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Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil: "La conectividad de España en el confinamiento ha sido un ejemplo"

  • Status entrevista a Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil
  • El grupo está valorado en más de 5.000 millones de euros
  • La empresa ha liderado el crecimiento del mercado en los últimos 4 años
Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil. Fotografías (recortadas de la versión original): Aaron Serrano
Madrid

Meinrad Spenger podría escribir un libro con la historia de MásMóvil. Sería un manual para triunfar en los negocios, una novela de aventuras empresariales, una antología de jugadas de Monopoly o todo lo anterior al mismo tiempo. Tiene mucho que contar, pero ya le llegará el momento. Mientras tanto, el CEO de la cuarta 'teleco' española resume el ascenso de una startup ahora estrella del Ibex. A su forma, conquista a conquista, este mosquetero de la telefonía y la banda ancha ha cambiado las reglas de un juego al que se sumó con la partida ya empezada. Spenger recibe a Status en su nueva sede corporativa de Alcobendas (Madrid), la misma cuya inauguración debía haberse realizado a mediados de marzo, en la víspera del colapso por el coronavirus.

En un paisaje de mascarillas, el jefe rompe distancias emocionales desde el primer contacto. El ejecutivo de moda de las telecomunicaciones se transforma en Meini, como le llaman sus amigos y conocidos. Mira con franqueza y maneja los resortes con la frescura, destreza e independencia del maverick, como un águila volando entre gigantes. Las pilla al vuelo, con el olfato por delante del resto de los sentidos, se mueve rápido y se acompaña de los buenos. De esa forma, su operador móvil virtual (OMV) no sólo se ha salvado de la escabechina sufrida por el colectivo sino que ha liderado el crecimiento del mercado en los últimos cuatro años.

Al cierre de esta edición, su grupo vale más de 5.000 millones de euros incluyendo deuda y hace unos días cambió de dueño, fruto de una oferta pública de adquisición (OPA), la primera negociada íntegramente de forma telemática, con todos sus ejecutivos confinados. "Nunca antes se ha puesto tanto dinero en juego en España a través de una OPA liderada por fondos de private equity extranjeros". Se refiere al consorcio Lorca Telecom, integrado por KKR, Cinven y Providence. Entre ellos se han repartido la mayoría del capital del Grupo MásMóvil, pero con el compromiso de mantener el equipo de gestión.

Sin mirar el reloj, Spenger consigue apurar los minutos de una hora para responder al periodista, posar para las fotos y presumir de oficinas inteligentes y sostenibles. No es casualidad que la madera atrape las miradas en cada espacio. Meini fue carpintero en sus tiempos mozos. Aprendió el oficio de adolescente, casi treinta años antes de convertirse en el directivo revelación. En aquellos años de instituto practicó los mandamientos de los artesanos de la madera, entre ellos "medir dos veces y cortar una vez". El sentido práctico le acompaña. También las líneas rectas y el celo por los detalles. Todo debe encajar, con sentido, equilibrio, sobriedad y solidez. En los negocios ocurre como con los muebles bien construidos, con materiales sólidos, resistentes y confiables. Algo de ese espíritu inspira la trayectoria de su grupo, igual que las ideas claras y las manos a la obra.

Meinrad Spenger.

Pasó el confinamiento delante de una pantalla del ordenador, en jornadas de 14 horas, sin un minuto para el bricolaje. "En mi caso conservo todos los dedos", se ufana, mientras repasa aquellos años en los que tocaba estudiar, sacar buenas notas y ser un virtuoso con las herramientas. Su normalidad hasta casi los veinte años se situaba en un rincón de los Alpes austriacos. "Crecí en Seckau, un pequeño pueblo de 1.300 habitantes, con más vacas que personas. El 99% de los empresarios son granjeros, un sitio idílico, con un monasterio del siglo XII, el mejor conservado del románico de toda la zona". 

Un hombre de hechos

Su mayor alarde artesano fue una vitrina para una rinconera. "Tengo fotos de ese mueble. Eso requiere diseño y ejecución. Todo estaba a la medida", señala: "Y exactamente lo mismo ocurre con los proyectos empresariales". Las comparaciones parecen inevitables. "Siempre me han atraído las cosas prácticas: proyectar una idea y hacerla realidad. Menos hablar y más ejecutar, como nos gusta a los carpinteros. Una mesa sólo está terminada cuando es sólida, con sus patas, su tabla y todo en perfecto estado para su uso. Es un ejercicio manual donde todo cumple su función. Me encanta rodearme de madera maciza. En mi casa, muchos de los muebles los he hecho yo".

Estudió Derecho entre la universidad de Graz e Italia, siempre alejado de las tablas de cálculo y los planes de negocio que ahora le acompañan. Por eso, además del alemán natal y el inglés, y sin contar el latín y griego clásico que es capaz de traducir, también domina el español y, en menor grado, también el italiano. "Confieso que hace 15 años hablaba bastante bien los cuatro idiomas, ahora no tanto.... pero todo el mundo me entiende". Spenger no suele gastar corbata, pero tampoco la hace ascos. Vaqueros, camisa blanca con chaqueta y zapatos cómodos. Sencillez y acción. Nada de perder el tiempo en peanuts. Tras pasar un tercio de su vida en España, este austriaco de 45 años reivindica su 19% de genética española, según una prueba de ADN realizada el año pasado.

"Nací en un pueblo de los Alpes, con más vacas que personas, pero cada día me siento menos guiri"

Su implicación con el país es absoluta. "Quien me escuche hablar, con el acento que tengo, comprenderá que nunca dejaré de ser austriaco. Pero me siento muy español, tengo dos hijas pequeñas, dos rubias con doble nacionalidad, por lo tanto, cada día soy menos guiri y más español. Desde el punto de vista profesional, le debo todo a España, me ha tratado muy bien... incluso la prensa", comenta sonriendo.

Llegó a su país de adopción en 1998, para hacer un curso de español de dos semanas. Fue en Málaga y coincidió con la feria de la ciudad. "Creo que fue el único curso serio de español que he tenido en toda mi vida. Aprendí el idioma con la práctica y más tarde también con la ayuda de mi mujer, natural de Madrid, que me regaña cuando hablo mal. España volvió a cruzarse en mi vida en 1999 y 2000, cuando hice un máster en el Instituto de Empresa, ahora IE Business School. Después regresé a Austria, donde trabajé cinco años en la consultora McKinsey".

Pero el año en el que todo cambió para Meini y MásMóvil fue 2005.  "En esas fechas se hablaba de cambiar la regulación del sector de las telecomunicaciones en España, con la aparición de los operadores móviles virtuales. En el segundo semestre de 2005 mi socio Christian Nyborg y yo hicimos el primer plan de negocio en torno a un OMV".

El primer despacho de MásMóvil estaba en la casa de Meini, en un piso en Montecarmelo (norte de Madrid). "A los pocos meses tuvimos una mesa en un centro de negocios en la calle Núñez de Balboa", comenta, "en el Barrio de Salamanca, en una oficina compartida con otras empresas, entre ellas el despacho de abogados de Alberto Castañeda, luego y hasta hoy secretario general del consejo de administración de MásMóvil. Cuando fuimos Chris y yo para decirle que queríamos crear un operador móvil virtual nos invitó a que no le hiciéramos perder el tiempo con una tienda de móviles, como pensaba que era aquello", recuerda.

"Prefiero hablar menos y ejecutar más, como me enseñaron en carpintería"

Christian Nyborg abandonó el proyecto, y podría tener motivos para arrepentirse por no haber acompañado a Meini en la aventura de MásMóvil pero nada más lejos. "Chris está encantado. Seguimos siendo amigos. Tenemos muy buena relación. Sigue siendo accionista y le ha ido muy bien. Tiene un gran recuerdo de la compañía y sus acciones han evolucionado muy bien". 

Su salvavidas...literal

Pocos altos ejecutivos pueden decir que el servicio de su compañía les ha salvado literalmente la vida, como le sucedió a él en una avalancha en los Alpes. "Fue un gran susto. Esquiaba con tres amigos en Suiza y nos sorprendió una avalancha. Con un hombro y varios huesos rotos, pude liberarme para coger el móvil y hacer una llamada de socorro. La conclusión es que MásMóvil no sólo tiene buena cobertura en España, sino también en el extranjero, con buenos y eficientes acuerdos de roaming [risas]". Pese al mal trago y las cicatrices, el nivel de esquí de Spenger es inalcanzable por ningún otro directivo del Ibex, especialmente por las pistas más difíciles. Es lo que tiene aprender a esquiar casi antes que a andar. "Algún deporte tenemos que hacer bien los austriacos. Cuando era pequeño, tenía que caminar un kilómetro y medio desde mi casa hasta un pequeño remonte con las botas y las tablas para poder descender una pendiente. Eso era lo normal. Hoy en día ningún niño lo haría".

Meinrad Spenger.

Negociar buenos contratos resulta fácil en entornos de concordia. Sus instrucciones son claras y pasan por ofrecer beneficios a todas las partes. "Ese win-win lo hemos logrado en MásMóvil. Nos interesan relaciones de confianza. Tenemos acuerdos con todos los operadores y nadie se siente engañado. A estas alturas de la vida profesional no buscamos el acuerdo táctico a corto plazo, sino que apostamos por el valor estratégico de medio y largo recorrido. Y creo que la gente lo ha entendido".

"La calidad de la conectividad de España durante el confinamiento ha sido un ejemplo para Europa"

Entre sus momentos de gloria empresarial destacan las conquistas de Yoigo y Pepephone, con audaces maniobras que el tiempo confirmó como acertadas. "Cuando adquirimos Yoigo todo el mundo pensaba que iríamos a lo fácil, a destruir valor, a provocar una guerra de precios y a ser muy agresivos. Y nada de eso ha ocurrido. De hecho, somos el operador menos promocional del mercado". Spenger se aferra a los principios fundacionales. "Nacimos como un operador que ofrecía precios justos y ajustados. Ese fue uno de los objetivos prioritarios. Pero hemos evolucionado y nuestro reto principal es la creación de valor. La receta consiste en tener los clientes más satisfechos, los empleados más satisfechos y los accionistas más satisfechos. Y lo estamos cumpliendo: somos el operador con los usuarios más digitales, con los trabajadores más felices del sector y con unos inversores a los que les está yendo muy bien".

