Status

Eight & Bob: el perfume de John F. Kennedy

Quizás conocer la historia tan disparatada de este prestigioso perfume que logró encandilar a un jovencísimo John FitzGerald Kennedy sea fundamental para entender lo que se debía sentir al olfatear las exclusivas notas que desprendía dicha fragancia. Se trata de una rocambolesca historia en la que el final feliz debía de estar asegurado.

Eight & Bob: el perfume que permaneció oculto

Albert Fouquet era un perfumista y aristócrata francés, extremadamente joven, que solía crear fragancias de un lujo extremo para su propio uso. La creación de los perfumes era cosa suya con la inestimable ayuda de su mayordomo, Philippe.

Estos perfumes se creaban con un ingrediente principal muy difícil de conseguir, que los hacía realmente diferentes y exclusivos. Se trata de una planta silvestre que solamente podía ser recolectada durante el mes de abril, tras haber pasado el clásico proceso de selección de las mejores hojas. Hasta ese momento no podía saber cuántos frasquitos de fragancia podría elaborar para ese año.

En el año 1937 Albert Fouquet coincidió en sus vacaciones veraniegas con un joven americano que quedó completamente encandilado con el famoso perfume secreto. Este joven era John FitzGerald Kennedy, quien consiguió convencer al maestro perfumista de que le enviara un frasco del perfume que le había fascinado a su casa en Estados Unidos.

Fouquet hizo honor a su promesa y envió el perfume francés a JFK. Tras esto, ambos amigos permanecieron en contacto y un día Kennedy le solicitó el envío de ocho perfumes y uno más para Bob. De ahí el nombre que recibe la fragancia: ?Eight & Bob?. A Fouquet le pareció tan divertido que decidió darle ese particular nombre al exitoso perfume que había creado.

El perfume enseguida se convirtió en el objeto de deseo de los personajes más prestigioso de aquella época, como los actores de la edad de oro del cine hollywoodiense. Pero no todo sería una bonita historia. Dos años después, tras un accidente de tráfico, Fouquet perdió la vida. Pese a que su mayordomo aun contaba con las fórmulas de los perfumes y la posibilidad de poder seguir creando tan lujosas fragancias, se vio obligado a huir tras la invasión nazi. No sin antes ocultar los frascos que quedaban del perfume en libros en la biblioteca de Fouquet.

Tras muchos años escondidos, se han encontrado los frascos de Eight & Bob que Philippe escondió, además de otras dos fragancias más. Y tras algunos años de investigación olfativa y tecnológica se han podido desgranar los ingredientes de aquel perfume que enamoró a Kennedy. En la actualidad son varios los aromas que han salido a la venta de todos los que tenía guardados Albert Fouquet durante su etapa como perfumista. Sin duda, se trata de fragancias prestigiosas y muy exclusivas que pueden enamorar a cualquiera.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin