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Chopard opta por la felicidad más lujosa en un mundo de movimiento

El lujo y lo casual pueden vincularse desde un punto de vista especial, y este binomio no tiene siempre que ir unido al estilo (¡equivocado!) que muchas veces podemos identificar con rutilantes pseudo estrellas o celebrities aleatorias. No se trata de una entelequia, ya que en el mundo de la alta relojería este concepto sirve para potenciar la exclusividad de cómo una pieza lujosa puede llevarse 24 horas al día manteniendo la frescura y la elegancia a partes iguales.

"Yo quería un reloj que pudiera llevar todo el día: para hacer deporte, en la oficina o para ir a una cena", explicaba Caroline Sheufele en 1993. La heredera de Chopard (sus padres compraron en 1993 la compañía nacida en 1861) se adelantó a su tiempo con estas palabras que resultaron en la producción de Happy Sport hace ya casi tres décadas. El reto se logró creando un reloj que, partiendo de la unión entre acero y diamantes (algo inaudito a finales del siglo XX), reinventaba las proporciones buscando algo tan empírico como el número áureo: la perfección geométrica.

Danza

Con esta prerrogativa, los artesanos de la emoción (así se autodenomina la marca) han reinventado en dos ediciones limitadas la mítica pieza relojera en un fresco Happy Sport the First, cuya caja de 33 mm. (de acero Lucent Steel A223 es antialergénico y además es más luminoso y más resistente que un acero ordinario) corresponde a lo que podemos llamar "la nueva comodidad" adaptado a la muñeca femenina, estableciendo una relación matemática con el diámetro del calibre Chopard 09.01-C manufactura de la casa. Además, el concepto de lo deportivo más lujoso o lo lujoso más divertido, se potencia con una correa vintage que, como dice la misma marca, "es increíblemente contemporánea". Se trata de una correa de eslabones (que parte de una idea -en la imagen- de una muy joven Caroline) formada por cuatro hileras de guijarros que funciona como una malla abrazando la curva de la muñeca creando una movilidad única llena de delicadeza.

Pero la parte quizás más apasionante y que rubrica la parte que lleva lo dinámico (y por ende deportivo) y lo más exclusivo a un nuevo nivel de excelencia, son los siete diamantes móviles que se mueven entre los dos cristales de zafiro. Este baile de lujo supuso toda una revolución en el mundo de la alta relojería en 1976 con lo que supone toda una proeza técnica que solo algunos pueden realizar: "Son verdaderos artesanos coreógrafos", cuenta a elEconomista un responsable de la marca, "esto solo se puede llevar a cabo procurando, durante el ensamblado del reloj, que cada uno de los diamantes que se encuentran alojados en una cápsula en forma de trompo quede colocado de tal manera que su danza jamás se encuentre con ninguna traba". Pero como todo en la más alta relojería (y Chopard es uno de los mejores representantes de este arte centenario) la precisión lo es todo; hay que tener mucho cuidado para que no quede ni una mota de polvo dentro, porque podría perjudicar el desplazamiento de los elementos móviles. Y es que su danza está controlada para que el tiempo no pueda alterar la intensidad de este espectáculo sublime y único en la muñeca.

Esta coreografía de joyas se presenta en una de las 1.993 piezas que existen de la edición limitada del Happy Sport First, identificando el número al año de lanzamiento del modelo al que rinde homenaje con su renovación.

A su vez, existe una segunda versión del Happy Sport the First con una edición limitada de 788 piezas con bisel engastado de diamantes. Eso sí, lo que ambas ediciones comparten es el movimiento mecánico de carga automática (calibre manufactura de la casa Chopard 09.01-C, número de componentes 159) con una reserva de marcha de alrededor de las 42 horas.

También como novedad, la marca ha querido rendir un gran homenaje al primer reloj del mundo que combinó acero y brillantes, con una campaña global en la que se reivindica la importancia del Happy Sport. ¿Y quién es la elegida para presentar los valores del lujo y la deportividad versión Chopard? Julia Roberts; sin duda una muy buena elección que une el glamour, el lujo, la exclusividad, la acción, el trabajo… pero sobre todo el famoso joie de vivre (alegría de vivir).

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¿¿??
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pues el reloj de la foto parece un chinorri de baratillo

Puntuación 2
#1