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Christian Börjesson: "Debemos ofrecer tratamientos efectivos y con soluciones constatables sea cual sea la problemática de la piel"

Madrid

Christian Börjesson, CEO de Cristina Galmiche, comenzó su carrera profesional en el mundo de los negocios creando su propia empresa antes de cumplir los 30. Después de acumular años de experiencia en ventas y dirección de equipos, en junio de 2020, decidió tomar las riendas del grupo Cristina Galmiche, incorporándose como CEO.

¿Dónde está la clave para crear su propia empresa antes de cumplir los 30?

En realidad, fue mi madre, Cristina Galmiche, quien la creó y también mucho antes de cumplir 30 años. Ella ha sido la persona que ha hecho todo el recorrido, sola, en años muy diferentes a los de ahora para una mujer. La clave hace más de tres décadas fue su espíritu emprendedor y la honestidad que como profesional de la estética le llevó a desear ser parte del cambio en lugar de quedarse a la espera de soluciones eficaces. Gracias a ello consiguió desarrollar un Método propio y disruptivo en el sector de la estética que ofrece una solución eficaz para las pieles más conflictivas: con acné, dermatitis, sensibilidad, rosácea. Para mí, la combinación de sentir que siempre estás empezando, honestidad, pasión y búsqueda de la excelencia son claves esenciales a la hora de crear cualquier empresa.

¿Qué es lo que más le llama la atención del negocio de la estética?

Lo primero que llama la atención es algo que no todo el mundo conoce y es que nos tenemos que sentir muy orgullosos de contar con un sector tan valioso para la economía española. Según datos de Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética), España está en el Top 10 mundial de los países exportadores de perfumes y cosméticos, por delante de sectores emblemáticos como el vino, el calzado o el aceite de oliva. Es cierto que el COVID-19 frenó su crecimiento, ahora la Guerra de Ucrania y la inflación alta complican aún más el escenario económico, pero hasta en las situaciones más adversas hemos evidenciado una gran capacidad de trabajo y altas dosis de creatividad, y prueba de ello es que tenemos un mercado nacional que se mantiene entre los primeros de Europa.

El sector de la belleza y de la estética se caracteriza también por su heterogeneidad y amplitud; al igual que otros sectores empresariales españoles, el grueso del tejido empresarial lo conforman pymes -más de un 85%- junto con grandes empresas nacionales y multinacionales.

En estos momentos, hay una tendencia que es necesaria y común en todos los mercados y sectores económicos como es la apuesta por la sostenibilidad, la transformación digital y el I+D que supone un gran reto para todos nosotros.

¿Qué le impulsó a tomar las riendas del grupo Cristina Galmiche?

Sentí que había llegado el momento después de haber estado desde mi niñez tras las bambalinas de los salones de estética. Mi experiencia en otros sectores y desde otros puestos, es lo que me permite ahora atreverme con este proceso de transición natural, suave, donde mantengamos y sigamos enriqueciéndonos de los conocimientos de Cristina Galmiche al mismo tiempo que acometemos nuevos procesos como ha sido la digitalización del negocio y nuevos retos como son la internacionalización de la empresa y la implantación de nuestro Método y línea cosmética en nuevos centros de estética profesional.

¿Cuáles son sus objetivos como CEO de esta empresa?

Mi tarea principal como CEO en Cristina Galmiche es muy sencilla: seguir siendo honesto con sus valores y con nuestra misión de educar en una filosofía del cuidado de la piel sostenible, independientemente de que se incorporen novedades en áreas esenciales como son las que tienen que ver con el crecimiento, el riesgo, la gestión normativa, la tecnología, la innovación y las personas y cultura de empresa.

¿Cuáles son las líneas de negocio más destacadas en el sector de la belleza?

En el sector de la belleza, al igual que en otros muchos sectores, compartimos la necesidad de adaptarnos a los nuevos valores de los consumidores y a las cambiantes expectativas. Uno de esos valores clave es la sostenibilidad. Hoy, 8 de cada 10 personas prefieren consumir cosmética con ingredientes naturales.

