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Ecoalf desembarca en Japón para vender sus productos de moda sostenible

  • Ha llegado a un acuerdo con la firma nipona Sanyo Shokai
  • Estará controlada en un 70 % por Sanyo Shokai y el restante 30 % por Ecoalf
  • Ecoalf ya está en Asia reciclando redes de pesca en la península coreana
Dreamstime
Madrid

La firma española Ecoalf, dedicada a la moda y complementos a partir de residuos reciclados, ha llegado a un acuerdo con una firma nipona para lanzarse al mercado japonés, en su primera experiencia asiática de este tipo.

El presidente y fundador de la compañía, Javier Goyeneche, dijo a Efe que la empresa ha llegado a un acuerdo con la firma nipona Sanyo Shokai para crear un "joint venture", Eco-Alf Japan, con el fin de operar en el "exigente" mercado japonés.

Ecoalf fue creada en 2009 y se dedica a reciclar algodón, lana, neumáticos, redes de pesca y hasta restos de café, con el fin de crear tejidos y otros productos que convierte posteriormente en artículos de moda.

"Utilizamos la tecnología para transformar lo que otras personas llaman residuos", dijo Goyeneche en una entrevista telefónica.

La empresa conjunta estará controlada en un 70 % por Sanyo Shokai y el restante 30 % por Ecoalf, que entre otras cosas aportará la marca, el "know how" y la materia prima.

Sanyo Shokai, una firma establecida en 1943, se dedica al mundo de la moda en Japón y durante cuatro décadas, hasta 2015, tuvo la licencia para la fabricación y distribución de productos de la marca Burberry.

Ecoalf ya está en Asia reciclando redes de pesca en la península coreana, restos de café en Taiwán y con otros proyectos de este tipo en Tailandia, todo ello con la idea de generar materia prima para sus productos.

Japón, sin embargo, se convertirá en el primer país asiático donde distribuirá sus productos sostenibles, aunque en un principio serán elaborados con materia prima obtenida en otras naciones.

Goyeneche espera que la primera tienda quede abierta en el primer trimestre del año próximo en el lujoso barrio tokiota de Shibuya. Se trata, reconoció el fundador de Ecoalf, de un mercado exigente, pero también un "escaparate increíble" para el resto de Asia. "También es exigente el mercado alemán (...), pero eso nos obliga a ser exigentes con nosotros mismos", añadió.

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