Opinión

Luis Torras: ¿Gastar o no gastar? Esa es la cuestión

De un tiempo a esta parte, hemos visto como en el centro del debate económico se situaba (de nuevo) la idoneidad o no de los diferentes (mal llamados) estímulos fiscales. En resumen, lo que parecía el remedio a la crisis parece que hoy se haya convertido en parte de la enfermedad. Se trata de un debate académico con importantísimas implicaciones políticas.

Por un lado, la Administración Obama -con un estímulo fiscal que supera los 800.000 millones de dólares- defiende las políticas de corte keynesiano y de abultado déficit para evitar, sostiene, una recesión aún mayor. Sin embargo, esta postura se ha defendido en días recientes con la boca pequeña. Por ejemplo, Ben Bernanke, presidente de la Fed, afirmaba antes del verano que la economía de EEUU necesitaba todavía de un estímulo fiscal, pero que éste tenía que venir acompañado de un plan creíble para reducir futuros déficits en el medio plazo.

Por otro lado, se sostiene que atajar de forma drástica el déficit público es ahora la gran prioridad para prevenir así males mayores en el futuro como subidas adicionales en los tipos de interés o incrementos en la presión fiscal. Esta postura ha estado abanderaba principalmente por la canciller Angela Merkel o el propio gobernador del BCE, Jean-Claude Trichet. Este último ha sostenido públicamente que es un error pensar que la austeridad en las cuentas públicas suponen una amenaza para el crecimiento y la creación de empleo.

Existe una postura híbrida, como la que sostenía Olivier Blachard también antes del paréntesis estival en estas mismas páginas, según la cual el dilema que planteamos se resuelve atendiendo a las particularidades de cada país. En suma, el FMI esta defendiendo la paulatina corrección de los estímulos fiscales. La velocidad con la que estos estímulos se han de retirar dependerá de la credibilidad de cada una de las economías y el crédito que tengan en los mercados internacionales. En cualquier caso, la corrección del déficit y las reformas estructurales son dos condiciones sine qua non para la recuperación sólida y sostenida de las diferentes economías, tal y como han señalado los principales organismos internacionales.

En Europa, la mayoría de los países con desequilibrios en sus cuentas públicas han emprendido la segunda vía aunque haya sido por motivos diferentes. En el caso de Grecia y España, por citar los dos ejemplos más mediáticos, el recorte en el gasto público ha venido impuesto desde fuera. En el caso de Alemania o Reino Unido, el plan de austeridad como prioridad a cualquier otra política económica responde a una decisión interna de los propios gobiernos de Merkel y el tándem Cameron/Clegg respectivamente.

Así pues, volvemos al debate económico de los años 30 del pasado siglo. Por aquel entonces, el economista británico John Maynard Keynes dominó el debate intelectual con sus propuestas de gasto público, intervención en los mercados y aumento del sector público como principales políticas económicas para salir de la crisis. Sin embargo, como se han encargado de demostrar numerosos economistas y la evidencia empírica, dichos intentos por estimular la economía propiciaron crudeza de la Gran Depresión: no fueron el remedio, sino una parte importante de la enfermedad. Sin embargo, la errónea comprensión de la naturaleza de las crisis y las burbujas está propiciando los mismos errores que entonces, alargando de forma innecesaria el obligado proceso de ajuste.

La crisis no se explica sin una correcta comprensión de cómo funcionan los mercados monetarios y cómo la expansión crediticia sin respaldo de ahorro real es el caldo de cultivo perfecto para la distorsión de la economía real. Ésta se ve sacudida por burbujas en ciertos sectores que, cuando la expansión toca a su fin, hay que corregir en un doloroso proceso al que llamamos crisis económica. Semejante explicación no deja de ser un brevísimo resumen, pero nos sirve para ver que el papel del gasto público en la salida de esta situación es irrelevante. Es más, no sólo es irrelevante, sino que dificulta y obstaculiza que los recursos localizados en sectores afectados por la expansión crediticia, y que ahora tienen que corregir su tamaño a la baja, se reubiquen en sectores de la economía verdaderamente sostenibles en el sentido que son demandados por el mercado en un entorno de libertad. Esta argumentación teórica cuenta con un apabullante respaldo de evidencia empírica como lo demuestran los últimos estudios publicados por Robert Barro o Alberto Alesina (ambos profesores en la Universidad de Harvard).