Si hablamos de tendencias concretas entre los intereses y hábitos de belleza, tal y como recoge en su informe 2022 Pinterest Predicts, la corriente bautizada como skinimalism continúa creciendo. Tras este término lo que se esconde es la idea de que menos es más para conseguir una piel resplandeciente. Pero también una lección de sostenibilidad y de conexión con la simplicidad y autenticidad. Para Cristina Galmiche esto tiene mucho valor porque hemos conseguido que la oxigenación facial sea reconocida como el tratamiento de cuidado natural de la piel básico entre los consumidores de belleza.

Otra tendencia que durante la pandemia aún se ha puesto más de manifiesto es la demanda de la ultra personalización de los tratamientos estéticos y cosméticos. Pero no solo en los centros de belleza, sino que los consumidores recurren más que nunca a las herramientas digitales y tecnológicas, lo que está provocando una transformación digital en el sector en su búsqueda por ofrecer experiencias de compra de cosméticos y tratamientos personalizadas que ayuden a los consumidores a tomar decisiones con más confianza.

¿Por qué se debe caracterizar una empresa de belleza hoy en día?

Para nosotros es fundamental el respeto a la piel, y de acuerdo con esta premisa formulamos la línea cosmética y definimos los protocolos estéticos. En nuestra filosofía no tienen cabida tratamientos agresivos ni cortoplacistas, con los que en ocasiones se solucionan determinados aspectos sin tener en cuenta la consecuencias o efectos colaterales de los mismos.

Otro punto de vital importancia es la honestidad hacia el cliente, debemos ofrecer tratamientos efectivos y con soluciones constatables sea cual sea la problemática que una piel presente.

En este momento, me parece clave también acercar la enseñanza y formación en Estética a las empresas que nos dedicamos a la belleza. Al igual que ocurre en otros campos de los que oímos hablar cada día -construcción, hostelería, etc.- estamos necesitados de profesionales bien formados y que además lleguen a la estética no como una segunda opción. La profesión de esteticista hoy en día tiene muchas salidas profesionales, es un sector que se actualiza a diario y por lo tanto la monotonía y el aburrimiento no tienen cabida, y donde hay oferta real de trabajo. Es un paso práctico que debemos dar.

¿Qué sería para usted alcanzar el éxito en esta empresa?

El éxito pasa por mantener el objetivo fundacional de Cristina Galmiche: seguir contando con la confianza del cliente y llegar cada día a más personas que entiendan y compartan nuestra filosofía del cuidado de la piel: para nosotros no hay belleza si no hay una buena higiene de la piel que vele por su salud y bienestar. Tan convencidos estamos de la importancia de fomentar este buen hábito, que siempre hemos tenido claro que la mejor ayuda para consolidarlo era que nuestras oxigenaciones y línea cosmética fuesen asequibles y accesibles para todos. Cuidar la piel es un derecho que va más allá de la pura estética.

También sentiríamos que hemos cumplido con nuestra labor con éxito si conseguimos transmitir nuestro método para dejar un legado a las futuras generaciones de esteticistas en España y consolidamos la formación clásica que se caracterizaba por su rigor y excelencia. En mi opinión, la educación del talento es educación de vida.

En definitiva, alcanzaría el éxito en Cristina Galmiche siguiendo la senda marcada por su fundadora, mi madre, ofreciendo a nuestro público soluciones a sus inquietudes estéticas y llevando nuestra marca y conocimientos adquiridos a más profesionales y pacientes.

¿Qué retos a medio y largo plazo se plantea en Cristina Galmiche?

Estamos desarrollando actualmente uno de los más grandes cambios que se han producido en Cristina Galmiche: la apertura del canal "negocio a negocio". Queremos estar presentes en más de 100 puntos de venta. En 2020 implantamos el Método Cristina Galmiche en 8 exclusivos centros de estética en España, en 2021 abrimos nuestro tercer centro propio en Málaga por ser un enclave estratégico y en 2023 se hará realidad la internacionalización de la marca en otros países europeos y Asia. Terminaremos este año con el lanzamiento de una nueva línea corporal.

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