El trabajo fue especialmente intenso durante los meses de confinamiento, con diez personas de su familia en su casa. "Estamos muy unidos y ha sido un periodo muy intenso porque el teletrabajo requiere más atención que la actividad presencial. Apenas hay minutos de distensión frente a una pantalla. Fueron muchas jornadas de sentarse a las ocho de la mañana y levantarse a las diez de la noche, con mucha intensidad".

Las excelentes relaciones del operador con los proveedores chinos de telefonía facilitaron la importación masiva de material sanitario cuando más se necesitaba. "Pusimos nuestra cadena logística al servicio del país a comienzos del pasado abril, para traer desde China un millón de mascarillas de alta calidad. También hemos donado terminales a residencias y hospitales para facilitar la comunicación con sus seres queridos". Pero además de la actividad humanitaria, que pretende crear impacto social positivo, el grupo MásMóvil respondió con creces al desafío de la conectividad. "Hemos colaborado entre todos los operadores, hemos adelantado inversiones para incrementar la capacidad y responder a la demanda de tráfico de voz y datos. España ha sido un ejemplo para Europa y hemos contribuido a mantenerla conectada".

"La OPA no me quitó el sueño, la inversión de los fondos extranjeros es una gran noticia para España. MásMóvil trabaja para satisfacer a sus clientes, empleados y accionistas"

Al hablar de negocio, Meini se transforma en Spenger, obligado a medir las palabras, consciente de que cada frase puede ser un hecho relevante. ¿Cómo explica que con mil empleados se pueda competir con grupos que rondan los 28.000 trabajadores? "Tenemos la ventaja de que hemos diseñado la empresa desde cero, sin lastres históricos. Hemos nacido como una startup y hemos ido creciendo con la misma filosofía: con un equipo eficiente, muy buenos profesionales, siempre centrados en los clientes, siendo positivos, con simplicidad, pragmatismo y respeto. Ofrecemos un mejor servicio que cualquier otro operador, por eso nuestros clientes están satisfechos, nos recomiendan y reducen nuestros esfuerzos en comunicación y operaciones para seguir creciendo. Dicho eso, creo que Telefónica es una gran empresa que va a tener un gran futuro".

"Gracias a una llamada me rescataron de una avalancha en Suiza, menos mal que tenemos buen 'roaming"

La OPA amistosa sobre su compañía no le quitó el sueño. "Para nada, duermo genial. Creo que es una gran noticia para la empresa, los accionistas, el sector y hasta para España. Que hayan venido inversores extranjeros con la voluntad de invertir más de 5.000 millones de euros en una empresa del país, en un momento de tanta incertidumbre como el actual, refleja una apuesta clara por España y por el mercado. También valora al equipo, la gestión y el buen hacer de MásMóvil. Nosotros estamos tranquilos. Es una gran oportunidad ya que estos fondos invierten en un proyecto de crecimiento".

MásMóvil también tiene aspiraciones multinacionales, empezando por Portugal. "Estamos muy ilusionados, tenemos un equipo estupendo y un gran proyecto. Vamos a invertir en despliegue de fibra con un socio en infraestructuras y nos presentaremos a la subasta de espectro 5G, porque también queremos desplegar redes móviles. Lo lógico es que crezcamos con el modelo MásMóvil. Portugal requiere un actor dinámico y tenemos ganas de trasladar allí nuestra actividad".

Meinrad Spenger.

La autocrítica forma parte de la normalidad en un sector presionado como pocos. "En este negocio se han cometido errores muy relevantes, especialmente de posicionamiento. No puede resultar más sencillo cobrar cinco euros por un simple café con leche que subir por ese importe la factura mensual de comunicaciones, porque la creación de valor no es comparable. Lo hemos hecho mal todo el sector, porque el nuestro no es un servicio más, ni es idéntico en todas partes ni la mejor oferta es la más barata. Es un negocio que requiere mucha inversión, por lo que debemos ser más racionales, pensar en el largo plazo y actuar en coherencia con lo que somos: un sector tractor de la economía española".

"El sector se ha posicionado mal, nuestro servicio no es uno más, ni la mejor oferta es la más barata"

Meini tuerce el gesto cuando se le recuerda que hace dos años se hizo de oro con su plan de opciones de su compañía. "Tenemos el equipo de dirección con el salario fijo más bajo del Ibex, pero con planes de incentivos que premian la creación de valor. Estamos todos alineados. Nos ha salido bien en el pasado, es fantástico". A grandes rasgos, el modelo consiste en ofrecer salarios razonables e incentivos altos. "Este esquema es justo, porque nadie sabe qué va a pasar en el futuro. Si la empresa empieza a ir mal o regular, la remuneración se reduce, y si las cosas van bien, será bueno para todos".

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