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Tortilla de patata en lata: de comida para el ejército a 'souvenir'

  • Dos emprendedores que vieron en la comida de soldados un buen regalo
Madrid

Llegar a consensos en este país suele resultar complicado, cada uno defiende lo suyo y la virtud de la diferencia está instaurada en cada región. Sin embargo, se puede decir sin miedo a la controversia que la tortilla de patata es uno de los platos estrella de la gastronomía nacional, a pesar del intricando debate de cebolla sí, cebolla no.

Bajo este consenso, Patricia Álvarez y Guillermo Pérez han lanzado la marca Memories of Madrid, que vende tortilla de patata en conserva. Un producto arriesgado pero no desconocido, la compañía Rogusa lleva años fabricándola para el ejército español.

A Patricia, formada en derecho laboral, y Guillermo, ingeniero, siempre les había picado la curiosidad de emprender, y cuando llegaron a Madrid, a raíz de una plaza de funcionario para él, vieron la oportunidad de hacerlo. Siempre tuvieron claro que querían lanzar algo en el terreno de la gastronomía y pensaron en productos como el jamón o la paella. Sin embargo, encontraron en la tortilla el producto más adecuado. "Investigamos y vimos que esto sería la bomba, unas tortillas sin necesidad de refrigeración, totalmente naturales y fáciles de transportar", cuenta Patricia.

La estrategia de negocio es llamar la atención del turista para que se lleve un pedazo de la gastronomía española a su casa, como recuerdo o regalo. Así, su primera tienda está en la Plaza Mayor de Madrid, punto turístico indiscutible de la ciudad. Y además, las latas de Memories of Madrid presentan un diseño atractivo, colorido, y tienen un año pintado y una efeméride del mismo. La propuesta, cuenta Patricia Álvarez, es que "el cliente compre la lata con la fecha que rememore un momento especial". Una idea que ya triunfa en La Casa Oriental de Porto, Portugal. Una tienda de ultramarinos que vende latas de conservas con años.

En un primer momento, Patricia y Guillermo habían pensado que sus tortillas serían el mejor souvenir para los extranjeros. Sin embargo, en los tres meses que Memories of Madrid lleva abierto, las ventas entre turistas nacionales han supuesto el 90 por cierto de la facturación. Una buena acogida que ya les ha llevado a pensar en la expasión por el resto del país. "Una idea de crecer que habíamos tenido desde el comienzo", cuenta Guillermo y que de momento solo se lo plantean a través de "tiendas propias", añade Patricia y no por un sistema de franquicias.

El precio de esta tortilla, 240 gramos, asciende a los 9 euros y según aseguran los fundadores tienen un sabor muy logrado, sobre todo porque "están hechas con huevo y no con huevina, como la mayoría de tortillas precocinadas", explica Patricia. Ricardo López, director comercial de Rogusa, añade a este medio que el sabor es precisamente la ventaja de este producto respecto a otras opciones de comida preparada, porque solo están hechas con aceite de oliva, patata, huevo… y cebolla, porque es una forma de asegurar el sabor. No obstante, la textura es uno de los aspectos menos conseguidos. Patricia explica que al final es una conserva que va en aceite y por tanto resulta blanda. Así, recomienda que antes de tomarla se pase por la sartén para garantizar la mejor experiencia.

El 'boom' de los precocinados

Desde Rogusa explican que los supermercados demandan cada vez más productos precocinados o listos para comer, por ejemplo ellos distribuyen platos tan típicos como los callos a la madrileña. La tortilla de patata precocinada es otro producto que cada vez tiene más acogida en el lineal de supermercado, pero Ricardo López explica que, aunque mantiene que el sabor de su producto está más conseguido que las tortillas al vacío, no podrían competir en precios con esas opciones o las congeladas.

Las tortillas envasadas al vacío ya son un habitual de los establecimientos de alimentación, después de muchos año de intentos con resultados no muy acertados. Hasta hace poco solo existía la tortilla casera Palacios, pero ahora las grandes superficies de alimentación, como Mercadona o Lidl, están apostando por este producto. Desde Lidl explican que llevan comercializando tortillas preparadas desde el año 2002, pero que su entrada en la cesta de la compra ha costado, porque se trata de un plato típico, sencillo de cocinar y que, por tanto, no se había desarrollado la necesidad de acudir a productos preparados. "Sin embargo, los estilos de vida, sobre todo del consumidor más joven, con menos tiempo y que optan por propuestas inteligentes que les permiten ahorrar recursos sin renunciar a la calidad, innovación y las últimas tendencias en gastronomía, han hecho que la acogida de platos preparados sea más alta", explican. La Cocina de Senen, que comercializa tortillas congeladas, también coincide en que hoy en día tenemos menos tiempo, por ello, las tortillas precocinadas se consumen cada vez más. Así, su nicho de clientes son los hombres y mujeres entre 35 y 55 años.

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