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Diez plantas de interior y exterior resistentes y decorativas para nuestros hogares

  • Un estudio demostró que cuidar plantas reduce los niveles de cortisol
  • A raíz del confinamiento, muchas personas se animaron con la jardinería
  • Existen plantas muy fáciles de cuidar y que cambian totalmente los espacios
Lanvanda.
Madrid

Aunque suene a tópico, cuidar plantas te hace sentirse mejor, y existen varios estudios que lo demuestran. Entre ellos, un análisis publicado en Holanda en 2011 y publicado en CNN Health determinó que con solo media hora diaria dedicada a cultivar un jardín o cuidar plantas se pueden reducir significativamente los niveles de cortisol (la hormona que se libera como respuesta al estrés). Por su parte, un estudio publicado por la Universidad de Texas confirmó que las personas mayores que practicaban jardinería tenían unos niveles de optimismo y satisfacción superiores a las que no lo hacían.

En este sentido, muchas personas se aficionaron a la jardinería y se animaron a tener plantas en casa a raíz del confinamiento domiciliario provocado por la crisis del coronavirus, con el objetivo de reducir el estrés y miedo derivados de esa situación. Sin embargo, ¿sabemos qué plantas son las mejores -y el motivo- para cuidar dentro y fuera de casa? A continuación, un recorrido por las cinco plantas de interior y exterior más resistentes y decorativas.

Plantas de interior

Potos: Es una planta de interior muy resistente que necesita recibir mucha luz par mantener sus hojas sanas, por lo tanto, se recomienda ubicarlas cerca de una ventana pero que reciba la luz a través de una cortina y no directamente. El poto no requiere un riego continuado, se recomienda regalar una vez a la semana, aproximadamente, y dejar que la tierra se seque entre riegos.

Cáctus: Existen más de 2.500 variedades de cactus, por lo que hay una amplia horquilla donde elegir. A pesar de ser una planta que no precisa muchos cuidados, sí que necesita recibir mucha luz, por lo que son ideales para colocar en los ventanales o cerca. Al igual que los potos, no necesita mucha agua.

Drácena: Su fácil cultivo y colorido hacen que sea una planta perfecta para el interior, ya que es realmente decorativa. En cuanto a la luz, la drácena puede ubicarse en sitios más o menos iluminados indistintamente, y no debe regarse en exceso. En cuanto a la temperatura ideal para su crecimiento, está entre los los 22 y los 26 ºC, y nunca debe tenerse a temperaturas inferiores a 14 º.

Hiedra: Esta es una de las pocas plantas que proceden de Europa y pueden cultivarse en el interior. No necesita recibir grandes cantidade de luz pero tampoco estar en un lugar totalmente oscuro. En cuanto al agua, se recomienda regar cada 2 o 3 días en verano y diariamente en invierno. Una de sus particularidades es que, si crece demasiado, puede sacarse al exterior, ya que esta planta está preparada también para ello.

Sansevieria: Es una de las plantas de interior más resistentes que existen, por lo que son ideales para los más 'despitados'. Su origen africano hace que esta planta necesite mucho sol pero que no le dé directamente. No obstante, su fortaleza hace que pueda vivir también en lugares menos iluminados, aunque su desarrollo será más lento en este caso. Debe mantenerse en ambientes que ronden los 15 º y no regarse en exceso. De hecho, es importante dejar que la tierra se seque entre riego y riego.

Plantas de exterior

Bambú: Esta planta, de origen chino, es una de las favoritas en los exteriores por su resistencia y caracter decorativo. Necesita una luz intensa pero sin recibir directamente los rayos del sol. La temperatura ideal para su mantenimiento es entre los 18º C y los 24º C, aunque aguanta bien entre 10º y 30º. En cuanto al riego, debe estar en un recipient con agua que se cambiará una vez por semana en invierno y dos en verano.

Gaura: Las gauras son plantas perennes ideales para el exterior, y pueden estar a pleno sol o a semisombra. Se trata de una planta muy resistente, que soporta muy bien el frío, hasta incluso los -15ºC. Sin embargo, no es muy afín a los climas cálidos. Debemos regarla unas 3 o 4 veces por semana en la época más calurosa del año y 2 veces en los meses más fríos.

Jazmín trepador: El jazmín es una planta rústica que agradece el calor pero puede sobrevivir también a temperaturas más bajas. Así, para poder disfrutar de la auténtica belleza de su floración, la planta necesita estar expuesta al sol. Necesita regarse abundantemente en los meses de primavera y verano, cada dos o tres días, aproximadamente.

Lavanda: Al tratarse de un arbusto silvestre, esta planta florecerá sin necesidad de muchos cuidados en los meses de verano. Es importante que reciba sol directo, al menos seis horas diarias, y que cuente con su propio espacio. Es decir, que no esté plantada muy cerca de otras plantas. En cunato al riego, es importante no mojar sus ramas y flores para que no proliferen hongos.

Agapantos: Esta planta florece durante todo el verano, ofreciendo un aspecto decorativo inmejorable para nuestros exteriores. Se recomienda tenerlas en macetas profundas y en lugares que no tengan climas extremos. En cuanto al riego, durante los meses de floración la planta debe estar hidratada, pero sin pasarse. Otra de sus cualidades es que son plantas fuertes, que resisten my bien las plagas y enfermedades.

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