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La máquina 'Enigma' ya se utilizó en la Guerra Civil

  • La muestra puede disfrutarse en el Espacio Telefónica hasta el 21 de octubre
  • Recorre la historia de la máquina de encriptación que descifró Alan Turing
  • Este fenómeno está considerado como el inicio de la informática
Madrid

Días atrás, daba una conferencia en Madrid Tom Robertson, profesor y anterior decano de la escuela de negocios norteamericana Wharton School. Estaba hablando de cómo la tecnología había cambiado la manera de vender y, en un momento de su intervención, reconoció que sus alumnos pensaban que Internet había estado con nosotros desde los inicios del siglo XX. Algo similar se imaginaban del smartphone, compañero inseparable de sus vidas. Con estas preguntas, Robertson quería recordar que, tan solo unas pocas décadas atrás, ni siquiera existían los ordenadores. Internet apenas tiene 25 años y los smartphones una década.

Por eso, al recorrer la muestra del Espacio Telefónica -hasta el 21 de octubre en C/ Fuencarral, 3 de Madrid- sobre la máquina Enigma, da la impresión de que estemos visitando algo prehistórico. La Fundación de la teleco presenta para su sala de menor tamaño -Efemérides- un fenómeno que muchos consideran el inicio de la informática, de la sociedad de la información, etc. Bajo el lema Máquina Enigma. Descifrando códigos, han reunido piezas únicas del patrimonio histórico tecnológico de Telefónica. "Se trata de un fondo de gran valor conformado por objetos, documentos y audiovisuales imprescindibles para entender la tecnología de las comunicaciones del siglo XX, que aporta información sobre el contexto social del siglo pasado", explica Reyes Esparcia, responsable de la muestra. Entre todo ese legado, han seleccionado piezas únicas para contar la historia de esta máquina de cifrado. Quienes conozcan la biografía del matemático inglés Alan Turing o hayan visto la película The Imitation Game -traducida en España como Descifrando Enigma- habrán reconocido de qué va la historia.

Turing se afanó en desenmascarar el sistema de códigos y mensajes en clave que enviaban los militares nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Gracias a su esfuerzo, las fuerzas aliadas pudieron no solo interceptar las órdenes enemigas, sino traducirlas y adelantarse a sus movimientos.

Dos años menos de guerra

"Rápida y supuestamente indescifrable, esta máquina estaba en el epicentro de una guerra secreta entre el III Reich y un equipo de criptógrafos aliados. Estos tenían su base en Bletchley Park, una instalación militar británica. Su objetivo, descifrar la comunicación enemiga, no sólo dio a los aliados una enorme ventaja, sino que contribuyó de manera determinante a acortar la duración de la guerra. Se ha calculado que, sin los logros de los equipos de desencriptación, la guerra hubiera llegado a durar dos años más", explica Esparcia.

La primera máquina había sido ideada en la década de los años 20 del siglo pasado por un ingeniero e inventor alemán, Arthur Scherbius. Su idea original era que sirviera a empresas y bancos para encriptar sus comunicaciones. Se trataba de un aparato electromecánico de rotores para codificar mensajes. El sector privado le vio poca utilidad en aquellos momentos y, como sucedió después con otras tantas innovaciones -desde Internet al GPS-, sirvió antes a los militares que a los civiles. En el momento en el que Hitler rearmó Alemania en los años 30, el invento de Scherbius se convirtió, con varias mejoras y modificaciones, en la máquina de cifrado estándar de los tres ejércitos alemanes. Estos basaban en ella la seguridad de sus comunicaciones por radio y los historiadores coinciden en que llegó a ser la más avanzada de su época. La dificultad extrema de descifrar su código era una pesadilla para los servicios secretos aliados y aseguraba una enorme ventaja militar al III Reich.

En Morse indescifrable

Las fuerzas alemanas dependían de las máquinas Enigma para codificar y decodificar mensajes secretos transmitidos por la radio durante la Segunda Guerra Mundial. Funcionaban de la siguiente manera: para que dos operadores de Enigma se comunicaran era necesario que las dos máquinas estuvieran configuradas exactamente igual. Los mensajes, una vez encriptados, se enviaban por radio utilizando el código Morse. Quien interceptara estos mensajes, solo obtenía una serie de letras sin sentido. Sin embargo, un operador de Enigma con las claves adecuadas, al teclear esas series en apariencia inocentes, haría que se iluminaran en el panel de lámparas las letras del mensaje original y obtendría el mensaje descodificado. La configuración de la máquina se cambiaba diariamente, de manera que aunque se descifrara el código un día, a la jornada siguiente había que empezar de cero.

Y ahí es donde entró en acción la habilidad de Alan Turing y su equipo de colaboradores, formado entre otros por Douglas Welchman y Dilly Knox. En una mansión al norte de Londres, en Bletchley Park, el servicio de inteligencia británico reunió en unas instalaciones conocidas como Estación X a las mejores mentes del país. Matemáticos, jugadores de ajedrez, lingüistas, ingenieros, etc., fueron reclutados para descifrar, en una carrera contrarreloj, los mensajes codificados del III Reich. Hasta 10.000 personas, repartidas en tres turnos continuos, llegaron a trabajar de manera incansable en el más estricto secreto.

Esta muestra del Espacio Telefónica reivindica el papel de tantas mujeres telefonistas que se encargaban de interceptar esas comunicaciones -Mavis Lever y Margaret Rock, entre otras-. El primer mensaje descodificado se leyó en 1941, y dio a los aliados una enorme ventaja a la hora de organizar el Día-D. También esta exposición revela que, antes que en la II Guerra Mundial, las máquinas Enigma se utilizaron durante la Guerra Civil española. El jefe del Estado Mayor y jefe de la Oficina de Escuchas y Descifrado del Cuartel General de Franco, el comandante Antonio Sarmiento, dejó redactado un informe sobre cómo usar las máquinas y la explicación de los ajustes necesarios para el correcto cifrado de los mensajes. Así, la Guerra Civil fue la primera contienda en la que se utilizaron estos sistemas de encriptación de mensajes. El propio director de Bletchley Park mostró interés en el estudio de la máquina española, como paso previo para comprender la alemana.

La figura de Alan Turing

"La muestra nos acerca aún más a la figura de Turing, que con tan sólo 23 años, en Cambridge, donde se licenció con honores en matemáticas, publicó un artículo que hace que sea considerado el padre de la computación. En él desarrollaba de manera teórica una máquina de cómputo universal, conocida como Máquina de Turing. Una vez terminada la guerra, Turing trabajó en el Laboratorio Nacional de Física, fue director del Departamento de Computación de la Universidad de Manchester, diseñó ordenadores, escribió el primer manual de programación de la historia y el sistema de programación del primer ordenador electrónico de propósito general, construido en la Universidad de Manchester", nos recuerdan.

Incluso se planteó si las máquinas podrían llegar a pensar, sentando las bases de la hoy omnipresente inteligencia artificial. Aún en la actualidad se considera útil su planteamiento para dilucidar si estamos ante un sistema capaz de pensar por sí mismo: "Si un interrogador humano no es capaz de distinguir si quien responde a sus preguntas es humano o máquina, cabe pensar que la máquina es inteligente".

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comentariosforum1

Josep Orni
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En Contra

España y su glorioso imperio, siempre ha sido el conejillos de indias de Alemania hitleriana, lo fue con los bombardeos con aviones nazis y bombas experimentales, lo fue con Enigma y ahora lo está siendo con la reacción y manipulación de masas en Catalunya con España. La diferencia entre incultura e inconsciencia es evidente.

Puntuación -2
#1