Política

El mismo coronavirus se combate de 17 maneras diferentes: la locura de las medidas anticovid no frena los contagios en España

  • El plan de respuesta temprana no contemplaba que cada región fuera por su cuenta
  • Sociedades científicas y colegios de médicos reclaman coordinación
  • Cada territorio establece sus pautas para ocio, mascarillas, restauración o rastreo
Local de copas en Santa Cruz de Tenerife. Imagen: EFE.

Si entra a comer en un restaurante en Comillas, advertirá cómo su nombre y su contacto quedan registrados por el local como medida de trazabilidad ante un hipotético brote de coronavirus. Sólo 45 kilómetros al oeste, en el popular municipio asturiano de Llanes, podrá realizar esa comida sin ser registrado. En San Sebastián, las discotecas echan el cierre desde hace unos días a la 1.30 horas de la madrugada. En Sevilla, el alterne se prolonga hasta las 5. Desde ayer, en Canarias ni siquiera podrá ir a uno de estos locales. Están cerrados. No sólo es el ámbito de la hostelería. La locura de los reglamentos dispares anticovid se reproduce en el ámbito de las mascarillas, las actividades culturales, los test PCR, las terrazas o, la novedad más reciente regulada en Galicia, el tabaco en la vía pública. Esta última medida ha sido ampliada a todo el país desde hace unos minutos, tras cristalizar un pacto histórico entre Sanidad y las CCAA con 11 medidas de obligado cumplimiento en todo el país.

Las diferentes iniciativas para controlar los brotes de SARS-CoV-2 impuestas en cada una de las 17 comunidades autónomas, además de sumir a la sociedad española en la confusión ante la dificultad de entender qué y cómo tiene que comportarse en cada territorio, no están siendo efectivas para frenar la multiplicación de contagios. Así lo reflejan las cifras: en las últimas 24 horas, los nuevos casos de infecciones se han duplicado, rozando los 3.000 contagios en todo el país. Madrid, País Vasco y Aragón son los territorios con mayor aumento de enfermos, coincidiendo también con la mayor cantidad de hospitalizaciones, un dato en el que también se incluye Cataluña.

Si el coronavirus originado en Wuhan es el mismo y ostenta las mismas características en Valencia que en Ciudad Real, ¿por qué se aplican para combatirlo medidas dispares? Las principales sociedades médico-científicas españolas alertaron este jueves de un próximo colapso sanitario si no se establecen unas medidas "coordinadas, rápidas y eficaces" para frenar los contagios del virus respiratorio. De continuar el crecimiento de las infecciones, las hospitalizaciones y los ingresos en UCI, advierten, nos conducimos hacia un nuevo colapso del sistema de salud "a corto o medio plazo". Septiembre preocupa especialmente, ante la reapertura de los colegios -aún sin protocolos concretos de actuación- y la reactivación económica en todo el país. "Es imprescindible que se tomen medidas coordinadas en toda España, que sean homogéneas", ha insistido esta mañana Carlos Jiménez, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

Este mensaje ha coincidido con la decisión de Galicia de vetar el consumo de tabaco en la vía pública o en espacios como terrazas si no se puede guardar una distancia social de al menos 2 metros. Horas después, Canarias se sumaba a la medida -entre una nueva batería que incluye también el cierre de los locales nocturnos- y casi todas las regiones se encuentran estudiándola después de que algunas como Extremadura y Madrid admitieran que ya la habían valorado y descartado. ¿El coronavirus se propaga mejor en el humo que exhalan los cigarrillos de los gallegos que en el de los aragoneses o los madrileños? No. Y sin embargo, la medida vale en unos kilómetros cuadrados pero no en los que siguen a continuación.

La coordinación que las sociedades médico-científicas han exigido ha sido solicitada asimismo por el Consejo General de Colegios de Médicos, en un duro comunicado en el que se suma a la advertencia de colapso sanitario temprano lanzada por aquellas entidades y donde responsabiliza de la inacción a las autoridades políticas y de relajación de las medidas a los ciudadanos. "Estamos a tiempo de evitar que la situación se descontrole, y para ello la sociedad española y sus instituciones deben desarrollar una clara estrategia de persuasión, de acción, movilización de recursos, y de vigilancia y exigencia en el cumplimiento de las regulaciones", esgrimía el texto.

