Status

El espectáculo gastronómico de Roncero viaja hasta Arabia Saudí

  • Sublimotion, el primer 'performance' culinario del mundo y el...
  • ....restaurante más caro de la actualidad, presente en Arabia Saudí
  • "Lo más especial del proyecto es la parte activa del espectáculo"
Cápsula tecnológica de Sublimotion. En esta mesa, 12 comensales forman parte de un espectáculo inmersivo durante dos horas y media protagonizado por música, vídeos y comida fusión. EE
Madrid

Hace tiempo que la gastronomía dejó de ser solo comida para convertirse en una experiencia capaz de conquistar hasta al menos glotón. Un hecho evidente a día de hoy, sin embargo, una apuesta arriesgada no hace muchos años. Paco Roncero y su equipo del laboratorio del Casino de Madrid fueron algunos de los primeros visionarios, pues comprobaron que, además de saborear un delicioso plato, los clientes pedían a gritos vivencias diferentes, un rato para sentirse especiales.

De esta idea, con su correspondiente tiempo de prueba-error, nacía en 2012 Sublimotion, el primer performance gastronómico del mundo situado en Ibiza, que se ha convertido en el restaurante con el menú degustación más caro del mundo, con un precio de 1.650 euros por comensal, o, si lo prefiere de otra manera: 1.500 euros + IVA.

"Hemos adaptado la experiencia a la cultura y la idiosincrasia de este país. Tenemos dos pases de comensales todos los días, uno a las 20 horas y otro a las 23 horas, con el mismo concepto que en Ibiza, de 12 personas por mesa, y está siempre completo"

Ahora, este espectáculo gastronómico viaja por primera vez a Riyadh Season 2019, en Arabia Saudí, el mayor evento de entretenimiento del país, donde participan marcas y empresas internacionales de primer nivel de este sector. De esta manera, hasta el 15 de diciembre, los saudíes podrán disfrutar de esta experiencia gastronómica y sensorial desarrollada por el chef Paco Roncero, el estudio creativo Vega Factory y Palladium Hotel Group.

Eduardo González, director creativo de Sublimotion, cuenta en una entrevista con Status que el concepto está funcionando "genial" en la nación árabe. "Hemos adaptado la experiencia a la cultura y la idiosincrasia de este país. Tenemos dos pases de comensales todos los días, uno a las 20 horas y otro a las 23 horas, con el mismo concepto que en Ibiza, de 12 personas por mesa, y está siempre completo", asegura. Y es que, con un target con poder adquisitivo alto, o muy alto, la mayoría de clientes que se animan a visitar la cápsula tecnológica son saudíes, algunos, ya conocedores del concepto, y otros, principiantes, pero, según el director creativo, "todos salen totalmente encantados".

Espectáculo y gastronomía

Tras este primer tanteo, González confiesa que barajan probar el concepto a través de pop up en lugares como Singapur, Las Vegas, Miami o Dubai, con la intención de "testear cómo funciona", y después, plantearse futuras expansiones. "Es difícil mezclar el espectáculo con la gastronomía, porque esto implica perder la atención en los platos, que siempre queremos que sean los protagonistas. El formato Sublimation le da un giro de tuerca a todo esto, porque no necesitas mirar nada, es un espectáculo inmersivo donde el protagonista es el cliente", manifiesta el director creativo.

Y es que, este proyecto ha conseguido aunar lo bueno de sectores que están en las antípodas, ya que cuenta con un equipo formado por cocineros, ingenieros, arquitectos, músicos y creativos, entre otros. Todos ellos, trabajando bajo la batuta de Paco Roncero, que apostó desde un primer momento por una idea que, "a pesar de nuestro miedo inicial, nos ha demostrado que tiene mucho público", sentencia.

Roncero esclarece que Sublimation, aun habiendo precisado una grandísima inversión, es totalmente rentable, ya que hacen pleno en todas las temporadas. "Lo más especial del proyecto es, además del lujo, que el cliente es siempre una parte activa del espectáculo". Un concepto, incide, que está basado tanto en el romanticismo que conlleva apostar por una idea sin precedentes, como en lo puramente financiero, pues, además de deberse a quienes han confiado en ellos, "no nos gusta hacer negocios que no son rentables", remata el chef

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.