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Guía básica para el coleccionista de arte urbano

  • El arte urbano es un fenómeno global y un movimiento en auge entre los coleccionistas
  • La diversidad y dimensiones del movimiento Street Art requiere un alto nivel de información y conocimiento a la hora de comprar
  • Madrid es el epicentro del arte contemporáneo durante la última semana de febrero
Jean-Michel Basquiat, con él empezó todo. En 2017, uno de sus lienzos sin título alcanzó en una subasta de Sotheby’s su cifra récord: casi 99 millones de euros, pagados por el coleccionista japonés Yusaku Maezawa.

El arte está en la calle. Por todas partes. Los espacios urbanos se han convertido en lienzo, estudio, escaparate, desde hace décadas. Y ha terminado calando en la mirada actual sobre el arte de una forma inconsciente, intuitiva y poderosa. El street art, arte urbano o nuevo arte contemporáneo, es una referencia, con un potente efecto de convocatoria incluso para los no habituales de los circuitos tradicionales del mercado del arte. Su salto de los muros y fachadas al trabajo de estudio, a las galerías, a las subastas y a los museos, lo ha consagrado como la representación más genuina del arte actual.

La retrospectiva "Street Art" de la Tate Modern de Londres, en 2008 -con obras de Blu, Faile, JR, Nunca y Os Gameos y el barcelonés Sixeart- marcó un antes y un después.

Los expertos coinciden: con su inclusión en los circuitos de arte contemporáneo, el arte urbano ha dejado de ser un arte marginal y se ha convertido en uno de los sectores más dinámicos del mercado, y existe un interés creciente por su trabajo que se traduce en un crecimiento de la demanda por parte de los coleccionistas.

"En los últimos diez años está creciendo con mucha fuerza", según Javier López, director de la galería 3Punts de Barcelona. Cuenta ya con varias generaciones de artistas, creadores convertidos en iconos. Una de las claves de su éxito es que su obra presenta numerosas conexiones en la reinterpretación de referentes contemporáneos, universales y transversales. En la práctica, "la utilización de un lenguaje plagado de referencias al mundo del cómic, a la iconografía japonesa, a elementos culturales reconocibles, hace que sus impactos lleguen a un perfil que reconoce esos estímulos, porque ha crecido y vivido con ellos", explica Sergio Sancho, director de Urvanity, la primera feria específica de arte urbano, o nuevo arte contemporáneo, en nuestro país.

La edición 2020 de Urvanity se presenta con una representación muy fuerte de aristas españoles, como Ana Barriga (izquierda), Imon Boy, Javi Calleja, Juan Miguel Quiñones, Samuel Salcedo (derecha).

También nos llega su mensaje de crítica social, más o menos velada, más o menos sutil, pero reconocible como una de sus señas de identidad. Frente al hermetismo erudito de otros movimientos artísticos, como el conceptualismo, el arte urbano genera un "conocimiento por contagio e identificación" como nunca había ocurrido.

Para Javier López, el hecho de tocar "temas de actualidad, de denuncia social, incluso política, hace que conectemos más que con otros movimientos más complejos". Pero no es imprescindible, "algunos se enganchan por una estética, que también conecta muy bien con un perfil de edad que ronda los 40 años, y con gente más joven".

Hitos propios y artistas consagrados

El debate sobre la dicotomía arte o vandalismo está más que superado. Desde que surgieran las primeras manifestaciones espontáneas en la década de los 60 algunos hitos han ido marcando su evolución; el primero, la deslumbrante obra de Basquiat y su carrera meteórica en los 80. Cuando el semanario "The Village Voice" desveló en sus páginas la identidad de Jean-Michel Basquiat, en 1978, el mundo del arte académico empezó a interesarse por el "arte callejero". Desde entonces, ese interés, lejos de decaer, ha seguido creciendo.

La retrospectiva "Street Art", de la Tate Modern de Londres en 2008, –con obras de Blu, Faile, JR, Nunca y Os Gameos y el barcelonés Sixeart- marcó un antes y un después. El arte urbano ha ido ganando cuota en las principales ferias de arte contemporáneo del mundo. Y empiezan a tener espacios museísticos permanentes propios, como Art 42 en París o el Urban Nation Museum de Berlín, inaugurados en 2016 y 2017 respectivamente.

El retrato de Barack Obama, de Shepard Fairey, utilizado durante la campaña de 2008 que le llevó a la presidencia, forma parte hoy de la colección de retratos de la National Portrait Gallery del Smithsonian Museum de Washington. A la derecha, cartel de la exposición sobre la historia internacional del grafiti y el arte urbano en el MOCA en 2011.

