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Los estragos del coronavirus: ¿Cuándo podremos volver a tener sexo como antes?

  • Cecilia Bizzotto, portavoz de JoyClub, explica cómo ha afectado la pandemia...
  • ...a las relaciones liberales y cómo va a evolucionar la forma de encontrarnos
Istock
Madrid

El hecho de convivir 24 horas con tu pareja, con el añadido del teletrabajo, hijos y la preocupación derivada de la situación actual, ha puesto sobre la mesa dos posibilidades tan opuestas como (todo indica que) verdaderas: divorcios o babybooms. La pandemia del coronavirus lo ha cambiado todo, también las relaciones sexuales.

Ya sea en pareja o en el sexo esporádico, existen nuevas reglas dentro de este terreno. Cecilia Bizzotto, portavoz de JoyClub, la plataforma que pone en contacto a personas que buscan relaciones sin tabúes, explica en una entrevista con Status cómo ha afectado al pandemia a las relaciones liberales y explica cómo cree que va a evolucionar la forma de encontrarnos.

¿Cómo ha afectado la pandemia a las relaciones sexuales?

La pandemia por COVID19 ha resultado ser un cambio revolucionario en las costumbres de una sociedad que todavía no se ha adaptado del todo a nuevos hábitos y formas de relacionarse. Sin embargo, esta disrupción en nuestra cotidianeidad ha aportado puntos positivos que son muy valorables.

Antes de la pandemia, muchos vivíamos de forma acelerada y el sexo quedaba relegado a la última hora del día. Quizá no le habíamos dado el protagonismo que se merece. El sexo no sólo es una forma de canalizar positivamente situaciones de estrés como la que hemos vivido, sino que además es un potenciador de la felicidad.

La pandemia ha sido una merecida pausa a dicha aceleración. Durante un tiempo, aquellos que han tenido la suerte de estar confinados con sus parejas sexuales, han disfrutado de una mayor actividad. El sexo de la pandemia ha sido hogareño, natural y espontáneo. Eso ha permitido que la creatividad sexual de las parejas se dispare. En JOYclub hemos sido testigos de incorporaciones de parejas al mundo liberal. Gente que antes no había tenido la oportunidad de plantearse esta alternativa, ahora ha podido confesarse deseos ocultos y atreverse a descubrir nuevas formas de placer.

Sin embargo, la situación para los singels no ha sido tan positiva: muchos han vivido el confinamiento como una frustración y un parón en sus encuentros sexuales. Lo mismo ha sucedido con aquellas personas acostumbradas a disfrutar de encuentros ocasionales con desconocidos, que durante la pandemia no han podido llevarlos a cabo si no querían poner en riesgo su salud y la de sus compañeros de juego.

¿Cómo será la nueva normalidad sexual?

Lamentablemente, hasta que no se encuentre una vacuna o tratamiento eficaz que nos permita sentirnos seguros, muchos no nos atreveremos a tener encuentros sexuales si no es con personas de total confianza. Nosotros consideramos que esta "nueva normalidad sexual" es transitoria y que pronto los avances científicos nos permitirán volver a disfrutar del sexo como antes.

Mientras tanto, no nos queda otra opción que adaptarnos a las circunstancias. Si bien la sexualidad tradicional no se verá especialmente afectada por el cambio derivado del coronavirus, sí lo estarán los encuentros sexuales alternativos como los que se dan entre parejas swingers, mujeres y hombres liberales. Durante un tiempo, dichos encuentros se llevarán a cabo entre conocidos y de forma privada. Asimismo, otra gente seguirá conociéndose a través de plataformas y las primeras citas probablemente se seguirán llevando a cabo en locales liberales. Estos serán puntos de encuentros en los que probablemente no veremos los espectáculos sexuales de los que solíamos ser testigos. El sexo, durante un tiempo, se quedará en casa.

¿Cómo ha evolucionado el mundo swingers durante esta nueva situación?

Antes el mundo del intercambio de parejas (swinger) se realizaba principalmente en locales liberales y otros eventos multitudinarios llevados a cabo por organizadores. Cuando una pareja que quería cumplir sus fantasías (intercambio, tríos, orgías, gangbang, etc.) acudía a estos espacios buscando satisfacerlas. Esto se realizaba con consenso, pero sin una premeditación clara: predominaba el efecto sorpresa de lo que te encontrabas al llegar.

Con el COVID19 todo esto ha cambiado. Si queremos tener encuentros liberales, tenemos que planificarlos teniendo en cuenta todos los riesgos asociados a la pandemia. Por ello, lo online se ha fortalecido y los encuentros virtuales entre parejas son una buena forma de probar si hay feeling a través de la pantalla. No hace falta arriesgarse: nos conocemos por VideoChat y, si nos gustamos mucho, es posible que surja una cita presencial. No obstante, lo virtual permite que podamos satisfacer nuestras fantasías con otros sin llegar a ponernos en riesgo.

¿Crees que las personas serán más reticentes a realizar una nueva práctica sexual?

Como se ha dicho, la curiosidad y las ganas de experimentar con la sexualidad se han incrementado durante esta pandemia ya que la cuarentena nos ha permitido reflexionar más sobre el sexo. En el ADN de cualquier liberal se halla un espíritu abierto y curioso, con predisposición a investigar y cumplir fantasías a través de nuevas prácticas sexuales. Las privaciones que ha impuesto el COVID19 han fomentado el desarrollo de nuestra creatividad y nos ha empujado a adoptar prácticas sexuales a las que antes no habíamos dado tanta importancia.

Una práctica común en Francia, que incluso tiene un nombre, es el "Côte-à-côtisme" que consiste en el intercambio de parejas sin contacto físico: dos parejas se sitúan una al lado de la otra y se observan teniendo sexo, pero no se llegan a tocar. Es decir, una práctica liberal totalmente COVID-FREE en la que se mantiene la distancia social. Esto en España no tiene todavía un nombre pues, como es sabido, somos más propicios al contacto. Quizá tras esta pandemia importaremos esta práctica y acabaremos dándole un nombre en nuestra lengua.

Por otra parte, hemos de tener en cuenta que mucha gente se ha atrevido a introducir elementos externos como los sextoys y a explorar fantasías como los roles y disfraces. De hecho, hemos observado un incremento de la cantidad de miembros de JOYclub interesados en informarse sobre prácticas sexuales alternativas tales como el BDSM o el fetichismo.

¿Qué medidas deben tomarse a este nivel?

Ponerse un condón ya no basta: nuestra salud está en riesgo cada vez que salimos de casa, ya sea para ir a un supermercado o a un club nocturno. No es ser catastrofista: nos encontramos ante una pandemia mundial que se contagia por el aire y ante la cual todavía no sabemos cómo responder socialmente. Por lo tanto, la prudencia debe prevalecer a las ganas de fiesta y sexo.

¿Qué podemos hacer? Lo mismo que hacíamos antes, pero mejor. Es decir: asearnos más, lavarnos más a menudo las manos y quedarnos en casa si nos encontramos mal o sospechamos estar contagiados. No forcemos las situaciones, hay que minimizar el riesgo y, para ello, el sentido común es la mejor herramienta con la que afrontaremos esta pandemia.

Y, desde luego, la mascarilla se ha convertido en el nuevo preservativo. Dejemos los besos apasionados para nuestros compañeros de juego de confianza.

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