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¿Por qué hay muchos más filántropos en Estados Unidos que en Europa? La religión, uno de los motivos

  • EEUU donó 427,71 mil millones de dólares a organizaciones benéficas
  • Las bases del pensamiento de la religión protestante contemplan esta actividad
  • España es el número uno en donaciones en cataclismos mundiales
Dreamstime
Madrid

La desalentadora crisis sanitaria por el coronavirus que vive el mundo entero ha propiciado que las noticias sobre donaciones multimillonarias, en diferentes países, estén más a la orden del día que nunca. Un hecho que, sobre todo en España, genera críticas y alabanzas casi a partes iguales. Entre las más mediáticas, destacan los 100 millones de dólares donados por Bill Gates y su esposa Melinda Gates, a través de su Fundación, para la respuesta global del coronavirus; los 13 millones de euros para apoyar la investigación y el desarrollo de la vacuna para Covid-19 de la Fundación Jack Ma, la sociedad del fundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, o la donación de 300.000 mascarillas a la sanidad pública por parte de Amacio Ortega, fundador de Inditex.

Siguiendo los últimos datos facilitados por Giving USA, el Informe anual sobre la filantropía para 2018, los individuos, legados, fundaciones y corporaciones estadounidenses dieron un estimado de 427.71 mil millones de dólares a organizaciones benéficas en 2018. Por su parte, en Europa, según datos de Asociación Española de Fundaciones (AEF) del mismo año, la filantropía organizada agrupa a alrededor de 147.000 donantes y fundaciones de interés general, con un gasto anual de casi 60.000 millones de euros.

Unas cifras que esclarecen lo que ya sabíamos; que el país americano es, con muchos cuerpos de diferencia, el más avanzado en materia de filantropía (definida por la RAE como el amor al género humano). Un hecho que se manifiesta tanto por las cifras alcanzadas, como por la sofisticación de sus formas, ya que la filantropía forma parte inherente de la cultura americana y, año tras año, bate récords de recaudación. Pero, ¿de dónde viene esta tradición? ¿qué parte de nuestra cultura nos hace tan diferentes?

Eduardo Irastorza, profesor de OBS Business School, Socio Consultor en Zentank Partners y experto en filantropía, señala el origen de los planteamientos religiosos como punto de inflexión en esta materia: "Existe una cosa muy importante, que es la diferencia básica del pensamiento tradicional de la ética protestante con la ética católica o la musulmana. Según la primera, la persona que se enriquece en una sociedad, está moralmente obligada a responder ante ella devolviéndole una parte de esta riqueza. Mientras que, en un pensamiento más latino, más del sur, el planteamiento es que la caridad debe movernos a ayudar al necesitado, pero no como parte de una obligación moral", explica. En este punto es importante incidir en que, dependiendo del país europeo, la filantropía alcanza niveles más o menos elevados, ya que, por ejemplo, en naciones como Alemania, Reino Unido, Holanda o los países escandinavos, esta actividad está muy avanzada e implantada en la sociedad, con notables diferencias con España o Italia.

dependiendo del país europeo, la filantropía alcanza niveles más o menos elevados, ya que, por ejemplo, en naciones como Alemania, Holanda o los países escandinavos, esta actividad está muy avanzada e implantada en la sociedad, con notables diferencias con España o Italia

"Por ejemplo, Arabía Saudí no ha institucionalizado la Seguridad Social, al tiempo que dispone de una Seguridad Social excelente, porque según el Islam, todos, y aún más el poderoso, tienen el deber de dar limosna al pobre. Por lo tanto, se benefician de eso, no se trata de un derecho, sino de una dádiva de sus gobernantes", añade Irastorza. Esta práctica, como ya explicaba, está fuera de la mentalidad de los americanos, pues ellos asumen, desde que son pequeños, que tiene que devolver a la sociedad una parte de la riqueza que esta misma le ha permitido generar.

España, número uno en donaciones en cataclismos

Sin embargo, España es el número uno en el ránking de países más caritativos y casi siempre el más rápido en sus donaciones cuando se produce algún cataclismo en el mundo. Un dato que, a simple vista, contrasta con los anteriores. "Cuando hay algún desastre, los españoles son los primeros en tender la mano, lo vimos por ejemplo en el terremoto de México. Sin embargo, no le pidas a un español que done una cantidad de dinero mensual a alguna fundación o parroquia, porque es mucho más difícil. Esto viene de una mentalidad muy diferente a la que tienen en otros lugares, como, por ejemplo, en el norte de Europa. Aquí nos cuesta más mantener una relación contractual altruista, no está dentro de nuestra cultura. Pero aunque luego, cuando pasan desastres, como la crisis que estamos viviendo, encontramos a una gran parte de la población haciendo mascarillas en sus casas, porque sí, porque nos apetece y porque sale de nosotros, pero no porque tengamos una obligación moral", remarca el profesor de OBS.

