Política

Rajoy teme que su sucesión termine en una guerra sucia entre candidatos

  • Pide "un debate de altura" y que el PP no se deje influir por nadie de fuera
Rajoy junto a Maíllo. Foto: Efe

Mariano Rajoy quiere celeridad en el proceso de renovación del Partido Popular, y sin querer postular a nadie o marcar el delfinato de los tiempos del cuaderno azul, sí advirtió ayer en la última Junta Directiva Nacional que presidirá que, en el caso de que haya varios candidatos lo recomendable es una sucesión rápida que no se enrede en el ensimismamiento, y una campaña en la que se comparen "los méritos y virtudes de las personas, y no las carencias y defectos". Es decir, que no se caiga en una guerra sucia que acabe con las expectativas de un partido, que como remarcó, es el primero de España, cuenta con el mayor Grupo en el Congreso y la mayoría en el Senado.

Consciente de que los estatutos con los que el Partido Popular elegirá entre el 20 y el 21 de julio a su futuro líder -por cierto, con un sistema de elección más abierto-, pidió a los miembros del PP actuar con más responsabilidad que nunca, practicando el juego limpio, ya que al final de este proceso, "este partido tendrá que estar más unido que hoy", dejó como mensaje.

De ahí que Rajoy y la Junta Directiva Nacional decidieran ayer que en septiembre se estrene la nueva temporada política. El PP tiene prisa por estar preparado para cualquier acontecimiento, porque "España nos puede necesitar", vino a advertir el expresidente del Gobierno, convencido de la vulnerable situación política y de un método de elección del que tienen pocas referencias. Por eso, abundó en debates de altura, con una posición integradora, y que no se deje influir por nadie de fuera.

Militancia y luego tanteo

Y no es para menos. Según los estatutos aprobados año y medio atrás, el sistema da cabida a la competición de personas, a comparar estilos y programas, consolida equipos y por supuesto permite exhibir el currículo. Se trata de un sistema de doble vuelta para nominar al líder del partido, que otorga por primera vez cierta cuota de poder a la militancia que tendrá derecho a depositar sobre una urna el nombre del candidato, y también a los 2.612 compromisarios que quieren que les representen en el Congreso. Antes de la votación de candidatos, tanto si hay dos como más, la comisión organizadora, presidida por el veterano Luis de Grandes, proclamará a los presentados y empezará en breve la campaña entre el 23 de junio y el 4 de julio. Un día más tarde, la militancia podrá votar. En esta ocasión, cualquier afiliado con 100 avales y al corriente de pago de sus cuotas tendrá derecho a presentarse. Claro que no todos los candidatos recorrerán el trayecto el final, pues, si un candidato concita el 50 por ciento de los votos, y le resta al segundo 15 puntos en la mitad de las 60 circunscripciones, queda automáticamente proclamado.

Resuena la voz de la "integración", dentro de la lógica popular poco acostumbrada a experimentos de primarias. Pero no es menos cierto que también el término "militancia" gana enteros una vez que Rajoy ha puesto fecha a su marcha, probablemente el 21 de julio.

Son muchos los cargos del PP que antes y después de la Junta Directiva Nacional pidieron escuchar más a los militantes, en lugar de a los barones; quizás porque ayer arrancó la Operación Tanteo. Cierto es que ninguno de los tres protocandidatos (Alberto Núñez Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría, Dolores Cospedal) descubrieron este lunes sus cartas. Toca medir el pulso a la militancia y sopesar apoyos. El presidente gallego pidió respeto a los tiempos y procedimientos. Y es muy posible que de anunciar su candidatura no lo haga antes del 20 de junio a las dos de la tarde. La exvicepresidenta, por su parte, tampoco mostró sus intenciones. Eso sí, descartar no descartó nada, y se dejó ver con la gente que manifiestamente le brindará su apoyo, entre los cuales se encuentran la familia vasca y buena parte de la andaluza. En el caso de Cospedal, el silencio envolvió aún más el misterio de la número dos de Génova 13, que se salió por la puerta de atrás del hotel, como Rajoy, despistando a la prensa.

Entre tanto, en los pasillos y escaleras del Novotel Madrid Center se observaron amistades serias y de postín, movimientos calculados y volátiles, mucho ojo de búho y un pelín de miedo o incertidumbre, mientras José Ramón Bauza no descarta lanzar su candidatura "liberal"; y el exministro de Fomento, Íñigo de la Serna, desmiente que haya abierto una cuenta en Twitter para postularse.

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forum Comentarios 2

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p
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Aquí lo que pasa es que sólo Soraya no tiene una "mochila" detrás, los otros dos candidatos sí.

Puntuación 5
#1
ANALISTA DE HECES
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LA MOCHILA QUE TIENE LA ENANA ESTí LLENA DE MIE RDA

COMO ELLA

Puntuación 0
#2