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Sungazing, o el sol como terapia

  • Se trata de una técnica milenaria que consiste en mirar al sol unos segundos
  • La contemplación del sol se originó en India hace dos mil años
  • Aporta una mente positiva, más energía y menos apetito, entre otros
Madrid

El sungazing, también conocido como curación solar, observación solar, yoga solar, surya yoga o sun yoga, está de moda. Literalmente significa 'contemplar fijamente el sol' (sun = sol / gazing = mirar fijamente), y en la práctica no es más que la disciplina de mirar al sol directamente para, según sus defensores, recibir alimento, curación e iluminación espiritual.

Beneficios basados en el hecho constatado de que la exposición solar activa la glándula pineal y es imprescindible para mantener un buen nivel de vitamina D. Además, practicado con sentido común y mucha precaución, puede ayudarnos a mejorar la calidad de vida y ciertas carencias y dolencias, como los desarreglos hormonales, el estrés, el insomnio, la ansiedad o la depresión.

Aunque crea que es un nuevo término inglés de moda, se trata de una práctica milenaria que consiste en mirar al sol durante unos segundos para recibir sus múltiples beneficios.

La contemplación del sol se originó en la India hace más de dos mil años con las enseñanzas de Mahavir de Jain, también conocido como Mahavira o Vardhamana. Terapia que también fue practicada por los antiguos egipcios, aztecas, griegos y mayas, así como en el yoga tibetano y en algunas tradiciones como el Qigong y el Tai Chi.

Si quiere saber más, debe conocer a Hira Ratan Manek, más conocido como HRM. Nació en 1937 en India, y desde 1995, dice vivir exclusivamente de la energía solar y el agua, sin otro alimento, aunque varias fuentes lo desmienten. Lo que sí es cierto es que, tras treinta años de investigación y práctica personal, divulga su método por el todo el mundo con conferencias y cursos gratuitos, y ha sido el tema de muchos artículos, entrevistas e incluso una película (Hira Raran Manek: el mensajero del Sol). En 2002, estableció el Solar Healing Center, con sede en Orlando, Florida, y actualmente existen varios centros de curación solar en todo el mundo, y miles de entusiastas seguidores.

Según dice, su objetivo es "compartir sus conocimientos para la mejora de la vida en el planeta y ayudar a las personas a sanar física, emocional y mentalmente, y a desarrollarse espiritualmente".

Asegura que mirar al sol no es peligroso, siempre y cuando se haga en las horas de baja radiación. "Los primeros rayos de sol de la mañana y los últimos rayos de la tarde son más beneficiosos que la televisión y los ordenadores. La franja segura no es peligrosa. Los ojos necesitan una buena luz para estar sanos. Nadie ha dañado sus ojos por mirar al sol en la franja de tiempo segura y durante unos segundos".

De cualquier forma, y como dijo hace tiempo la plataforma Pijama Surf, "sin recomendar la práctica extrema del sungazing, no hay duda que sentir el calor del sol, meditar un poco a propósito de su energía y quizás agradecer su sustento, es algo altamente saludable, parte quizás del más entrañable y placentero misterio del ser humano en un planeta a unos ocho minutos luz del Sol".

Sus beneficios

Según Hira Ratan Manek, algunos de sus múltiples beneficios son: la mente se llena de pensamientos positivos y se fortalece; aumenta el nivel de energía y disminuye el apetito; se obtiene salud y paz mental; activa la glándula pineal, reestablece los niveles normales de melatonina y la salud del sistema endocrino. Los desórdenes del sueño son sanados. Según el investigador, todo esto se verá reflejado en el cuerpo físico, ya que con una mente en paz, el cuerpo sana y se cura a sí mismo, dejando ir alergias, desórdenes respiratorios y otro tipo de enfermedades. La raíz de todas las enfermedades es la debilidad física. Al debilitarse el cuerpo, deja de trabajar de manera óptima, con un sistema inmunológico débil. Recibiendo más luz solar, el cuerpo aumentará las defensas, mejorando su poder inmune y auto sanador. Todos hemos disfrutado amaneceres y atardeceres por largos periodos sin sufrir daños. De la misma forma, si practicamos sungazing seguro durante las horas recomendadas, vamos a obtener buena salud mental, física y espiritual.

¿Cómo se practica?

Su práctica requiere la contemplación del sol una vez al día, durante la primera hora tras el amanecer o durante la última hora antes del atardecer, horas en las que la radiación infrarroja y ultravioleta es nula o mínima, evitando así daños oculares o corporales.

La técnica es muy sencilla. Debe hacerse descalzo sobre el suelo, mirando fijamente el sol durante diez segundos, aumentando diez segundos cada día de práctica. Siguiendo estas reglas el ejercicio es seguro.

El método HRM del sungazing puede ser practicado por cualquier persona y en cualquier lugar del mundo durante todo el año. No hay restricciones. Si se practica siguiendo las recomendaciones, con fe y confianza, libre de dudas y con entendimiento, se adquiere salud mental, física y espiritual.

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