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Y tú...¿dónde trabajas? Así será el futuro ecosistema laboral

  • La transformación del trabajo es la cuarta revolución industrial
  • Estará marcado por un entorno flexible, colaborativo e innovador
  • Los empleados "felices" son un 12% más productivos que el resto
Fabricante suizo de mobiliario de diseño Vitra.
Madrid

En las antípodas del tan aireado teletrabajo, el nuevo concepto de ecosistema laboral apuesta por espacios abiertos y multidisciplinares, materiales naturales y un diseño con el trabajador como protagonista. Nadie esperaba al Covid-19, pero parece a la medida para evitarlo.

El nuevo entorno digital que ha ido desarrollándose de modo casi exponencial en las últimas dos décadas no solo había cambiado de manera radical nuestra forma de comunicarnos y de acceder a la información, también había revolucionado por completo la manera en que vivíamos nuestras actividades más cotidianas, con especial incidencia en nuestro ambiente laboral diario. Muchos profesionales del diseño y el interiorismo hablaban de ello cuando la crisis del coronavirus trajo consigo una inimaginable revolución de los usos laborales. Había que buscar nuevas formas de trabajar limitando el contacto pero subrayando la conexión y cercanía. Inevitablemente, si el ecosistema social cambia, las empresas también debían hacerlo, adaptando sus formas de trabajo, su organización y sus estrategias.

La transformación del trabajo es la cuarta revolución industrial

Raphael Gielgen pasa 200 días al año viajando por todo el mundo como cazador de tendencias (o Trendscout Future of Work) del fabricante suizo de mobiliario de diseño Vitra. Su trabajo es captar las nuevas corrientes y conocimientos más vanguardistas que sirvan de referencia para el desarrollo de los nuevos diseños de la casa. Y con esa experiencia ha perfilado una opinión definitiva: la transformación del trabajo es la cuarta revolución industrial. "Durante los últimos cien años no ha habido nada que se asemeje al alcance y la velocidad de las transformaciones en el mundo del trabajo", asegura Gielgen, y añade: "Desde los días de la llegada la electricidad al pueblo hasta hoy, con Alexa, Dropbox o Skype… el cambio ha sido asombroso, ¿Pero estamos preparados para asumirlo y aprovecharlo? El 5G, la inteligencia artificial o la nube están empujando hacia una revolución inevitable, es imposible mantener las estructuras y los usos tradicionales. Y esa revolución ya está aquí".

Las compañías, grandes y pequeñas, están por tanto obligadas a experimentar una verdadera transformación que conlleve la adopción de nuevas estrategias, nuevos modelos de negocio y también un nuevo sistema laboral y organizativo marcado por un entorno flexible, colaborativo y, sobre todo, innovador. Y algunas ya están en ello. Hace seis años se vivió un gran revuelo cuando la CEO de Yahoo, Marissa Meyer, pidió a sus trabajadores que "volvieran a la oficina". Contra lo que algunos supusieron, no se trataba de una falta de confianza en el personal, sino de una respuesta lógica ante varios estudios que concluían que las personas deben trabajar juntas en un mismo espacio físico para ser más colaborativas e innovadoras, y sobre todo, porque es la mejor manera de paliar uno de los mayores peligros a los que puede enfrentarse una compañía: la falta de compromiso de sus trabajadores. En estos días en los que muchos vaticinan y temen la implantación generalizada del teletrabajo, otros advierten de que esa medida tendría consecuencias drásticas para la productividad y la creatividad.

Un estudio reciente a escala mundial elaborado por la consultora estadounidense Gallup, mostraba en este sentido que el 87% de los trabajadores "están activamente no comprometidos" o "deciden no comprometerse" con su trabajo, lo que los convierte en menos productivos; y la razón, en la mayoría de los casos, se debe a una falta de conexión emocional con sus espacios de trabajo. No es una mera cuestión de regalos el día del cumpleaños: según las cifras expuestas por Gallup, el coste de los empleados no comprometidos, solo en Estados Unidos, podría rondar los 500.000 millones de dólares anuales. Por el contrario, el mismo estudio concluye que las empresas con trabajadores altamente comprometidos trabajan intensamente con el fin de crear valor para su compañía. No en vano, las personas identificadas como "felices" son un 12% más productivas.

Cómo conseguir un mayor compromiso de la plantilla

¿Pero cómo se consigue ese compromiso por parte de los empleados? Sin duda un buen sueldo ayuda, pero no es en absoluto el único aspecto. Una encuesta llevada a cabo en 14 países por la firma especializada en mobiliario de oficina Steelcase concluye, como ya apuntábamos, que las personas más satisfechas con su entorno de trabajo son también las más comprometidas: "Estos empleados no quieren volver a los paradigmas del pasado, en su lugar necesitan un espacio de trabajo diseñado para fomentar su bienestar físico, cognitivo y emocional", apunta el informe. En su lugar, esos trabajadores necesitan un espacio de trabajo diseñado para fomentar su bienestar físico, cognitivo y emocional.

Así, más del 97% de esos empleados más comprometidos localizados por Steelcase afirma que su espacio de trabajo les ayuda a sentirse parte de la empresa y de su cultura, así como a sentir que pueden expresarse y compartir sus ideas fácil y libremente.

Nuevas metodologías de diseño

Dar forma a esos nuevos espacios de trabajo requiere de nuevas formas de observación y diseño, y han surgido en consecuencia dos disciplinas innovadoras: Design Thinking es la metodología de diseño que pone al ser humano en el centro del proceso para conseguir descubrir cuáles son sus necesidades reales. A ella se suma el Transformative Design, un nuevo concepto desarrollado para crear entornos centrados en el bienestar del empleado, tanto físico como emocional, lo que permite crear un entorno de trabajo inspirador y práctico con el que el cliente se sienta identificado.

Trabajando en ambos campos va tomando forma esa oficina del futuro, que a pesar de tener algunas características particulares en el caso de cada compañía, compartirá otras en la mayoría de los casos, como lo eran hasta ahora la sala del café o la esquina de la fotocopiadora. Y por encima de todo, esa nueva oficina será un espacio de trabajo concebido como un ecosistema de espacios, interconectados e interdependientes. Como apuntan desde Steelcase, esto permitirá cubrir las citadas necesidades físicas, cognitivas y emocionales de los trabajadores, al tiempo que les ofrecerá la posibilidad de elegir y controlar dónde y cómo trabajan, porque, según esta firma especializada, "la posibilidad de controlar y elegir dónde y cómo no es sólo un componente fundamental para desarrollar la motivación, también se ha convertido en un nuevo símbolo de estatus para los trabajadores de hoy en día".

Esa concepción de la oficina del futuro proporcionará una combinación de espacios, cuanto más abiertos mejor, que permitirán al trabajador realizar las cinco actividades principales –o deberían serlo– de su día a día: concentración, colaboración, formación, socialización y el descanso. Por otro lado, en un mundo cada vez más tecnológico y artificial, es innegable la evidente "vuelta a la naturaleza", marcada por un mobiliario de maderas naturales y materiales reciclados, iluminación natural, plantas naturales y espacios al aire libre para descansar. La sostenibilidad del espacio, además, será crucial. Si bien una mejor ventilación, más luz natural y temperaturas moderadas potencian la productividad, tampoco hay que olvidar que el diseño del espacio refleja los valores de la empresa, subrayados en este caso por ese compromiso medioambiental.

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