Tecnología

Elon Musk manda el primer tweet desde su red de internet espacial, que se activará en 2020

Imagen de uno de los satélites de Starlink y Elon Musk. SpaceX

Starlink es el último gran proyecto que se encuentra desarrollando Elon Musk a través de SpaceX. Se trata de una red de satélites que será capaz de suministrar conexión a internet desde el espacio. El pasado mayo logró lanzar con éxito los primeros 60 satélites y la pasada noche Musk consiguió mandar un tweet conectándose a dicha red, un paso que llega antes de lanzar su servicio comercial, que llegaría tan pronto como en 2020.

Según ha explicado la presidenta y directora de operaciones de SpaceX, Gwynne Shotwell,su proyecto para dar internet de banda ancha desde el espacio a EEUU comenzará a mediados de 2020, un proceso para el que será necesario realizar entre 6 y 8 lanzamientos de satélites más.

Los lanzamientos de satélites se hacen ahora mismo de 60 en 60, logrando aprovechar al máximo posible la capacidad de carga del Falcon 9. Sin embargo, el reto de la compañía es mayúsculo pues pese a haber proyectado poner en órbita una red de 12.000 satélites (a un ritmo de 2.000 incorporaciones anuales) ahora ha solicitado a la Unión Internacional de Telecomunicaciones que aprobara el espectro para 30.000 satélites adicionales con la idea de construir una gigantesca constelación con la que dar cobertura a todo el mundo.

Hasta ahora el internet satelital se ha quedado para zonas rurales de baja cobertura y en las que la conexión por cable no llegaba. La idea de Musk con Starlink es que este tipo de conexión llegue también a ciudades y se pueda tener así una cobertura mundial.

Para hacerlo, la idea de la compañía es incrementando poco a poco la cobertura a raíz de ir encadenando los lanzamientos. Shotwell explicó que se necesitan "24 lanzamientos para obtener cobertura global. Cada lanzamiento después de eso dará más capacidad", según recoge Space News, un número que prevé alcanzarlo a finales de 2020.

Medidas contra la contaminación lumínica

Una de las grandes críticas que ha recibido el proyecto de Musk ha sido por parte de la comunidad de astrónomos debido a que los miles de satélites que SpaceX pondrá en órbita interferirán con el seguimiento de las estrellas que hace la comunidad científica. 

Según recoge Mixx.io, la compañía se ha puesto en contacto con el periodista espacial Jonathan O'Callaghan para explicar que los satélites irán pintados de negro en la parte inferior con la idea de disminuir el impacto en los estudios astronómicos bajo el concepto de evitar el reflejo de la luz.

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