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Iconos de la moda: Coco Chanel, la mujer hecha leyenda

  • La diseñadora se crió en un orfanato hasta los 18 años
  • Puso de moda el pelo a lo 'garçon', el blanco y negro y el bronceado
  • En 1921 lanzó Chanel N5, el perfume más famoso de todos lo tiempos
Coco Chanel
Madrid

Gabrielle Chanel ( Francia, 1883-1971), conocida artísticamente como Coco Chanel, además de ser una de las diseñadoras más importantes hasta la fecha, ha pasado a la posteridad como toda una leyenda del siglo XX.

Chanel nació en el Hospicio General de Saumur, el hospital público de la ciudad que gestionaban las Hermanas de la Providencia. Su madre, Eugénie Jeanne Devolle, era una campesina de Courpière, y su padre, Albert Chanel, se dedicaba al mercado ambulante. Con unos orígenes del todo humildes, la francesa, que fue inscrita en el registro civil como Chasnel por error, ingresó con once años en el monasterio de Aubazine tras la muerte de su madre. Aquí, la diseñadora y sus hermanas recibieron una estricta disciplina y aprendieron a coser, bordar a mano y planchar.

Después de adquirir conocimientos básicos de costura durante seis años en Aubazine, al cumplir 18 años Chanel fue enviada a un internado religioso en la ciudad de Moulins, donde residían sus abuelos y  su tía Adrienne, solo dos años mayor que ella, que se convirtió rápidamente en su mayor confidente. Gracias a la formación en Moulins, que gozaba de muy buena reputación para instruir profesionalmente a chicas sin recursos, Chanel y su tía consiguieron trabajo en una pañería y como ayudantes de un sastre de Moulins.

La francesa, que siempre se había sentido atraída por el mundo del espectáculo, comenzó a cantar sobre los escenarios de un café-concert de Moulins llamado La Rotonde, y fue justo en esta época cuando le bautizaron con el apodo de Coco. Pese a que su voz no era lo que las discográficas buscaban, su belleza y desparpajo impresionaba a todo el público del cabaret. No obstante, tras un verano con intentos fallidos de triunfar como intérprete, volvió a Moulins para continuar con su trabajo habitual.

De vuelta en Moulins, Chanel conoció al oficial de caballería y rico heredero textil francés, Étienne Balsan, quien se convirtió en su amante durante tres años. En esta época, la diseñadora consiguió codearse con la jet set del momento y llevar el tren de vida que siempre había soñado. Mientras vivía en el castillo Royallieu con Balsan, se dedicó a confeccionar sombreros, principalmente como un entretenimiento y más tarde como negocio, debido al éxito que tenían entre sus allegados. Y es que, Chanel fue experta en marcar la diferencia desde muy joven, ya que solía sorprender a los presentes con su vanguardista y desmarcada forma de vestir. En 1909 inauguró una boutique financiada por Balsan en la planta baja de su departamento de soltero en el Boulevard Malesherbes. Al año siguiente estableció su casa de moda, Chanel Modes, en el número 21 de la rue Cambon en París.

En 1908, la francesa comenzó un romance con uno de los mejores amigos de Balsan, el famoso jugador de polo Arthur Edward Capel, más conocido como Boy. Capel, que era un miembro rico de la clase alta inglesa, financió en 1913 su boutique Deauville, donde la diseñadora introdujo ropa casual de lujo orientada hacia el ocio y el deporte. Sus suéteres, sombreros y su innovador estilo marinero llamaron rápidamente la atención de la gente y los medios de comunicación, como el The New Yorker, que afirmaba que: "Las damas de Deauville despertaron una mañana y descubrieron una diferencia impactante de elegancia entre su propia ropa y la moda Chanel".

Tras el éxito conseguido en Deauville, Chanel decidió abrir su primera tienda en España, e inauguró un nuevo local en una villa frente al casino de Biarritz en 1915. Esta tienda tuvo la condición de neutralidad durante la Primera Guerra Mundial, lo cual la hizo convertirse en la zona de reunión de adinerados y exiliados.

En febrero de 1916, con la presentación de su primera colección de otoño, sus prendas salieron por primera vez en la revista Vogue. Poco después, sus modelos comenzaron a venderse en grandes almacenes de Estados Unidos y en 1918 abrió su primera tienda de moda con más de 300 empleados. En 1921 inauguró una boutique de moda que ofrecía ropa, sombreros, accesorios y más tarde, joyas y perfumes. Este mismo año, la diseñadora colaboraría con el perfumista  Ernest Beaux en la creación de su primer perfume, Chanel Nº 5,  que consiguió convertirse en la fragancia más famosa de la historia.

Terminada la Primera Guerra Mundial, Chanel volvió a París y se instaló en el Hotel Ritz. La diseñadora volvió a volcarse en su negocio, que prosperó rápidamente gracias al impulso que recibía de revistas y periódicos de todo el mundo. En 1929, el crack de Wall Street obligó a reducir la plantilla de la empresa a la mitad. Los precios de los exclusivos diseños de Chanel se redujeron considerablemente, pero no consiguió levantar la firma. Por este motivo, Chanel cerró sus boutiques y se marchó a Norteamérica durante un tiempo para vestir a las estrellas de cine, tanto dentro como fuera de la pantalla.

En 1939, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cerró todas sus tiendas pero mantuvo abierta su boutique en el número 31 de la rue Cambon con perfumes y accesorios solamente. Al cerrar la casa central de moda, confesó públicamente su posición política y comenzaron a circular detalles de su vida personal tras ser sospechosa de colaborar con el régimen nazi. En agosto de 1944 fue detenida bajo la acusación de colaboracionismo y, tras este episodio, se exilió en Suiza.

En 1954, con 61 años, reabrió su casa de modas. Consumida por el reumatismo y la artritis, murió el 10 de enero de 1971, acuñando su famosa frase: "Mira, así se muere". 

Estilo Chanel

La diseñadora francesa desarrolló una elegancia sencilla a lo largo de toda su carrera que se alejaba mucho de la moda imperante de la época. Entre sus innumerables aportaciones a la industria de la moda, se le reconoce por ser la creadora del traje sastre femenino, introductora de las prendas en blanco y negro, las camisas de cuello y puños blancos, los cinturones de cadena y las joyas de fantasía, como sus míticas perlas.

Además, sus modelos eliminaron los corsés del traje femenino para dar mayor libertad de movimiento a las mujeres y fue la primera diseñadora de alta costura que introducía el punto en sus colecciones, un tejido que causó furor entre sus clientes. Con este tejido confeccionó el jersey femenino, una prenda que anteriormente era solo utilizada por hombres. Y así, siguiendo este patrón masculino, diseñó el charmin chemise dress, un vestido camisero que no marcaba la cintura ni llevaba adornos.

Conocida mundialmente por el corto de sus faldas, también fue la que incitó a las mujeres de la Belle Époque a cortarse el pelo al estilo garçon, toda una revolución en sus tiempos. Con todo, Chanel también pasó a la historia por ser la persona que puso de moda el bronceado, ya que en aquella época era un rasgo de gente pobre y campesinos.

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