¿Por qué el gasto público dificulta el crecimiento? El estímulo público resulta ineficiente porque carece de la información necesaria para saber dónde éste resulta más productivo. De esta forma distorsiona, aún más, el tejido productivo de una economía (especialmente de una post-burbuja). Por añadidura, tiende ha aumentar el tamaño del Estado, y provoca un efecto expulsión en los mercados financieros, que se traduce en una mayor dificultad para acceder al crédito, por un lado, y disminuye, por otro, el consumo potencial en la economía debido al anticipo de alzas en la presión fiscal que descuentan los agentes económicos.

En la actualidad, la historia se esta cumpliendo al pie de la letra. Cristina Romer, asesora principal de Obama en asuntos económicos, pronosticaba en enero de 2009 que sin el soporte del Gobierno la tasa de paro llegaría al 9 por ciento, pero que con el estímulo ésta se podría contener en el 8 por ciento. Hoy, la tasa de paro en EEUU se sitúa en el 9,5 por ciento, y con el sobrecoste del déficit y el endeudamiento.

De hecho, no deja de ser curioso el hecho de que la misma Cristina Romer en un estudio para la Universidad de Berkley (antes de incorporarse a la Administración) sostenía que los recortes impositivos tenían mayores y mejores efectos sobre la economía mientras que las subidas de impuestos, siempre y en cualquier ocasión, entorpecen el crecimiento económico y la creación de empleo. Finalmente, Carmen Reinhart, competente economista de la Universidad de Maryland, sostiene que nuevos estímulos fiscales podrían ser aún más contraproducentes en el actual contexto de elevado endeudamiento, al incrementar entre los agentes económicos el descuento de subidas impositivas futuras, como ya esta ocurriendo.

En suma, lo que pudiera parecer un remedio resulta que se convierte en una parte de la propia enfermedad. El gasto público, al igual que hemos experimentado con toda su crudeza en el caso de España, sólo sirve de bálsamo pasajero que distorsiona aún más las economías afectadas por una burbuja en su tejido productivo y que sólo sirve para debilitar las finanzas públicas de la nación con las implicaciones que esto conlleva (credibilidad y confianza del Gobierno, aumento del riesgo país y de la presión fiscal, y encarecimiento del crédito).

Es hora, por tanto, de disciplinar el gasto público con urgencia y determinación hasta devolver el equilibrio presupuestario, al tiempo que emprendemos reformas liberalizadoras en los mercados que ayuden de forma efectiva a que la economía se regenere y pueda emprender de nuevo la senda del crecimiento sobre una base más sólida.

Luis Torras es analista financiero y miembro del Instituto von Mises.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum19

JKL
A Favor
En Contra

Gran artículo!! La batalla ideológica entre Keynes y Hayek acabó y clarísimamente la ganó Hayek aunque los políticos no quieren entenderlo porque eso supondría una pérdida de poder para ellos.

Puntuación 14
#1
pepe
A Favor
En Contra

Parece que me han dado la razon los estimulos de Obama solo sirven a corto plazo, a largo simplemente arruinan a los estados que se ven obligados o a aumentar los impuestos o imprimir dinero.

Si fueran unos estimulos bien pensados me gustaria pero no venefician a la población en general ni a la economia americana si no a unos pocos.

Puntuación 14
#2
FPN
A Favor
En Contra

Hay un refrán catalán que dice: "Pa per avui i gana per demà". Es decir "Pan para hoy y hambre para mañana". En este caso, viendo la crudeza de la crisis, parece que los estímulos que esta llevando a cabo el gobierno y que pagamos todos sólo sirve para agravar ésta pesadilla económica. Ojalá salga alguien capaz liderar el cambio necesario para reactivar el país mientras los demás lo hacemos a pequeña escala.

Puntuación 11
#3
full den
A Favor
En Contra

Sr. Luis Torras,

Magnífico artículo. Sin saber de economia nada, debo apuntar que el éxito de cualquier empresa económica se basa esencialmente en establecer orden de prioridades en el gasto y en la mesura de éste. (más o menos como hace cualquier ama de casa, inteligente que se precie).

La micrfoeconomia, doméstica, no es sino un micro trozo de la macroeconomía.

Un saludo.