En la actualidad, la obra de Keith Haring, Frank Shepard (Obey) o Blek le Rat, forman parte de las colecciones de los principales museos de arte contemporáneo del mundo. También de las colecciones privadas.

La presencia creciente de obra en ferias de arte contemporáneo y el surgimiento de ferias específicas de arte urbano es el último eslabón de un mercado en auge. O el primero, según se mire. "Las ferias son excelentes escaparates, para aquellos reacios a entrar en las galerías", apunta el director de 3Punts. "Aunque están compuestas por galerías, no hay una puerta que atravesar, es más fácil ver y preguntar".

El arte contemporáneo toma Madrid

Madrid es, como cada año en la recta final de febrero, el escenario perfecto para una toma de contacto. Junto a ARCO, que abre sus puertas entre el 26 de febrero y el 1 de marzo, la ciudad acoge de forma paralela diversas ferias (ArtMadrid, JustMAD, Hybrid Art Fair, Drawing Room, Artist Madrid, Urvanity) con un denominador común, el arte contemporáneo emergente, y un objetivo: difundir el arte contemporáneo y el coleccionismo entre el gran público.

"El arte urbano es un movimiento específico dentro del arte contemporáneo, pero que recae sobre un conjunto de obra -y de artistas- muy dispar, muy heterogéneo, difíciles de encasillar en un único y mismo estilo", explica el director de 3Punts. Es una de las dificultades que plantea a la hora de iniciarse en su mercado.

Las obras de la galería 3Punts están presentes este año en ArtMadrid y Urvanity, con obra de Faile (izquierda), Okuda San Miguel (derecha) y Samuel Salcedo, entre otros.

Pero hay muchas cosas que les unen, "generalmente empezar a crear en espacios e intervenciones urbanas, y un lenguaje común, a pesar de las diferencias, determinado por fuentes e influencias compartidas y, en general, un mensaje de crítica y denuncia social que nos interpela y nos resulta reconocible". También "haberse sabido adaptar muy bien a las nuevas tecnologías y a las redes sociales, lo que les permite tener mucha proyección y mucho crecimiento", añade Sergio Sancho. Tener mucha visibilidad a nivel internacional es una de las claves "a la hora de hacer crecer la demanda por un artista".

Es un arte muy global, que utiliza un lenguaje muy universal, que se entiende en cualquier rincón del mundo. Los artistas urbanos viajan y participan en intervenciones en espacios urbanos en ciudades de todo el mundo, y "esa proyección internacional, a través del conocimiento de su trabajo, de su obra, resulta clave en el circuito del arte", según Sancho. "Este tipo de creadores han sabido conectar muy bien con el momento. Ese trabajo que hacen en la calle llega de forma masiva a través de las redes sociales y genera conocimiento".

El siguiente paso es el trabajo de estudio y galería, que les da "solidez y proyección". Es un paso necesario. Urvanity, dedicada específicamente al "nuevo arte contemporáneo", expone exclusivamente obra de artistas que empezaron en la calle, haciendo grafitis, pintando murales u otro tipo de intervenciones en espacios públicos, y que han llevado su obra al estudio y al mercado a través de galerías. "Son los pasos necesarios para adentrase en el mercado del arte -explica Javier López- pero en el caso del mercado contemporáneo, aún más. Sin conocimiento e información solvente es muy difícil moverse en el mercado del arte".

El fenómeno Banksy en las subastas

La presencia y la atención que las casas de subastas más importantes del mundo dedican al arte urbano confirman esta tendencia. "Las obras de los maestros integradores de la cultura popular, el arte abstracto y el neoexpresionismo (Keith Haring, Jean Michel Basquiat, Banksy, Mr. Brainwash, Stik, entre otros), tienen en la actualidad una gran demanda", apuntan los expertos de Christie's, que destacan dos hitos que confirman cómo se ha desatado la popularidad del Street Art: el icónico cartel "Hope" de Shepard Fairey de 2008 y la innovadora exposición sobre la historia internacional del grafiti y el arte urbano en el MOCA en 2011. Y, por supuesto, las ventas récord en subastas en los últimos años.

La evolución del fenómeno Banksy en las subastas ha supuesto un punto de inflexión y una revolución en el mercado del arte. En 2004, su obra "Kids on guns" fue vendida en Bonhams por 600 libras. Al año siguiente, su precio de salida en una subasta de Sotheby's superó los 60.000 dólares. En octubre de 2019, "Devolved Parliament" establecía un nuevo récord: fue vendida por 11 millones de euros, un precio que multiplicó por cinco la puja inicial, que rondaba los dos millones.

El apetito por su obra, por parte de coleccionistas de todo el mundo, ha desatado una auténtica competición entre las dos casas de subastas más importantes del mundo, Christie's y Sotheby's.

Pistas para el comprador

Llegados a este punto, ¿es posible contar con unas pautas para iniciarse en el coleccionismo de arte urbano? Para el director de Urvanity, iniciar una colección "es una decisión más espontánea que consciente o reflexiva. Compras de forma intuitiva algo que te gusta, que te llega. Así llega una primera obra, a la que sigue otra, y otra". Aunque sí existe el coleccionista "más racional" a la hora de seleccionar un tipo arte, de material, de una determinada época o unas características concretas. El director de 3Punts coincide: "Lo más importante para comprar es que te guste". Hacerlo como mera inversión "es una decisión compleja, porque hay que conocer mucho el mercado, y el arte contemporáneo es especialmente complejo por dimensión y diversidad".

También coinciden en que no existe un sesgo de edad para comprar este tipo de obra, "los coleccionistas de cualquier edad pueden ver que hay una línea de creación sólida, súper actual y con una extraordinaria proyección", apunta Sergio Sancho. Y añade más: en esta decisión es muy importante el destino de las obras. "La convivencia con el arte se hace dependiente. Es muy difícil vivir sin arte cuando se ha convivido con él".

Sobre por dónde empezar una colección, Javier López apunta un dilema recurrente que le plantean los compradores en su galería: empezar por algo económico, de un artista joven, desconocido, o por un artista con proyección internacional certificada. Para él, "las dos opciones son válidas y compatibles; si se pueden combinar, mejor". El trabajo de asesoramiento de la galería es clave en este punto.

Por su parte, los expertos de Christie's, recomiendan familiarizarse con temas comunes del arte urbano, que identifiquen, en cuanto a contenidos o técnicas, a los artistas. Por ejemplo, las imágenes más icónicas de Banksy, como "Girl with a Balloom" (2002), son las que alcanzan mayores precios en el mercado, y específicamente en las subastas, según el experto James Baskerville. También aconsejan conocer muy bien el sector. "Al tratarse de un movimiento relativamente nuevo en la historia del arte, es importante saber de dónde viene para entender hacia dónde va". Entre las referencias siempre se señala el grafiti, y más específicamente el Wild Style. Pero movimientos como el Pop Art allanaron el camino. No es casualidad que Andy Warhol fuera el mentor de Basquiat; o que Warhol y Haring fueran colaboradores durante años. Estas fuentes han sido una referencia directa para artistas como KAWS o Invader.

El director de la galería 3Punts apunta las plataformas especializadas en arte como una referencia útil para informarse y profundizar en el conocimiento. "Conocer es el primer requisito -apunta-, y plataformas como Artsy o Arnet resultan muy útiles para familiarizarse con los trabajos, incluso para detectar preferencias, y a partir de aquí profundizar". El siguiente paso es consultar en una galería "o varias", para "certificar lo que te proponen".

Atentos a las "imitaciones"

Desde Christie's hacen hincapié en la necesidad de estar muy atentos a las "imitaciones". "El arte callejero puede ser duplicado fácilmente. La cuestión de la autenticidad es crítica en este tipo de arte. Es imprescindible consultar a un especialista". Respecto a los grabados "es muy importante que coincidan con el catálogo razonado del artista o que se comparen con otros ejemplos de la edición".

Banksy ha creado su propio certificado de autenticidad en 2008, Pest Control. Todas sus obras creadas a partir de 2009 se venden bajo este certificado; es el único canal para comprar obra nueva del artista en el mercado primario.

El arte urbano está de moda, pero no es una moda. Con su entrada en galerías y museos se ha transformado en un producto cotizado y rentable, que se revaloriza de forma exponencial, porque es un movimiento vivo, que innova, que sorprende. La galería 3Punts, presente en Urvanity (entre el 27 de febrero y 1 de marzo) y en ArtMadrid (entre el 26 de febrero y el 1 de marzo), ultima los preparativos, y avanza que la exhibición de una obra de Okuda San Miguel, uno de los artistas españoles con mayor proyección, que va a dar mucho que hablar.

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