Status

De un hotel en quiebra en Portugal, a conquistar España de la mano de Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo y Dionísio Pestana Imagen: Reuters

Dionísio Pestana, creador del mayor grupo hotelero portugués a partir de un hotel en quiebra, abrirá en 2018 dos nuevos establecimientos en el centro de Madrid con las que superará las 90 en funcionamiento en 15 países de todo el mundo. Uno de ellos pertenece a la cadena Pestana CR7, la línea lifestyle creada en asociación con el futbolista Cristiano Ronaldo.

Con más de 11.000 habitaciones, 7.000 empleados y un patrimonio en activos que supera los 1.100 millones de euros, este "hotelero" y no inversor, como él mismo se define, tiene planes para crecer aún más. Y España es un objetivo en el que lleva trabajando desde el año 2013 cuando abrió un hotel en Barcelona. 

El hotel del Grupo Pestana en Barcelona

El siguiente paso es Madrid con  la apertura de un hotel de 90 habitaciones en la Casa de la Carnicería de Madrid, un edificio "emblemático" de la Plaza Mayor, y poco después otro en la Gran Vía madrileña. El primero será de la línea de lujo, Pestana Collection, una de las cuatro marcas del Grupo, y el de Gran Vía, un Pestana CR7, de la línea lifestyle creada en asociación, al 50%, con el futbolista del Real Madrid, el también madeirense Cristiano Ronaldo. Después de la capital, el objetivo está en la isla de Ibiza.

El grupo creció durante años en el área de los resorts, donde sigue siendo líder en el Algarve o Madeira pero ahora, dice, "estamos diversificando el riesgo de resort para urbano". Londres, Berlín y Amsterdam ya están en su cartera, al igual que algunos destinos de Latinoamérica (Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba), región que "era una prioridad muy fuerte cuando Brasil estaba bien", pero después la crisis y la inestabilidad política dificultaron la operación del grupo. "Sigo creyendo" en Latinoamérica, "tiene potencial", asegura, antes de precisar que, hoy por hoy, "la idea es mantener lo que ya está hecho allí" sin dejar de explorar nuevas posibilidades. Ya tiene entre manos un proyecto en Montevideo y le gustaría avanzar en Perú y Colombia aunque, insiste, "en función de las oportunidades que surjan y de la estabilidad política" del país.

Apuesta siempre a lo seguro, con pragmatismo y con calma, porque "entre pensar, negociar, aprobar, construir y abrir son 4 años". El 70 % del universo Pestana es en propiedad, pero también explota la concesión de las "Pousadas de Portugal", marca de establecimientos históricos similar a Paradores de España. No descarta fórmulas. "Si el proyecto fuera muy bueno, somos flexibles", pero sin perder de vista la gran prioridad, la ubicación, algo que "siempre fue, y es, una regla de oro". "Cuando el turismo está bien todos los hoteles van bien, cuando viene la crisis los que sobreviven son los de mejor localización", explica.

Otra regla es que cada unidad tenga al menos de 50 habitaciones, el mínimo para tener una buena estructura de gestión, y lo que marca la diferencia son lo que él llama "los valores de la hotelería".

Pestana CR7 Lisboa

Pero aunque el Grupo Pestana está en tiempo de vacas gordas, los comienzos fueron duros. Nacido en 1952 en Johannesburgo -hijo de madeirenses que emigraron a Sudáfrica-, Dionisio Pestana regresa al archipiélago portugués con 26 años con la misión de salvar un hotel prácticamente en ruina, el histórico Carlton, abierto por su padre en 1972.  Es uno de sus favoritos y le tiene respeto porque fue el inicio de su historia y "donde aprendí todo, aprendí a trabajar en serio".

Según cuenta el propio Dionísio, tardó más de una década en conseguir que el hotel familiar saliera de su crisis y comenzase a dar beneficios. Por ello, el ahora dueño del Grupo Pestana siente una gran admiración por los pequeños empresarios que "tienen que hacer todo" y su hábito de mantener la cabeza fría.

Todavía afincado en Madeira, este empresario compagina una vida sencilla y familiar con sus tareas de gestión y liderazgo que pasan por conseguir llegar a los 100 hoteles ne 2020. Un objetivo claro y ambicioso pero siempre teniendo en cuenta que "no vale la pena arriesgar para crecer muy rápido. Un buen empresario es aquel que sobrevivió a una crisis porque hizo los deberes", sostiene.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin