Status

Así materializa Audemars Piguet el futuro del lujo

Audemars Piguet abre su segunda AP House en España, en Barcelona.

Mientras la industria del lujo anda debatiendo sobre el futuro del sector, Audemars Piguet lo ha materializado. La firma ha sentado las bases del nuevo lujo como experiencia emocional, ha reformulado el valor de marca y ha creado el escenario: las AP House.

"Para romper reglas, primero hay que dominarlas" ha sido mucho más que un eslogan para Audemars Piguet. Ahora suma "Born in Le Brassus raised around the world", y la esencia de su filosofía, la máxima expresión de su relato, queda completa. Orgullosos de su herencia, de las habilidades artesanales y su absoluto dominio del arte de la alta relojería, transmitidos de generación en generación desde 1875, afrontan el futuro con una visión innovadora y creativa que también forma parte de su ADN. La manufactura es reconocida por sus innovaciones en tecnología y por su audacia en los diseños y en el uso de nuevos materiales.

Audemars Piguet se mueve con la soltura de los que están acostumbrados a abrir y transitar caminos propios. Así, mientras el sector anda teorizando sobre la necesidad de construir relaciones emocionales con el cliente, de largo alcance, y repensando radicalmente la construcción del valor de marca, la firma relojera suiza ha conformado un relato coherente que les ha permitido posicionarse, tomar ventaja y llevar a la práctica el mantra del nuevo lujo: establecer un nuevo tipo de relación con el cliente para brindarle una experiencia única, exclusiva, emocional.

Es un debate abierto antes del nuevo escenario introducido por la pandemia, pero más si cabe después de ella, en el que se vislumbra un nuevo modelo en el que el espacio físico es más importante, no menos, incluso inmersos en la revolución digital. Hay consenso en el sector: las marcas que cuiden la experiencia física triunfarán en un mundo poscovid.

La nueva experiencia de la AP House de Audemars Piguet, en pleno Paseo de Gracia de Barcelona.

AP House

La firma relojera no ha tenido que reinventarse porque asumió hace años la responsabilidad de crear valor extremo para sus clientes. Y lo está haciendo a través de dos vías: ensanchando su espacio y poniendo el foco en el arte contemporáneo, y abriendo sus AP House por todo el mundo, Hong Kong, Londres, Múnich, Bangkok, Milán… En España tiene dos, una muestra de la importancia del mercado español para la marca: en 2018 abrió la AP House Madrid, en Serrano 66, y en marzo de 2020 la AP House de Barcelona, el nuevo punto oficial de la marca en la ciudad, un paso más en su política de recuperar la distribución propia.

Ubicada en la primera planta del número 37 del Paseo de Gracia –un edificio cargado de historia al lado de la icónica Casa Batlló de Gaudí–, sus casi 1.000 metros cuadrados están consagrados a brindar una experiencia mejorada a sus clientes y a los amantes de la alta joyería. Concebida como un segundo hogar, en un entorno arquitectónico único y exclusivo, con un interiorismo de lujo cuidado hasta el último detalle, rodeado de arte, alberga zonas para relajarse, para reunirse, para celebraciones o eventos, para conectarse o desconectar, mientras disfrutan del servicio impecable del equipo y su soberbia barra de bar.

No es una tienda –aunque sus clientes van a poder conocer de primera mano sus creaciones a partir de una experiencia que supera el mero intercambio comercial– sino mucho más, una auténtica embajada del espíritu exclusivo de la marca para los clientes y también para la ciudad. Así, la AP House de Barcelona, que tras el paréntesis del confinamiento y las restricciones ha tomado velocidad de crucero, ejerce de epicentro cultural. Su colaboración con la Fundación MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) es un buen ejemplo. También funciona como plataforma y lugar de exposición para galeristas y artistas locales emergentes, en una suerte de espacio en que relacionarse con el arte sin normas.

Audemars Piguet Contemporary

Las sinergias que Audemars Piguet ha establecido con el arte contemporáneo vienen de lejos. En 2012 pusieron en marcha Audemars Piguet Contemporary, un programa de mecenazgo en virtud del cual la firma relojera encarga a artistas internacionales la creación de obras de arte contemporáneo fruto de una curación sensible y exhaustiva. El programa ha dado sus frutos a través de las obras presentadas por casi una docena de artistas en las principales ferias de arte y exposiciones de todo el mundo. Pero la contribución es de doble dirección porque la creación artística –seguida por Audemars Piguet muy de cerca, en cada paso del proceso– ensancha las posibilidades creativas de la Manufactura y la inunda de vanguardia.

Más que un programa de mecenazgo, Audemars Piguet contribuye a crear "un ecosistema de arte contemporáneo" en colaboración con artistas, curadores y galerías, estableciendo unas conexiones intangibles, casi filosóficas, que enriquecen el proceso creativo de la firma y de los artistas.

Aleksandra Domanovic, protagonista de la exposición 'Becoming Another', en Berlín.

Su último gran encargo artístico es la exposición 'Becoming Another', de Aleksandra Domanovic, en Berlín, la primera exposición de Audemars Piguet Contemporary en la ciudad.

Parte de la exhaustiva investigación realizada por la artista a lo largo de su carrera explorando la interrelación entre la tecnología, la historia y la identidad para formular una pregunta: ¿qué es lo que la tecnología nos permite visualizar? La muestra, compuesta de varias capas, comienza con la historia de la tecnología de la imagen médica (en concreto, imágenes obstétricas de ultrasonidos) y plantea la oportunidad de repensar la relación entre la visión y la percepción. Domanovic se acerca a los ultrasonidos desde una consideración técnica, pero también personal –su madre era radióloga especializada en ultrasonidos, creció conviviendo con esa maquinaria– y explora las diferentes dimensiones que se derivan de ello.

La instalación monumental de Aleksandra Domanovic.

La instalación monumental, adaptada a la enorme altura del espacio expositivo, combina videoesculturas y arte digital que proyecta imágenes que generan ilusiones ópticas, y que representan la distinción entre lo que uno ve y lo que uno percibe.

La exposición se puede visitar hasta el próximo 10 de octubre en el soberbio espacio de la antigua imprenta del diario Der Tagesspiegel en Potsdamer Strass, en Berlín.

comentarios1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

VIO
A Favor
En Contra

El lujo siempre busca algo exclusivo que no tengan los demás, y ahora se trata de crear experiencias para diferenciarse del resto. Parece que Audemars Piguet ha encontrado la forma de hacerlo y sabe crear ambientes y explotarlos para contentar el sofisticado gusto de sus clientes. Muchas personas nos conformamos con un reloj que marque la hora, pero otras buscan algo más, que les aporte status social, buen gusto y seguridad, y esta reconocida marca se lo sabe dar.

Puntuación 2
#1