Status

La pregunta es obligada: ¿qué es Status?

Madrid

Los Ángeles. Noviembre 2019. Con estas cuatro palabras empieza una de las películas más influyentes de todos los tiempos, la cinta de ciencia ficción estadounidense Blade Runner (1982), del cineasta británico Ridley Scott.

Resulta inquietante que hoy, 37 años después de su estreno, la ciudad distópica a la que hace referencia, y los acontecimientos que en ella se desarrollan, parezcan tan reales como el hecho de que ya estamos en noviembre de 2019 y que el mes nos depara muchas sorpresas. La más importante, el nacimiento de Status, la nueva revista de lujo y lifestyle de este periódico, cuyo número uno lanzamos hoy. La pregunta es obligada, ¿qué es Status?

Todos en el equipo pensamos que se trata de ese algo intangible que tiene mucho que ver con la afirmación de Coco Chanel cuando dijo: "No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase". Pero el nuestro es, además, un exclusivo espacio para las nuevas generaciones de empresarios del siglo XXI. No podemos negarlo: no traemos un pan bajo el brazo, pero sí una poderosa declaración de intenciones; un punto de vista único e innovador sobre tendencias, inversiones, arte, coches, moda, economía, mujer, energía, sostenibilidad, belleza, relojes, gastronomía y escapadas. En definitiva, una propuesta formidable para mujeres y hombres, que pretende recoger, de lo nuevo, simplemente lo mejor.

Aunque lo nuevo sea, a veces, la revisión y puesta a punto de lo anterior. Fíjense, si no, en Rachel -una bellísima Sean Young en el papel de la replicante con el mejor look de la historia-, y en su poderosa imagen: los hombros estructurados, los volúmenes ochenteros; los trajes sastre impecables y los recios tacones. Para ser una máquina en la ciudad de los turbios conflictos entre humanos y replicantes, y para vivir inmersa en la quinta revolución industrial -la de la singularidad tecnológica y la superinteligencia artificial, también denominada ASI-, desencadenará abruptamente el crecimiento tecnológico hasta tal punto que ningún ser humano será capaz de entenderla.

Y a pesar de ello, Rachel tiene elegancia y Status, conceptos en ocasiones escurridizos que, como bien indica José María Galiacho en su libro, de obligada lectura, La Enciclopedia del Buen Vestir, residen en "una forma de caminar, de hablar, de interactuar, de dirigirnos tanto a los de arriba, como a los de abajo, y de un largo etcétera que nada tiene que ver con escoger una corbata de seda".

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