Puntuación 10
#4
Xavier
A Favor
En Contra

El articulo es simple de entender, pero para los dirigentes de algunos países no es así y se sumergen en extrañas teorías de difícil comprensión.

Lo simple y lógico es lo que funciona. Nuestras madres tenían la formula: "Ahorro y prudencia en el gasto".

Puntuación 8
#5
Xavier
A Favor
En Contra

El artículo es fácil de entender pero no para los lideres de algunos países que se avocan a teorías extrañas de difícil comprensión.

La solución a la crisis la tienen nuestras madres y abuelas: "Ahorro y gastar solo lo que tenemos".

Puntuación 6
#6
Nocturno
A Favor
En Contra

Muy bonito, pero no os lo creeis ni vosotros! Cuando todo se viene abajo a buscar a papá estado.

Lo vengo diciendo hace tiempo y no soy premio Nobel: con la capacidad productiva actual y las deslocalizaciones, qué hacemos con los parados? Volvemos a las dictaduras y que la policía los sujete? Instalamos un PER global? Etc, etc, etc...

Puntuación -4
#7
Dani
A Favor
En Contra

Soy seguidor de "el economista", antikeynesiano y me ha encantado el artículo. Pero es inconcebible que aparezca esto: "tiende ha aumentar el tamaño del Estado". Por Dios, esa h hace chirriar los oídos!

Puntuación 4
#8
AA PP
A Favor
En Contra

Gran artículo!!!. Se necesitan jovenes talentos para dar una vuelta de 180 grados a la economía.

Esperamos seguir leyéndote.

Puntuación 7
#9
Tomás
A Favor
En Contra

La macroeconomía es el timón del barco del capitalismo, los políticos y economistas al estilo de Krugman son grandes timoneles o teóricos del timón, pero lo que tiene roto este barco es el motor y ahora sobran timoneles y faltan mecánicos.

Puntuación 5
#10
Tomás
A Favor
En Contra

Jugar con las políticas monetarias y fiscales es como darle vueltas al timón de un barco que está varado.

Puntuación 5
#11
Usuario validado en elEconomista.es
Belinchón
A Favor
En Contra

Sr. Torras creo que el sentido común que utilizas en tu articulo con el rigor del estudio de los escenarios y sus protagonistas son de alagar.

enhorabuena y gracias por compartirlo.

Puntuación 4
#12
Usuario validado en elEconomista.es
Belinchón
A Favor
En Contra

La sencillez, el sentido común y el trabajo riguroso en este articulo me hacen pensar en que fue de los principios que mi abuela me inculco desde la primera propina que me dio. Jose no te lo gastes todo¡¡

enhorabuena Luis y gracias por compartirlo con todos

Puntuación 8
#13
Usuario validado en elEconomista.es
Belinchón
A Favor
En Contra

Sentido común, trabajo riguroso y un deseo de mejorar continuamente.

No se donde se fueron , los consejos que mi abuela me daba cuando con mucho esfuerzo me premiaba los domingos por la mañana con unas pesetas.

José hermoson no te lo gastes todo.

Luis enhorabuena por tu articulo y por tu sencillez.

Puntuación 6
#14
Alicia
A Favor
En Contra

Grandísimo artículo. Al final lo fácil y simple acaba siendo la mejor opción.

Esperemos seguir leyendo artículos de esta joven promesa.

Saludos

Puntuación 6
#15
anonimo
A Favor
En Contra

muy buen articulo, aunque seria bueno que el economista mejorase la manera de puntuar porque yo creo que tendrias q tener un 10 no 9,6. me has ayudado a entender un par de cosas. gracias.

Puntuación 4
#16
Luis Torras
A Favor
En Contra

Muchas gracias a todos por los comentarios.

Adjunto link con algunas de las fuentes y articulos citados en el artículo para quién quiera profundizar en el debate sobre el Gasto Público.

Saludos!

Puntuación 3
#17
Luis Torras
A Favor
En Contra

http://luistorras.wordpress.com/2010/09/08/notas-sobre-%C2%BFgastar-o-no-gastar/

Puntuación 3
#18
ACP
A Favor
En Contra

Totalmente de acuerdo con lo expuesto y la conclusión final. Me gusta la claridad del artículo! Sigue escribiendo!

Puntuación 3
#19