Status

Restaurantes de hotel, un espacio por explorar

  • Las cocinas de los establecimientos hoteleros más 'gourmet'
  • Proponen experiencias culinarias de reconocido prestigio
Restaurante Hielo Y Carbón, hotel Hyatt Centric Gran Vía (Madrid). Autor: J. Fernández
Madrid

La oferta gastronómica y de ocio de un hotel no está restringida a los huéspedes del mismo, también se dirige a residentes y turistas ocasionales. Las cadenas hoteleras están cada vez más preocupadas por introducir sus establecimientos en el día a día de los ciudadanos a través de ciclos de jazz, exposiciones o con una oferta gastronómica de primer nivel. Es el caso del Hyatt Centric Gran Via Madrid, el primero de la cadena en España, que a través de su restaurante Hielo Y Carbón propone una atractiva experiencia culinaria abierta a todos.

Helena Membrillera, directora de Ventas y Marketing de hotel, explica que cada vez más los hoteles están apostando por reactivar su oferta gastronómica o incluso de ocio y entretenimiento para atraer al público local. Membrillera entiende que es una tendencia mundial que responde a una nueva forma de entender el ocio: "Los hoteles se convierten en espacios abiertos de exploración e intercambio, que invitan a descubrir el diseño, la cultura y la gastronomía local".

El caso más visible de esta tendencia son las terrazas y las azoteas de los grandes hoteles porque fueron las primeras en abrirse a clientes no huéspedes. "Las terrazas han abierto los hoteles a la ciudad, porque hace diez años, visitar un hotel implicaba viajar y alojarte en él. Las azoteas y también los espacios gastronómicos han conseguido desarrollar su propia personalidad y protagonismo", cuenta la directora de marketing. La apuesta del hotel Hyatt Centric Gran Via Madrid tiene las dos vertientes: la gastronómica, con el restaurante Hielo Y Carbón, y la terraza, con El jardín de Diana

Hotel Casa Fuster, en Barcelona, es otro de los establecimientos que en los últimos años ha apostado por proponer una oferta de ocio para los barceloneses y resto de turistas. Joan Carles Casanovas, director del Hotel Casa Fuster, explica que "un nada despreciable porcentaje de los ingresos de Casa Fuster procede de servicios prestados a clientes que no se hospedan, pero que disfrutan del lujo del hotel". "Que los ciudadanos de Barcelona consideren Casa Fuster un lugar de encuentro es fundamental para nosotros. Son ellos nuestros mejores embajadores", añade el director.

Así, este establecimiento propone una lujosa terraza, que se ha convertido en un lugar de moda en la Ciudad Condal y es visitada cada día por cientos de barceloneses; un Jazz Club, que se ha colado en todos los circuitos musicales de referencia de la ciudad; y Galaxó, uno de los restaurantes mejor valorados de Barcelona.

Una apuesta Michelin

Esta tendencia no escapa a algunas de las propuestas gastronómicas más importantes del país. Los chefs españoles más laureados han encontrado en los restaurantes de los hoteles una oportunidad para llevar su marca a nuevos horizontes. De hecho, es una de las maneras que tienen los cocineros de encontrar la rentabilidad que la alta cocina no siempre garantiza. "Hay que estar dispuesto a trabajar más y colaborar en otros espacios para que tu propuesta sea sólida, sea impecable, para que la casa esté confortable y para que no falte ninguna persona del staff", explicó Carme Ruscalleda, que acaba de cerrar su restaurante Sant Pau, de tres estrellas Michelin y es la diseñadora de Blanc, el restaurante del hotel Mandarin Oriental Barcelona.

Lo cierto, no es extraño encontrar a grandes cocineros al mando de los restaurantes de cadenas hoteleras. Otro ejemplo es Martin Berasategui que atesora dos estrellas Michelin, de un total de ocho, gracias al restaurante M.B del hotel The Ritz-Carlton Abama de Tenerife. Luego está el caso de Pedro Subijana que convirtió su Akelerra, de tres estrellas, en un hotel después de 42 años.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin