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La industria turística, el lujo y la geografía: las bazas de España para ser líder en turismo espacial

  • Marbella acogió el primer evento de turismo espacial del mundo
  • El turismo espacial es una realidad más posible de lo que se piensa
  • En un futuro, será posible viajar al espacio por menos de 250.000 euros
Imagen del globo aerostático de la compañía Zero 2 Infinity
Madrid

La potencia turística de España, su especialización en el sector de la alta gama, con estandartes como Ibiza o Marbella, el buen clima o las buenas infraestructuras en vías de comunicación o aeronáuticas convierten a este país en uno de los mejor posicionados para liderar el turismo espacial. Un ejemplo de este potencial fue la celebración a finales del pasado mes en Andalucía el Sutus 2019 (Space & Underwater Tourism Universal Summit), el primer evento de turismo espacial y subacuático del mundo.

Bajo el título Más allá de las fronteras, Sutus 2019 exploró nuevos territorios para acercarse a nacientes modelos de negocio centrados en el turismo espacial y subacuático de lujo. "Una oportunidad para un sector en constante crecimiento, capaz de movilizar a más de 1,3 millones de viajeros, romper barreras, renovar empresas desde dentro e impulsar el esfuerzo innovador de agentes y compañías implicadas", explicó el director general de Les Roches Marbella, Carlos Díez de la Lastra. "El turismo es una de las industrias más activas con posibilidades infinitas. Sutus será el comienzo de un descubrimiento. Los viajes transformadores han llegado para quedarse, y se trata de un área aún por explotar", ha incidido el responsable del encuentro turístico.

José Mariano López-Urdiales, fundador de la compañía española Zero 2 Infinity, que pretende lanzar turistas a la estratosfera en globo por 110.000 euros, explica a este medio que para muchos el turismo espacial puede parecer una quimera. De hecho, el principal inconveniente que tiene su propuesta es que todavía no ha convencido a suficientes inversores que no ven tan sencillo el retorno económico. Sin embargo, el CEO explica que este tipo de turismo será una realidad pronto y que España puede jugar un papel fundamental. "España tiene las condiciones óptimas para desarrollar estos viajes por su meteorología y por infraestructuras como El Arenosillo de Huelva y Estratopuerto Europeo de Jaén, que no tienen ni Francia ni Alemania ni el Reino Unido", explica Mariano. Además, "a lugares como Marbella, Ibiza, Barcelona o Madrid vienen una gran cantidad de turistas extranjeros que se pueden comprar un viaje al espacio y ni se enteran", añade.

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Lo cierto, España recibió en 2018 la cifra récord de 82,6 millones de turistas internacionales lo que supone un 0,9% más que un año antes, con un incremento del gasto del 3,1% rozando los 90.000 millones de euros, según los datos ofrecidos por el ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Además, en el sector de lujo y alta gama, este país ha experimentado en los últimos años un gran crecimiento.

Puerto Banús. Foto: Dreamstime

El sector del lujo movió en 2018 en nuestro país 9.200 millones de euros, el 9% más que en 2016, según datos de la asociación sectorial Círculo Fortuny. "Las cifras en España son todavía modestas comparadas con otros países de nuestro entorno, como Francia (27.000 millones) o Italia (29.000 millones)", recordó el presidente de Círculo Fortuny, Carlos Falcó, durante la presentación del informe. Sin embargo, el crecimiento español fue de casi el doble que a nivel mundial, lo que revela que el sector en España lleva creciendo por encima de la media desde 2015. "Vamos a crecer a un ritmo de entre el 9 y el 10 % anual en los próximos años", con lo que en el horizonte de 2025 podría mover entre 19.000 y 21.000 millones, "lo que nos situaría en el núcleo duro de la excelencia mundial", añadió Falcó.

Turismo espacial para ricos, pero no tan ricos

Dennis Tito se convirtió en 2001 en el primer turista espacial de la historia. El magnate norteamericano cumplió un sueño que había tenido desde siempre y disfrutó de una semana en la Estación Espacial Internacional. Una experiencia inolvidable que le costó 20 millones de dólares, que pagó a la Agencia Federal Rusa. Después de él han sido otros los afortunados que han visitado el espacio, pero pagando cifras tan astronómicas como la de Tito. Sin embargo, el turismo espacial ha comenzado a tener en los últimos años interés empresarial y son varias las compañías que esperan ofrecer precios más razonables.

Virgin Galactic, del multimillonario Richard Branson, es una de esas compañías que están tratando de hacer de este turismo una posibilidad económicamente viable. De hecho, la empresa desveló este verano en Nuevo México las instalaciones del Spaceport America, la puerta al espacio de los futuros vuelos comerciales en la que está empeñada la compañía del británico Richard Branson. Se trata de una estructura futurista de dos plantas y en medio del desierto de Jornada del Muerto, en Las Cruces, que representa el primer "puerto espacial del mundo", señaló George Whitesides, presidente ejecutivo de Virgin Galactic.

Instalaciones del Spaceport America, la puerta al espacio de los futuros vuelos comerciales

Además del centro de control, el puerto de Virgin Galactica tiene elegantes espacios en los que los astronautas podrán relajarse antes de partir al espacio, como también los futuros viajeros. La empresa ya ha fabricado el primer vehículo para llevar a civiles al espacio y cuenta con una licencia de la Agencia Espacial estadounidense para lanzamientos de naves espaciales comerciales desde el Spaceport America. Este complejo tienen en un terreno de 18.000 acres (7.290 hectáreas) complejos de lanzamiento verticales y horizontales, incluyendo una pista.

Branson, propietario del grupo de viajes Virgin y de un título de "sir" concedido por la reina Isabel II, se ha propuesto llevar a miles de personas al espacio. La empresa de Branson anunció en julio pasado una fusión con el fondo Social Capital Hedosophia (SCH) para crear la primera y única compañía del mundo de vuelos comerciales espaciales para humanos, una operación valorada en 1.500 millones de dólares.

En febrero pasado por primera vez uno de sus vehículos comerciales tripulado, el VSS Unity, alcanzó el espacio. La empresa, parte de Virgin Group, tiene una lista de reservas para cuando inicie sus viajes comerciales de más de 600 personas de 60 países, lo que significa aproximadamente 80 millones de dólares en depósitos y 120 millones en ingresos potenciales. Entre los apuntados, el 36 % son estadounidenses y 14 % británicos, que pagarán entre 200.000 y 250.000 dólares por el pasaje.

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