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5th Essence Square o el triunfo de la alta cosmética a través de productos innovadores

  • La empresa líder en distribución y cosmética de alta gama
  • Se lanzó al mercado en 2010 con un raspador de callos de diamante
Jorge Martín, CEO y fundador de 5th Essence Square.
Madrid

Su vida ha sido un cúmulo de casualidades, o así lo piensa él. Jorge Martín, barcelonés de 45 años, es CEO y fundador de 5th Essence Square, la empresa distribuidora de perfumería y cosmética especialidada en marcas de lujo. El experto en belleza de nicho estudió Empresariales y Marketing, además de relaciones públicas y protocolo de la Casa Real, aunque su vocación innata siempre fue la política. Un oficio que descartó rápidamente siguiendo los consejos de su madre.

El empresario comenzó a trabajar en Caixa Penedès y en Banco Sabadell y a los 23 años ya era directivo en la multinacional estadounidense de educación Sylvan Learning. Tras diez años en esta corporación, decidió tomarse un tiempo sabático, empujado por el hastío profesional, pues su característica inquietud le decía que era hora de cerrar una etapa. Lo que pensó que iban a ser unas relajadas vacacione duraron más bien poco, ya que pocos meses después recibió una llamada que le ofertaba un puesto como manager para Bulgari Perfumes. En este momento, se desvinculó del mundo de la enseñanza y se lanzó al vacío al de la cosmética. Y hasta hoy.

Tras varios años en diferentes empresas y cargos del sector, decidió que quería dejar de trabajar "para otros" y formar su propio negocio. Y París, que siempre fue su musa, volvió a servirle de inspiración. "Al llegar a la ciudad, visité Colette, y me llamó la atención uno de los objetos que brillaba mucho, pero no sabía lo que era. Entonces, le pregunté a una de las dependientas qué era, y me dijo que un raspador de callos hecho con diamantes. ¿En 2009, plena crisis mundial, se vende un raspador de callos para los pies? No daba crédito. Pero lo compré", confiesa Martín a Status con una media sonrisa. Y así, cuando iba en el avión de vuelta, la idea conquistó su mente: "Voy a crear mi propia empresa vendiendo limas de diamantes en España". Dicho y hecho.

Al principio, como era de esperar, todos los comentarios que recibía cuando contaba su proyecto rozaban el "estás loco". "Nadie creía en mí. Estuve mucho tiempo intentando conseguir inversión, pero todos me lo denegaban. Me di cuenta de que lo estaba haciendo mal, porque con todas las personas con las que había hablado eran hombres, y quería contárselo a una mujer. Y así fue, a la primera mujer que le conté el proyecto de Diamancel (el raspador de callos hecho con diamantes), creyó en mí", recuerda.

Los primeros pasos del negocio no fueron fáciles. El actual CEO cubría todos los puestos: Publicidad, Marketing, Ventas, Distribución, etc. Sin embargo, su bien considerada experiencia en el sector belleza le echó una mano cuando intentaba introducir su idea en determinados espacios. Y es que, además del pretencioso producto, el clima económico tampoco le ayudaba: "Eran justo unos años donde el sector de la perfumería, como la mayoría de sectores, estaba muy tocado, porque no había gente en las tiendas. Era cuando muchas marcas empezaron con una campaña súper agresiva de descuento y no creían en el producto", argumenta. Pero, siguiendo con la cadena de coincidencias que, según Martín, han liderado su vida, el 3 de enero de 2010, la misma fecha del cumpleaños de su madre, ya fallecida, un eslogan televisivo cambió su suerte: No hay nada mejor que empezar el nuevo año limándose los píes con diamantes. Y al día siguiente, empezó a sonar el teléfono. "Estaba reunido con mi familia porque era una fecha especial para nosotros, así que cuando de repente vimos el anuncio en la televisión, no nos lo podíamos creer. Y así, lo que había costado mucho trabajo, empezó a funcionar", asevera.

Una vez lanzado su primer producto, con unas cifras exitosas, empezó a pergeñar el siguiente: "Un diamante solo se rompe con otro diamante, así que era un producto que iba a durar para siempre a la gente. Tenía que pensar en otra cosa". De esta manera, un viaje a Los Ángeles le volvió a vislumbrar la siguiente idea, insensata también a ojos de la mayoría: una esponja para maquillarse que se adaptaba al dedo. "Otra vez tuve que empezar de cero y defender el producto a todo el mundo. Me decían que cómo iba a vender eso por 20 euros cuando las esponjas se vendían ya por 1,5 euros", detalla. Con todo, su convicción volvió a triunfar, y se convirtió en el primer distribuidor de este producto en todos los países, el cual alcanza actualmente el millón de ventas al día en todo el mundo. Así, el denominado como beauty blender, disparó las cifras de su negocio, y logró cerrar ese año con un 200 por cien de crecimiento.

Actualmente, 5th Essence Square sigue distribuyendo en los mismos países donde empezó: España, Andorra, Portugal y Gibraltar, y se ha incorporado en el último año a diferentes espacios de El Corte Inglés. Alzada como una empresa líder en su sector, tiene como objetivo seguir aportando cosas nuevas al mundo de la belleza y "no vender humo". Como próximos retos, el presidente lo tiene claro: la piel será la tendencia. Y es que, la polución desmesurada y la imparable preferencia por la belleza natural han hecho que el cuidado de la dermis sea uno de los desafíos del mundo de la cosmética. Y quizás, con algún viaje mediante, Jorge Martín vuelva a sorprendernos.

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