Esa estrategia común ha brillado por su ausencia pese a la celebración de reuniones entre el Ministerio de Sanidad y las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas hasta este viernes. El Consejo Interterritorial Extraordinario presidido por el ministro Salvador Illa ha logrado establecer de manera unánime y con aplicación a todo el país, 11 medidas de obligado cumplimiento que incluye el cierre de los locales de ocio nocturno o la prohibición de fumar en la calle, entre otras cuestiones como la limitación horaria de la restauración y la imposición de distancia de 2 metros entre mesas. 

La locura de 17 reglamentos

Hasta este momento, los 17 diferentes reglamentos se han ido acumulando y modificándose a cada semana de susto en la multiplicación de enfermos de covid-19, ya no únicamente vinculados a brotes concretos, sino a transmisión comunitaria en regiones como Cataluña, Aragón, Madrid o Galicia.

El ocio nocturno ha sido apuntado como uno de los principales focos de relajación de los gestos de prevención y, por tanto, de propagación vírica. Hasta hace una hora, la situación que se planteaba era la siguiente: este tipo de locales estarían cerrados en las Islas Canarias, mientras que en las cinco provincias castellano-manchegas el cierre se postergaba hasta las 6 de la mañana aunque con un registro del cliente a partir de la 1 de la noche, y en Asturias la última copa se podía consumir hasta las 2.

La realización de test PCR para detectar el coronavirus también tiene una actividad desigual en cada comunidad autónoma. Mientras que en Cataluña y Aragón, ante la gravedad de la propagación, se decantaron por ejecutarlos de modo masivo en zonas de alta transmisión, en otras zonas esto no se ha llevado a cabo y únicamente se administran los test a personas con síntomas y a sus contactos estrechos rastreados. Madrid acaba de anunciar que realizará test de modo aleatorio en barrios del sur de la capital con mayor número de contagios detectados y en otros municipios de la región. Precisamente el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha achado esta mañana el gran aumento de casos de covid-19 en esta comunidad a que actualmente "se hacen más PCR" y eso facilita que los contagios de coronavirus "se detecten antes". 

Las medidas consensuadas en el Consejo Interterritorial vienen a reforzar este punto, instando a la realización de cribados periódicos entre trabajadores de residencias que estén en contacto con los ancianos, y también en barrios donde se dé un aumento de contagios. 

Los rastreadores, pieza clave en el proceso de desescalada, tampoco se han contratado de manera equiparable en los territorios ni siguiendo las cifras recomendadas desde instancias internacionales por 100.000 habitantes. A la ausencia de los mismos en Madrid, que acaba de llegar al medio millar de rastreadores cuando se recomienda casi el doble, se contraponen los nuevos contratos en Valencia, la comunidad que sí cumple con los parámetros aconsejados por los expertos, que indican la necesidad de 30 profesionales para el rastreo por cada 100.000 habitantes.

En relación con el sistema de vigilancia y seguimiento de contactos para la detección precoz, la aplicación móvil Radar Covid diseñada a nivel estatal y probada con éxito en La Gomera, pese a contar ya con miles de descargas por parte de los ciudadanos españoles, aún no funciona de manera efectiva al necesitar ser implementada mediante convenios con cada comunidad autónoma. Algunos territorios, como Galicia y Castilla-La Mancha, ya están lanzando sus propias aplicaciones ante las dificultades de implementar la tecnología necesaria para el uso de la diseñada por desde el Gobierno. En la comunidad castellano-manchega, por ejemplo, la app Ocio Responsable ya está operativa y está destinada a registrar a los clientes de las discotecas para poder trazarles en caso de algún brote.

El pasado 13 de julio, el Ministerio de Sanidad estableció un plan de cogobernanza para reaccionar ante los brotes. El documento, bautizado como "Plan de la respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia por covid-19", estableció unas pautas de actuación ante el aumento de contagios augurados por la reapertura de la vida social y económica del país. Las comunidades autónomas no actuarían por libre, sino que serían tuteladas en todo momento por el Comité de Dirección del covid-19 y el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, ambos dependientes del Ministerio de Sanidad que lidera Salvador Illa. Las regiones no podrían ir por su cuenta en la lucha contra el coronavirus ni coordinar medidas entre dos o más territorios.

El documento establece que, ante el agravamiento de la situación de la epidemia, de forma sostenida en el tiempo y sin origen conocido de los contagios, se adoptarían actuaciones coordinadas con Salud Pública, tras una evaluación del riesgo por parte del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Si todas las medidas fallaran, en última instancia se regresaría al Estado de Alarma. Ambos organismos dependen del Ministerio de Sanidad. El silencio de toda directriz o medida coordinada desde estos organismos en las últimas semanas del verano, se ha roto este viernes en un momento crítico en el que la epidemia se aproxima a un nuevo descontrol.

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