"Aquí nos cuesta más mantener una relación contractual altruista, no está dentro de nuestra cultura. Pero luego, cuando pasan desastres, como la crisis que estamos viviendo, encontramos a una gran parte de la población haciendo mascarillas en sus casas, porque sí, porque nos apetece y porque sale de nosotros, pero no porque tengamos una obligación moral"

Incentivos fiscales

Las administraciones públicas y las ayudas fiscales también toman una importante partida en el asunto. En Estados Unidos, desde que se estableciera esta actividad en el siglo XIX y se incorporara en todas las grandes empresas, existen incentivos fiscales que impulsan la filantropía. "Por ejemplo, yo dono un cuadro al Museo de Washington y el Estado articula un descuento en mi declaración de la renta. Allí la filantropía desgrava siempre, a diferencia de España, donde cada vez desgrava una cosa diferente", señala. Una medida que no es exclusiva del país americano, ya que en lugares como Alemania o Inglaterra, también pasa, ya que instrumentan los sistemas asociados a la fiscalidad adecuados para financiar la filantropía, y reducen impuestos a las asociaciones que desarrollen acciones con este fin.

Así, Irastorza asegura que "nuestra mentalidad viva, la de nuestros políticos y nuestras gentes, no está aún preparada para asumir esta forma de pensar y actuar", ya que en este país todavía existen muchos conflictos derivados del buenismo, o la ingeniería fiscal, que suponen las donaciones millonarias. "Aquí, quienes practican la filantropía de una manera más natural son los empresarios que están más asociados a las políticas internacionales", continúa. No obstante, en España no existe, prácticamente, la figura laboral del responsable de las acciones filantrópicas dentro una empresa, un puesto irreemplazable en todas las grandes compañías americanas. "Uno de mis clientes, una consultora española, llamada Inuit se ha especializado en la gestión de acciones filantrópicas. Evalúa su viabilidad, la eficiencia del proceso y cómo se ha de invertir en cada fase de las mismas. Demuestran un nivel de profesionalización muy alto, y creo éste es el futuro. Ya no se trata de demostrar buena voluntad y ganas de ayudar a los demás, sino de buscar la forma más eficiente de hacerlo. Es un método que está consolidado en Estados Unidos, un país que lleva desarrollando iniciativas filantrópicas desde el siglo XIX", remata el profesor.

Inicio de la filontropía moderna

La considerada como filantropía moderna empieza en el momento que la actividad industrial se pone en marcha, sobre todo en escenarios protestantes del norte de Europa, ya que estas iniciativas están especialmente asociadas a la ética del trabajo propias del protestantismo.

En lugares como Inglaterra comienza de la mano de pensadores como Adam Smith, que empiezan a considerar la idea de que todos, de manera individual, pueden y deben contribuir a mejorar la vida de las personas. A partir de este momento, se desarrolla un socialismo utópico, donde una serie de pensadores ponen en marcha iniciativas en este sentido, como los famosos Falansterios de Charles Fourier, donde los obreros vivían en condiciones muy superiores a la media.

Un movimiento que empezó de una manera "naif", como relata Irastorza, con "gente con mucho dinero, bien intencionada, que quería ayudar a los demás". Dando paso, poco a poco, a un proceso más sofisticado.

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comentariosforum5

V for Vendetta
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....

1) Seguridad Social mala y a veces no existente

2) Planes de Pensiones privados y para pocos

3) La gran mayoria no tiene ahorros en caso de emergencia

4) Los impuestos son relativamente bajos pero........

en general cuando la cosa se tuerce.....el de a pie esta jodi@ ......pero !!!!!!DEMOCRATICAMENTE??????

Puntuación -3
#1
Morcillon
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V de Vendetta, en una palabra:

Desigualdad

Puntuación -5
#2
El Genetista de Wuhan
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En EEUU la filantropía muchas veces es egoísmo inteligente a largo plazo, e.g: donar dinero a una universidad, repercutirá en avances que beneficien a todos, incluído el donante.

En España donar dinero a una universidad es tan útil como hacer una fogata con él.

En EEUU la filantropía es mas una cuestión de ayudar a quien puede crear riqueza, es como una inversión de riesgo.

Puntuación 9
#3
jose
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En EEUU la filantropia desgrava, tanto es así, que si invitas a un chico extranjero a estudiar en el pais y lo alojas en tu casa , desgravas

Puntuación 4
#4
ANALISTA DE HECES
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EL HDP DE G.SOROS ESTÁ CATALOGADO COMO "FILÁNTROPO" EN PORTALES COMO WIKI-PEDIA

JAJAJA

ESE EXCREMENTO SOLO ES FILANTRÓPICO CON LA BASURA HUMANA COMO LOS MOROS Y LOS NEGROS QUE INVADEN LAS FRONTERAS DEL SUR DE EUROPA PARA VIVIR DEL CUENTO

Puntuación 1
#5