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Cómo maridar distintos tipos de queso con vinos de Jerez, tres combinaciones infalibles

  • Sus sabores y aromas armonizan de una manera casi perfecta
  • Proponemos posibilidades con un oloroso, un amontillado y un Palo Cortado
  • Una forma diferente de acompañar el queso más allá del típico vino tinto
Un poco de queso y un buen vaso de vino, basta muy poco para disfrutar mucho.
Madrid

Una suculenta tabla de quesos y una buena copa de vino, una combinación gastronómica que puede solventarnos -con buena nota- una cena improvisada, un almuerzo de fin de semana o una pequeña celebración familiar.

En Europa, es habitual mezclar los fromages con vinos dulces o generosos (como puede ser un Oporto), mientras que es España solemos caer casi siempre en la tentación de acompañarlos con vino tinto (lo que añade untuosidad al trago y potencia su sabor).

Sin embargo, lo que parece imperdonable es no probar a maridar alguna vez distintos tipo de queso con uno de los patrimonios gastronómicos más valiosos de nuestro país: los vinos de Jerez, una mezcla que resulta además de lo más afortunada.

Para animar a solventar este descuido, te proponemos tres combinaciones armoniosas que pueden animar al aficionado a investigar aún más en el mundo del maridaje del queso:

Amontillado con Moluengo

Vino propuesto: Amontillado en rama, Colección Añadas de Williams & Humbert. Jerez de crianza estática durante 18 meses en botas de roble americano. De color ámbar y aromas muy complejos. En boca es seco, mineral y salino, con recuerdos a frutos secos y nuez moscada. Final largo y persistente.

Queso: Moluengo. De leche cruda de cabra. Tierno y graso, envuelto en ceniza vegetal. Con 20 días de maduración. Procedencia, Albacete.

Maridaje: una combinación especialmente indicada para este tiempo de otoño, un bocado limpio y envolvente. Las notas a hongos y champiñones de este delicado amontillado casan de una manera casi perfecta con la acidez del Moluengo, así como con la sedosa corteza que lo recubre, densa y compacta, provocando una sensación refrescante que desarrolla un punto apimentonado según avanza su maduración.

Palo Cortado con Búcaro azul

Vino propuesto: Don Zoilo. El Palo Cortado es uno de los tipos de vino de Jérez más valorados por los especialistas, una especialidad casi única en su género. Posee un aroma muy punzante e intenso, con ligeros toques de fruto seco y avellana. En boca, es seco y sedoso, con una acidez muy equilibrada, mucho cuerpo y un carácter elegante y persistente en boca.

Queso: Búcaro azul. Se trata de un queso azul curado de leche cruda de cabra, con 60 días de maduración. Procedencia, Cádiz.

Maridaje: el Búcaro es un queso muy floral y ligeramente ácido, además de muy cremoso, por ello combina perfectamente con la intensidad y el elegante amargor del Palo Cortado Don Zoilo, equilibrando la potencia de éste último y destapándole numerosos matices.

Oloroso con Gouda

Vino propuesto: Canasta 20 años. Está referencia (que alude con si nombre a las tradicionales cesta de mimbre que se utilizan en la vendimia de Jerez) es ya un pequeño clásico de las bodegas Williams & Humbert. Es un oloroso dulce con un característico aroma a tabaco, cedro y azúcar tostado. En boca es fresco, generoso y muy expresivo.

Queso: Gouda. Procedente originariamente de la ciudad holandesa de Gouda, es hoy un nombre genérico que alude a este tipo de queso -de característico color amarillento- de leche de vaca y corteza impregnada en salmuera.

Maridaje: para acompañar el dulzor e intensidad aterciopelada de este vino oloroso dulce, proponemos un tradicional Gouda holandés, de textura acaramelada y cristalina, el cual se deshace en la boca al contacto con el Canasta, dando lugar a aromas tostados y torrefactos que recuerdan a un tofé.

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