Status

Miriam Escofet, la artista española que ha retratado a la reina Isabel II a través de la verdad

  • Reflejar la humanidad de los monarcas en un lienzo no es tarea fácil
  • La española lo ha logrado con un retrato de la monarca británica
  • La artista cuenta cómo fueron sus encuentros con la reina
Miriam Escofet junto con el retrato de la reina Isabel II que fue presentado en el mes de julio.
Madrid

La vida siguió a pesar del confinamiento. Fue un tiempo extraño, sin precedentes y que cada uno vivió como pudo desde su hogar. Un refugio frente al virus que se convirtió en escenario de nuevas recetas, videollamadas con la abuela o de gimnasio improvisado. En el caso de Miriam Escofet (Barcelona, 1967), utilizó este lapso para terminar, por el momento, la obra más destacada de su carrera: un retrato de la Reina Isabel II. Una encomienda de altura que además tenía una ambición pactada: "Lograr un retrato íntimo de la reina que expresara su humanidad", relata la artista en esta entrevista para Status.

Que los reyes son semejantes y que su poder emana del Parlamento (y no de la deidad) es algo que Europa dejó resuelto hace tiempo. Sin embargo, la monarquía todavía trata de mantener distancia frente al pueblo con actos marcados por el protocolo, las peanas y una parcela de representación tasada. Se trata de una atmósfera real que sirve para proteger a la institución, pero que en ocasiones se resquebraja. Las pasiones más vanales (de eso aquí sabemos) suelen hacerlo sin beneficio alguno. El trabajo de Miriam Escofet, en cambio, lo hace para mostrar a la mujer real que hoy, a sus 94 años, está tras Isabel II.

A un lado, la pintora; y, al otro, el resultado.

La historia de esta obra comienza el pasado año. Sir Simon McDonald, subsecretario de Estado permanente para la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth, asesorado por la National Portrait Gallery, eligió a Escofet para pintar este retrato, pensado para una nueva sala de recepción principal que está en proceso de remodelación. La artista española de madre londinense recibió el encargo con un torrente de emociones. Honor, desde luego, pero también "alegría, ataque de responsabilidad, cierta aprensión y también conciencia de una gran oportunidad", confiesa.

La elección de Escofet, afincada en Inglaterra desde los 12 años, no fue aséptica, sentó las bases de qué tipo de obra quería Sir Simon: él se decidió por Miriam porque recordó el cuadro con el que había ganado el premio BP Portait Award 2018, una obra que tenía como protagonista a su propia madre. Un cuadro de extrema calidez y realismo en el que la artista mostraba aquello que entiende por retrato: "Para mí un retrato no para de ser una pintura, es decir, tiene que funcionar e interesar como pintura en primer lugar", explica. "Y en cuanto al personaje, lo más importante para mí es captar el carácter de la persona, pero también su energía o alma", añade.

La autora, con los pinceles en la mano, en plena acción, y un detalle ampliado del cuadro.

Con estas credenciales, la primera sesión con la reina se produjo en el mes de julio del año pasado en el Castillo de Windsor. La artista cuenta que la composición y el estilo del cuadro fueron completamente de su elección y que no hubo ninguna interferencia: "Aunque claro, me aseguré de que mis ideas simpatizaran con las de Sir Simon y lo que él esperaba del cuadro", relata. Así, Escofet pudo ver la habitación con aterioridad y trazar una idea de qué aspectos de la misma podrían ser interesantes para incluir en el retrato. De esta primera sesión, la retratista preparó dos bocetos para resolver la composición. La segunda sesión fue en febrero, en Buckingham Palace.

Durante estos encuentros, Miriam se quedó impresionada de la agudeza, sencillez, sentido del humor y calidez de la reina. Además, le sorprendió la ausencia de ego o vanidad con respecto a cómo iba a ser representada: "No intervino en el proceso, lo cual es bastante excepcional", cuenta.

"Tiene mucha experiencia en ser retratada y se entrega completamente a lo que el artista requiere. Y tiene mucha paciencia, pero también te deja saber cuándo quiere terminar la sesión", añade.

El resultado de estas citas con Isabel II es un retrato que ya forma parte de la historia y que lleva la firma de Miriam Escofet (recuerde ese nombre): "Me gusta la idea de que ahora pertenezco a un linaje histórico de artistas que han pintado monarcas".

comentariosforum2WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin

forum Comentarios 2

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Usuario validado en Google+
patricia angulo
A Favor
En Contra

Otra forma de ver retratos de la realeza más humana y natural

Puntuación -2
#1
Marisa
A Favor
En Contra

Me produce asombro. Es superrealismo elevado al máximo exponente. No conocía a esta artista.

Puntuación 2
#2