Status

Audi e-tron Sportback, tres en uno: SUV, cupé y eléctrico

  • Audi se mantiene fiel a su estrategia de electrificación
  • Este es el segundo modelo 100% eléctrico de su gama
  • Audi e-tron Sportback cuenta con 446 km de autonomía
Madrid

El Audi e-tron Sportback es un SUV coupé dinámico que ofrece hasta 408 CV de potencia y una autonomía de hasta 446 kilómetros con una sola carga de la batería. Con esta nueva versión, Audi reafirma su firme apuesta por la propulsión eléctrica, cuyo inicio tuvo lugar el año pasado con la presentación de su primer modelo full-electric, el e-tron, que ahora ofrece una carrocería estilo cupé, la gran tendencia del diseño de los exitosos modelos SUV (todocaminos o crossover), el segmento de moda en el mercado.

El Audi e-tron Sportback combina la potencia de un espacioso SUV con la elegancia de un cupé de cuatro puertas y el carácter progresivo de un vehículo eléctrico. Mide 4.901 milímetros de largo, 1.935 milímetros de ancho y 1.616 milímetros de alto. Su techo se extiende de forma casi plana sobre la musculosa carrocería y desciende de forma muy marcada en su zona posterior hasta llegar a integrarse en unos pilares D visiblemente inclinados. El borde inferior de la tercera ventanilla lateral se eleva en su parte final, una característica típica de los modelos Sportback.

El conjunto del diseño del Audi e-tron Sportback es una mezcla perfecta de lujo, de refinamiento, de elegancia y, por supuesto, de poderío tanto sobre asfalto como fuera de la carretera.

446 km de autonomía

Varios son los elementos, de diseño y tecnológicos, del Audi e-tron Sportback que acentúan su carácter premium. Como la parrilla Singleframe octogonal, los pronunciados pasos de rueda o la escultural zaga, que hacen que el Sportback responda claramente al lenguaje de diseño de la marca alemana.  El equipo de diseño ha querido poner el foco también en la ausencia de salidas de escape en el difusor trasero, otra de las excelencias de un vehículo eléctrico.

El diseño cupé del Audi e-tron Sportback, mucho más afilado, permite que el vehículo ofrezca menos resistencia al aire, con la consiguiente ganancia de diez kilómetros de autonomía respecto al e-tron original, hasta alcanzar los 446 kilómetros.

Audi e-tron Sportback (vista tres cuartos trasera)

Otro de los aspectos sin duda a destacar del Audi e-tron Sportback es la iluminación Matrix LED digital, disponible por primera vez en un vehículo de fabricación en serie. La luz se divide en pequeños píxeles que permiten un control excepcionalmente preciso.


Y una vez admirado el e-tron Sportback por fuera... toca disfrutarlo por dentro. Con una potencia nominal de 360 caballos, basta cambiar  el selector de marchas de D (Drive) a S (Sport) y pisar el pedal del acelerador a fondo, para activar el modo boost, que eleva la potencia del e-tron Sportback hasta nada menos que 408 CV durante ocho segundos, con lo que las prestaciones se convierten en sensaciones al más alto nivel, y se consigue una aceleración de 01 a 100 km/h de tan solo 5,7 segundos. Es un SUV, es un eléctrico, pero sobre todo es un Audi.

Y en el corazón del motor eléctrico, por supuesto, la batería, con una capacidad total de 95 kWh, con un sistema de batería excepcionalmente rígido y  diseñado a prueba de choques gracias a una sólida carcasa protectora de aluminio, que contiene los 36 módulos de celdas.

Disponible con dos autonomías (344 y 446 kilómetros), el Audi e-tron Sportback admite la recarga de hasta 150 kW en estaciones de carga rápida. En poco menos de media hora, la batería se recarga en un 80%, lo que le convierte en un vehículo ideal para "echarse a la carretera". Y más cuando, como un Audi que es, el e-tron Sportback es un compendio de lujo, grandes materiales y elementos tecnológicos de última generación. Un "tres en uno" a tener en cuenta.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.