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Los raperos y sus millones colgados del cuello

Ser millonario o tener mucho dinero no siempre va acompañado de adjetivos como elegancia, distinción o mesura. En ocasiones ser millonario está relacionado con ostentación, mal gusto o excentricidades poco justificadas.

Un buen ejemplo de lo último son los raperos. A pesar de que el particular vestir de los raperos en ocasiones se convierte en tendencia, habitualmente a lo que están afiliados es a la ostentación y a los extravagantes outfits donde la mesura y la elegancia brillan por su ausencia. Más allá de sudaderas oversize, pantalones a la altura de las pantorrillas o gafas de dimensiones kilométricas, son los colgantes y los anillos de oro la seña de identidad de toda esa ostentación y extravagancia.

Llamar la atención, crear una imagen personal y demostrar el poder y el dinero que tienen son algunos de los motivos que llevan a los raperos más famosos de la historia invertir sumas cantidades de dinero en sus joyas más preciadas.

                   

 El marido de la voluptuosa y televisiva Kim Kardashian, el polémico rapero Kanye West, se gastó 300.000 dólares en un megacolgante de oro con la cara del dios egipcio Horus. Un auténtico estilo propio con el que el rapero pretende marcar tendencia en el mundo de la moda. Recordar, que en Estados Unidos a diferencia de Europa, los raperos son referentes en el mundo de la música, de la moda, del dinero y del papel couche.

50.000 dólares más, unos 350.000 fue lo que invirtió el rapero 2 Chainz en un collar y una pulsera de dimensiones considerables pero de un corte más clásico y tradicional. De hecho, el collar recuerda a la dorada época de los ochenta donde el personaje de M. A en el equipo A era el referente europeo de la ostentación áurea.

Subiendo un poco la inversión y llegando al medio millón de dólares se encuentra el joven rapero Sean Kingston y a su particular colgante de 500.000 dólares. En este caso ni el recordatorio divino de West al dios Horus ni las reminiscencias más ochenteras de Chainzs son la clave del diseño del colgante de Kignston. En este caso, la mítica caja de pinturas infantiles de cera Crayons- eso si fabricada en oro- es lo que el artista lleva colgado al cuello. Una clara adhesión a la cultura más pop.

Para terminar el recorrido por los millones que algunos raperos llevan colgados al cuello, hay que alcanzar el medio millón de dólares que se gastó Rick Ross en un colgante que es la réplica de si mismo con un colgante al cuello. Este esperpento está hecho en oro y diamante y el artista lo luce con orgullo.

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forum Comentarios 1

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canalla
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En Contra

Si yo fuera presidente prohibiría el reguetón, el hip-hop, el metal extremo y el pop-almibarado.

Bueno, o quizá prohibir no, pero subirles el IVA al 90% al menos.

Puntuación -1
#1