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Las 4 claves que han marcado el paisajismo en 2020: más terrazas, más jardines o menos asfalto

  • El auge de la sostenibilidad en el paisaje y el entorno urbano
  • La tecnología como aliado para conectar con la naturaleza
  • La necesidad de aumentar la presencia de la naturaleza en el paisaje
Madrid

El año 2020 está llegando a su fin y, sin duda, ha sido un año que pasará a la historia. La crisis sanitaria derivada de la Covid ha generado un cambio en nuestra forma de relacionarnos, pero no sólo entre nosotros, sino también en la manera en la que percibimos e interactuamos con nuestro entorno.

Este hecho ha afectado también al sector del paisajismo, que ha visto cómo durante estos doce meses la naturaleza ha ido ganando cada vez más protagonismo en un contexto en el que los avances del cambio climático se hacen cada vez más presentes y en el que la urbanización nos ha alejado del medio ambiente.

El estudio de paisajismo de Fernando Pozuelo Landscaping Collection realiza un repaso por aquellos aspectos que han definido el sector del paisajismo durante este año, y que sentarán las bases para su desarrollo en los próximos años:

1. El auge de la importancia de jardines y terrazas en casa

La situación de crisis sanitaria vivida ha provocado en la población un cambio en lo que a la percepción del entorno se refiere. Nos hemos dado cuenta de las grandes carencias que existen en nuestros hogares en cuanto a naturaleza y espacios verdes se refiere. De ahí que no fuese de extrañar que se produjese un considerable aumento en las búsquedas de viviendas con terraza que, según datos del portal Milanuncios, llegaron a un 609% en comparación con el año pasado, las búsquedas de chalets hasta un 106% y las viviendas con piscina un 256%. Este hecho hizo que se revalorizaran las viviendas que contaban con un espacio verde, mejorando su posición dentro del mercado inmobiliario y convirtiendo los jardines en una de las piezas más valiosas dentro del hogar. Además, según un estudio de la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), los niños españoles también incluyeron la naturaleza en sus planes de futuro, y es que la inmensa mayoría de los menores españoles encuestados de entre 5 y 18 años imaginaba vivir en una casa con jardín, patio o terraza, y hasta un 40% incluía también una piscina.

2. La necesidad de aumentar la presencia de la naturaleza en el paisaje urbano

Una de las medidas para frenar el avance de la Covid que más impacto causó en la sociedad fue el duro confinamiento, algo que provocó la desconexión total con la naturaleza, que ya era muy acentuada en los núcleos urbanos. Esto provocó un efecto negativo en nuestra salud, bienestar y estado de ánimo, lo que se conoce como Trastorno por Déficit de Naturaleza (TDN) que provoca, entre otros, falta de concentración, ansiedad, estrés e irritabilidad. Esto pone de manifiesto la importancia de estar en contacto con la naturaleza, lo que nos lleva a una necesidad de reacondicionar las zonas urbanas con el objetivo de alcanzar una mejora en su sostenibilidad. Esto implica un cambio en la estructura de nuestras ciudades, donde los espacios verdes pasarán a ser los indiscutibles protagonistas dentro de un proceso de renaturalización.

3. La tecnología como aliado para conectar con la naturaleza

Durante esos momentos de confinamiento y desconexión total de la naturaleza, encontramos en la tecnología una gran aliada para minimizar los efectos del ya citado TDN, y es que gracias a plataformas como Youtube o Spotify hemos podido escuchar sonidos que emulan la naturaleza ayudando a nuestra mente a desconectar y aumentando nuestra capacidad de relajación. Google Maps también ha resultado de gran ayuda en este sentido, ya que durante las semanas de confinamiento permitió visitar virtualmente y sin movernos de casa, por ejemplo, algunos de los parques y jardines más populares de todo el mundo, gracias a las imágenes en 360º de Street View.

4. El auge de la sostenibilidad en el paisaje y el entorno urbano

Desde el inicio de la pandemia, fueron muchas las voces de profesionales que la relacionaban con la salud de nuestro planeta y las consecuencias del cambio climático, como puede ser la pérdida de biodiversidad y hábitat natural. Según un estudio publicado por la científica especializada en biodiversidad Kate E. Jones, más del 70% de las enfermedades humanas de los últimos 40 años han sido transmitidas por animales salvajes, y esta transmisión es un efecto directo de la destrucción de los ecosistemas de la naturaleza. Esto facilita la propagación de patógenos, por lo que es más evidente que nunca que es necesario un cambio en el modelo económico que tienda más hacia la sostenibilidad y a la protección y conservación del medio ambiente, una idea que ha cobrado fuerza en este 2020, precisamente a raíz de la pandemia y la reconexión con la naturaleza.

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