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La historia del Hotel Casa Fuster, el primer hotel de Barcelona convertido en monumento

Obra del famoso arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner (1854-1923), Casa Fuster fue un regalo del señor Fuster, caballero de la alta sociedad Mallorquina, a su esposa con la intención añadida de embellecer la ciudad de Barcelona. Hoy en día es un hotel de lujo que ha sabido mantener el valor monumental de esta obra arquitectónica.

Los trabajos de construcción empezaron en 1908 y en 1911 la Familia Fuster i Fabra entró a vivir en su planta noble, momento en que la propiedad fue considerada la casa más cara de la ciudad por el material utilizado en su construcción, entre ellos mármoles de alta calidad. Lo cierto, la fachada de la casa fue la primera hecha con mármol blanco en la ciudad Condal.

A pesar del prestigio de Lluís Domènech i Montaner -arquitecto modernista autor entre otras obras del famoso Palau de la Música Catalana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO-, éste tuvo que construir la casa bajo la supervisión de Consuelo Fabra i Puig, la mujer del señor Fuster. Un rosetón de la fachada de la calle Jesús con las iniciales CF da muestra de ello.

La Casa Fuster, uno de los últimos trabajos de Domènech i Montaner, es uno de los emblemas del período más próspero y de mayor esplendor de la Barcelona del pasado siglo. Y que corona el barrio del Eixample con tres fachadas de gran impacto, sobre todo por sus detalles y expresividad.

Precisamente, este carácter arquitectónico y monumental fue el que provocó que la familia se viera obligada a abandonar la casa en los años 20 debido al gasto tan elevado de la construcción de la Casa. Desde ese momento, Casa Fuster tuvo varias ocupaciones hasta que en 1962 la compañía eléctrica ENHER compró la casa con la intención de derribarla y edificar un rascacielos. Por suerte, la sociedad barcelonesa se opuso y ganó la batalla.

Finalmente, la cadena Hoteles Center adquirió el edificio en el 2000 y lo rehabilitó respetando la originalidad del edificio y, a la vez, potenciando la singularidad y espectacularidad de tan fantástica pieza arquitectónica. Y que continúa respetando porque este mismo verano la fachada del Hotel Casa Fuster ha concluido unas obras de restauración de 6 meses en los que un equipo de expertos ha trabajado por mejorar la portada del histórico establecimiento.

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