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Dolce & Gabbana combate el recato del hiyab

La marca de alta costura italiana Dolce & Gabbana ha lanzado su primera colección para la mujer musulmana. Las manos de los diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana se han puesto al servicio del hiyab.

La firma se ha servido de bellas flores, cuidados encajes o sugerentes transparencias para modernizar este trozo de tela cuya labor, entre otras, es cubrir cualquier atributo del cuerpo femenino.

Recato, modestia, decencia y pudor al mostrar el cuerpo femenino en público es, en en palabras del Corán, el significado tras la barrera textil interpuesta entre la mujer musulmana y el exterior. También, en el mismo libro y en el mismo inicio, el hiyab servía para diferenciar a la mujer libre (y creyente) de la esclava.

Hoy en día, los empedernidos lectores del Corán claman a Dios para someter a la mujer, los acérrimos laicistas franceses prohíben el uso del velo integral en todos los espacios públicos, y en el resto de Occidente la mayoría de mujeres musulmanas portan hiyab ante la mirada a veces poco comprensiva de la mujer u hombre occidental.

Conforme el territorio a 'turistear' o la persona a preguntar la cosa es bien distinta. Mientras unas, vivan en Occidente u Oriente, asumen el velo como símbolo identitario, como forma de preservar su integridad, como la manera de luchar contra la globalización o incluso para ser un cool; otras luchan por erradicar un elemento que consideran misógino. Las y los que quedan trabajan por la libertad de elección.

En tal situación es difícil la posición. Dolce & Gabbanna se ha lanzado y con la crítica y el revuelo ha topado. Críticas positivas, otras negativas y otras de las de NS/NC. Lo cierto, son pocas las marcas occidentales que se hayan atrevido a servir a la mujer musulmana. En Oriente sí las hay, y a cada cual más opulenta.

Quizá, los intereses de la marca italiana sean económicos (mucho dinero guardan los países orientales). Quizá, los italianos acepten una bella estética religiosa como pueda ser la mantilla cristiana. O quizá, Stefano y Domenico entiendan el hoy del hiyab, olviden el recato del que inicialmente esa tela partía y ofrezcan a la mujer musulmana lo mismo que ofrecen al resto de mujeres: diseños para sentirse más guapas.

En fin, no controles mis vestidos, no controles mis sentidos, ¿no?

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forum Comentarios 1

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No serí­a lógico ?
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En Contra

Las titis progres y sus mantenedores, no deberían comprar nada de esta marca por discriminadores. Que les vendan sólo a los moros-as.

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#1