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Cómo presentar una nueva colección (cuando no puedes hacer un desfile por culpa del coronavirus)

  • Nieves Álvarez posa como la musa absoluta de Stephane Rolland.
  • Dior fascina con su puesta en escena: una verbena mediterránea.
  • Gucci y Schiaparelli muestran el interior de la moda.
Presentación (sin público) en Puglia (Italia) de la nueva colección crucero de Dior
Madrid

Ni la industria de la moda ni ninguna otra en general estaba preparada para esta situación. En el caso de la primera, lo tenía mucho más complicado al manejar unos tiempos que superan los seis meses para la producción de sus productos. Así que, con lo que había, se han tenido que reinventar.

Los desfiles, sin ser la parte central de la moda, son fundamentales, como explican algunos diseñadores. Es un momento de gran importancia mediática y que puede hacer que la firma en cuestión se encumbre o fenezca.

Esto lo pudimos ver en los albores del siglo XXI con la firma Davidelfín (bastó la polémica de la colección Cour des Miracles para convertir a esa joven marca en una referencia del diseño patrio). Pero cuando eres ya una figura consolidada, te puedes llegar a jugar mucho.

¿Cómo darle una vuelta a un sistema que lleva más de un siglo en funcionamiento? ¿Qué hacer entonces con una acción de marketing con una repercusión de valor incalculable? ¿Cómo afrontar el reto de mostrar las nuevas propuestas sin poder reunir a miles de personas en un show de ensueño?

Si en marzo algunos optaron por cancelar los desfiles y otros continuaron con ellos pero sin público, ahora se ha buscado otra estrategia de comunicación. Las firmas son conscientes que el no contar con cientos de invitados (y con sus redes sociales) les resta impacto mediático lo que puede también derivar en un descenso de las ventas, así que la cuestión era intentar crear una performance de la que todo el mundo hablara.

Chanel

La primera casa en lanzarse a esta aventura fue Chanel con la presentación de su colección crucero. La idea fue sencilla: unas fotografías de Bea de Giacomo que evocaban el verano y el Mediterráneo apoyadas por un video con la misma estética.

El experimento lo han vuelto a repetir con su colección de costura y con la de Métiers d'art. Esta última, además, cuenta con la colaboración de la directora Sofia Coppola. En ella vuelven a los orígenes, rindiendo un homenaje a la emblemática 31 Rue Cambon, la dirección más icónica de la maison. Y no han sido los únicos que han optado por hacer ese viaje introspectivo.

Gucci

Al igual que Chanel, otras se han aventurado a mirar en su interior, buscando quizás la seguridad que da lo conocido frente al mundo actual en el que no sabemos cómo afrontaremos el mañana. Alessandro Michele, el director de Gucci, lo confesaba en la presentación de Epilogue, su nueva propuesta: desde el mes de febrero llevaba replanteándosela y ha optado por dar un paso atrás y dejar que las cosas fluyeran.

De haber sido un diseñador controlador ha pasado a dejar que los propios modelos hicieran sus fotos y, para presentar sus nuevas propuestas, ha optado por dar paso a su equipo. Los modelos en esta ocasión han sido los trabajadores de Gucci, que han posado con las nuevas ideas de Michele (y su equipo) en unas instantáneas en las que encontramos los apuntes y correcciones propias de un boceto. La idea era darnos acceso al interior de la firma, a los orígenes que cualquier colección.

Schiaparelli

Parecido ha hecho la firma Schiaparelli. En este caso, en su colección de costura han sustituido los vestidos por los bocetos. Y no es la primera vez. Tras la II Guerra Mundial, Elsa Schiaparelli y toda la costura francesa se enfrentó a una huelga de los trabajadores y ella, en uno de sus insuperables arranques creativos, optó por mostrar la colección tal cual estaba. Sacó a las modelas vestidas con las toiles, las mangas a medio coser e, incluso, las posibles telas pinchadas con agujas. Y algo similar es lo que han hecho esta vez.

Dior

En el caso de Dior, el viaje interior ha sido más personal. Maria Grazia nos ha llevado para la colección crucero a Puglia, una tierra muy especial para ella. Allí, un espectacular escenario de luces, creado por Fratelli Parisi, ha recreado una verbena mediterránea en la que ha habido música, baile y belleza.

En ese viaje introspectivo también coincide Kim Jones, el encargado de las colecciones masculinas de la maison Dior. En su caso, regresa a su infancia en África de la mano del artista Amoako Boafo. Sus propuestas beben de los colores del continente, de la diáspora negra y de las reivindicaciones sociales que vivimos actualmente.

Stephane Rolland

En el caso de Stephane Rolland, su apuesta ha sido por poner en valor la amistad (¿hay algo más íntimo?). La modelo española Nieves Álvarez, con un sorprendente peinado afro, se erige como icono, musa y diosa de esta propuesta que apuesta por la sencillez.

Valentino

En su caso, la puesta en escena es pura sobriedad un fondo negro sobre el que destacan las barrocas y oníricas propuestas de Pierpaolo Piccioli. Nada más necesita el italiano para captar nuestra atención.

En definitiva, podemos tomar esta situación como un receso, como un descanso o como una oportunidad. Pero lo que hay que hacer, y eso lo está demostrando la moda, es no parar y seguir creando, cueste lo que cueste.

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