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De la hija de Larra a Carlo Ponzi: siete estafadores que se convirtieron en historia

  • Baldomera Larra puso en práctica una estafa piramidal
  • En pocos meses, Carlo Ponzi pasó de pobre a rico y luego condenado
  • Francisco Briones está cumpliendo una pena de 11 años y 10 meses
Baldomera Larra Wetoret. Autor: Arturo Carretero | La Ilustración Española y Americana
Madrid

Una precaria situación económica y las ansias por mantener un estatus social acomodado son el caldo de cultivo que ha motivado muchos de los fraudes más famosos de la historia. Fue el caso de Baldomera Larra, hija del escritor español Mariano José de Larra, que posee el título de ser la inventora de las estafas piramidales.

1. Baldomera Larra

A la hija del escritor romántico se le pasó por la cabeza hacer carrera en el terreno del fraude cuando fue abandonada por su marido, el médico de la Casa Real del Amadeo de Saboya que huyó con la entrada de Alfonso XII. Baldomera, sola y a cargo de sus hijos, decidió fundar en los años setenta del siglo XIX la denominada caja de imposiciones, implantando el método que más tarde sería el origen de los esquemas de Ponzi (1920). Bautizada como la madre de los pobres, pagaba un 30% de beneficio a los miembros originales de la caja con el dinero que le daban los nuevos impositores. Para que este sistema funcione, se requiere que el número de participantes nuevos sea mayor al de los existentes.

2. Carlo Ponzi

El esquema Ponzi es una operación fraudulenta de inversión que implica el pago de intereses a los inversores de su propio dinero invertido o del dinero de nuevos inversores. Esta estafa consiste en un proceso en el que las ganancias que obtienen los primeros inversionistas son generadas gracias al dinero aportado por ellos mismos o por otros nuevos inversores que caen engañados por las promesas de obtener, en algunos casos, grandes beneficios. El sistema funciona solamente si crece la cantidad de nuevas víctimas. Aunque se habían creado sistemas similares con anterioridad, como el de Baldomera Larra, el nombre de este plan viene del italiano Carlo Ponzi y de la estafa que realizó en 1920.

Carlo Ponzi era un emigrante italiano que llegó a EEUU en los años veinte. Al poco tiempo de estar en su nuevo país descubrió, gracias a un correo que recibió de Italia, que los cupones de respuesta internacional de correos se podían vender en Estados Unidos más caros que en el extranjero, por lo que el tipo de cambio terminaría por producir ganancias. Así que se esparció el rumor, muchos decidieron no quedarse fuera del negocio y apoyaron a Ponzi con capital.

Pero aunque Ponzi estuviera recogiendo abrumadoras sumas de dinero y la gente hiciera colas para confiarle sus ahorros, en realidad Carlo Ponzi no estaba comprando los cupones; estaba pagando beneficios de hasta el 100% en tres meses utilizando el capital de los sucesivos nuevos inversionistas. Un suculento beneficio que permitió al italiano lograr recaudar en mayo de 1920 unos 420.000 dólares y en julio ya tenía millones. 

El día 26 de julio gran parte del plan comenzó a hundirse después de que el Boston Post cuestionara las prácticas de la empresa de Ponzi. Y en agosto de 1920 los bancos y medios de comunicación declararon a Ponzi en bancarrota. Él mismo confesó más tarde que en 1908 había sido partícipe de una estafa muy similar en Canadá, que ofrecía a los inversores grandes beneficios.

3. Francisco Briones (Fórum Filatélico)

El nombre de Francisco Briones quizá sea el menos conocido de esta lista, pero el caso de estafa piramidal que protagonizó el Fórum Filatélico ha sido uno de los más importantes de este país. Además, este año el Tribunal Supremo ratificó que los hechos probados por la Audiencia Nacional constituyen un delito de estafa, agravada en razón de su cuantía: fueron casi 400.000 los contratos reconocidos por la Administración Concursal en el Juzgado Mercantil de Madrid con más de 3.700 millones de euros, y los 268.000 afectados serán ahora indemnizados por las cantidades que entregaron a la sociedad.

La sentencia condena en firme a 16 responsables del fondo con penas que oscilan entre los seis meses de prisión y los 11 años y 10 meses de cárcel, esta última impuesta al expresidente de Fórum Filatélico Francisco Briones.

4. Elizabeth Holmes

Fue la gran promesa sanitaria de principios de siglo. Elizabeth Holmes abandonó la universidad con la intención de cambiar el mundo y "democratizar la sanidad". Para ello, fundó en 2003 la compañía Theranos, cuyo producto estrella eran los análisis de sangre completos con un pequeño pinchazo y unos microlitros de sangre, revolucionando así el diagnóstico médico actual.

Pronto, Theranos llegó a estar valorada en 9.000 millones de dólares. Y Holmes llegó a ser una de las mujeres más ricas de América con una fortuna valorada en 4.500 millones de dólares en 2015. Sin embargo, en 2018, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) acusó a Theranos, a su fundadora y a su expresidente Ramesh Balwani de fraude masivo al haber recaudado más de 700 millones de dólares a través de un elaborado plan con afirmaciones falsas sobre la tecnología y sobre el rendimiento financiero de la compañía. Holmes aceptó pagar 500.000 dólares de multa, renunciar a 19 millones de acciones de la compañía y no poder liderar ninguna compañía durante los próximos diez años.

5. Bernard Madoff

Bernard Madoff, el ex gurú financiero y ex presidente del Nasdaq, fue condenado en 2009 a 150 años de prisión por cometer el mayor fraude individual de la historia, de alrededor de 65.000 millones de dólares. Madoff operó durante 30 años una estafa piramidal con clientes que incluían particulares adinerados, organizaciones caritativas y bancos de reputación mundial.

La caída de Madoff comenzó el 10 de diciembre de 2008, cuando informó a sus hijos sobre su intención de adelantar el pago de varios millones de dólares en bonus meses antes de lo previsto. Una decisión que puso en evidencia sus malas prácticas. Mark y Andrew pidieron explicaciones claras a su padre sobre cómo era posible pagar esos premios si no había dinero suficiente para devolver a los inversores del fondo. La respuesta fue clara: la unidad de gestión de fondos de su compañía era un mero castillo de naipes, una ilusión, un fraude.

6. Frank Abagnale

El fue el personaje en que se inspiró la película Atrápame si puedes, de Steven Spielberg. Se trata de Frank Abagnale, un hombre que suplantó su identidad hasta en ocho ocasiones y canjeó cheques falsos por un total de 2,5 millones de dólares. Todos estos delitos los cometió cuando tenía entre 16 y 21 años, y el Tribunal Federal de los Estados Unidos lo condenaron a 12 años, de los cuales cumplió un total de cinco años. 

Actualmente, Abagnale lidera su propia compañia, , una consultora en materia de falsificación, malversación de fondos y documentos seguros. Además, durante más de cuarenta años ha dado conferencias y consultado con cientos de instituciones financieras, corporaciones y agencias gubernamentales de todo el mundo.

7. Nick Leeson

Nick Leeson, un operador de bolsa británico, protagonizó con solo 27 años uno de los primeros escándalos financieros de la era moderna. Ocurrió en 1995, y consistió en coger prestados 1.000 millones de dólares del banco Barings de Asia sin que nadie lo supiera y los invirtió en derivados sobre divisas con un enorme apalancamiento. Si le hubiera salido bien, habría sido el mayor pelotazo de la historia. Pero le salió mal y Baring Bank, la compañía bancaria más antigua de Reino Unido con clientes como la reina de Inglaterra, quebró.

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