugal, subrayó su presidente. Gual destacó que CaixaBank reforzó, en 2017, su "liderazgo en banca minorista, un hito nada fácil teniendo en cuenta que nuestras cuotas de mercado son ya muy elevadas". Entre ellas, en nóminas alcanza el 26,3%; en productos de ahorro y de medio plazo, del 20,5%; del 14,9%, en crédito a empresas, y del 26,7% como entidad principal de clientes particulares en España, lo que nos consolida como el banco de referencia del sistema", destacó el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.

"Es preciso seguir esforzándonos para alcanzar tres objetivos clave de 2018: anticiparnos a las nuevas tendencias de digitalización; situar la rentabilidad del banco entre el 9% y el 11% -el Rote ha pasado del 3,4 por ciento en 2014 al 8,4 por ciento en 2017- y continuar diversificando el balance, hacia los segmentos más rentables", entre los que mencionó los fondos de inversión y pensiones y los seguros.

Gonzalo Gortázar, mencionó, además, entre las prioridades para este año, "seguir reforzando la vinculación con nuestros clientes" e "impulsar el crecimiento en Portugal" -a través de BPI, que se integró en el grupo en 2017-, además de "reducir los activos problemáticos". El consejero delegado señaló que el objetivo en BPI para el año 2020 es "alcanzar una rentabilidad superior al 10% y una eficiencia alrededor del 50%".

En esta línea, Gual apuntó que "los activos improductivos todavía están en niveles altos, a pesar del esfuerzo de los últimos años".

Plan estratégico 2019-2021

Gual anunció que CaixaBank está trabajando en su 'Plan Estratégico 2019-2021', que se presentará a finales de noviembre. Apuntó que "se trata de un ejercicio de posicionamiento en un entorno competitivo y tecnológico muy cambiante, pero, también, de un ejercicio de ambición, de voluntad de continuar siendo una referencia de crecimiento rentable y sostenido en Europa".

897 millones, para dividendos

Jordi Gual también ha repasado la evolución de la acción y la política de dividendo. Para el presidente de CaixaBank, "la evolución financiera y del negocio se ha traducido en un muy buen comportamiento de la acción, con un retorno del 28%, dividendos incluidos: 17 puntos por encima del Ibex35 y 13 puntos superior al índice principal de la banca europea".

Con la distribución del dividendo complementario en efectivo de 0,08 euros brutos por acción, que se abonará el 13 de abril, el importe total de la remuneración al accionista correspondiente a 2017 habrá sido de 0,15 euros brutos por acción, lo que representa un aumento del 15,38% respecto a la de 2016 -de 0,13 euros-.

De esta manera, CaixaBank habrá abonado a sus accionistas 897 millones de euros en efectivo, cifra equivalente al 53% del beneficio neto consolidado del pasado ejercicio -que alcanzó los 1.684 millones-, "en línea con el Plan Estratégico 2015-2018 de distribuir, como mínimo, un 50% de los beneficios", indicó.

Reformas pendientes en España

En la primera parte de su discurso, el presidente de CaixaBank ha repasado el entorno macroeconómico global y las perspectivas para 2018. "La economía mundial creció un 3,7%, y las perspectivas para 2018 también son positivas, con una previsión de crecimiento del PIB mundial cercano al 4%", ha expuesto Gual.

En este entorno de crecimiento global, "la economía española ha destacado de forma muy positiva", ha explicado Gual, para quien todavía quedan retos pendientes, como "continuar creando empleo o reducir la deuda pública y exterior, y, además, avanzar en las reformas en ámbitos como la educación, la justicia o las pensiones, tanto para reforzar el potencial de crecimiento como la cohesión social".

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