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¿Whisky con tarta? A Tale of Cake de Glenmorangie, un 'single malt' inspirado en el mundo de la repostería

  • Combina dos universos aparentemente separados, pero conectados en lo emocional
  • Su creador, Bill Lumsden, se ha inspirado en los recuerdos más felices de su infancia
  • El envejecimiento del vino dulce de postre húngaro Tokaji es otra influencia
Cómo incorporar los recuerdos aquellas tartas horneadas en los cumpleaños de la infancia con el whisky escocés.
Madrid

Muchos de los mejores recuerdos de la infancia suelen estar relacionados con los dulces de pastelería. Meriendas, cumpleaños, fiestas familiares. Es por ello que Bill Lumsden, director creativo de Glenmorangie, decidiera inspirarse -un poco al estilo de Proust y su magdalena- en sus luminosos días de infancia para su nueva creación, A Tale of Cake, un whisky de malta inspirado en el dulce mundo de la respostería.

Lumsden, que además de trabajar en la destilería Glenmorangie (una de las firmas de whisky del grupo LVMH) desde hace 25 años, posee un doctorado en bioquímica, empezó a reflexionar sobre la posibilidad de aunar dos mundos aparentemente distanciados: los recuerdos festivos de su niñez, relacionados con el aroma de los pasteles horneados de su abuela en su cocina, junto con su fascinación profesional por el mundo de los destilados y su envejecimiento (especialmente interesado por las barricas de Tokaji, el vino dulce de postre de la región húngara de Tokaj, tan famoso como caro).

A partir de este punto de partida surge Glenmorangie A Tale of Cake, un single malt que combina las notas dulces y melosas de estos vinos magiares con el carácter suave y afrutado del whisky de las Highlands escocesas.

De color cobre profundo, posee un aroma muy complejo, repleto de capas, con un estallido de maracuyá, melocotón, pera y mango al comienzo, para continuar con notas saladas y una curiosa mineralidad, además de toques de vainilla, almendras, albaricoque, flor de saúco o polen de miel. El sabor en boca es sorprendentemente dulce y ácida al mismo tiempo, equilibrado con un toque de naranja picante y mentol (sabores clásicos del sello Glenmorangie).

Aprovechando el lanzamiento de esta edición limitada, la destilería escocesa se ha asociado con el galardonado chef pastelero francoestadounidense Dominique Ansel para idear una combinación de pastel (disponible únicamente en su tienda de Nueva York) en honor de A Tale of Cake. La propuesta consiste en unos mini pasteles estilo sándwich elaborados a base de esponjosas capas de almendra remojada en whishy, piña fresca y ganache de azúcar moreno.

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