Opinión

Se habla del digital de Podemos, de la relación Sánchez-Ribera y de los 'bares' del Congreso

  • ¿En qué gasta el diario por internet del partido morado su presupuesto?
  • La crisis energética afecta a las relaciones internas entre Moncloa
  • La actividad normal en el Congreso beneficia a la hostelería de la zona
El digital 'La última hora' fue una apuesta en la que se involucró personalmente Pablo Iglesias

En los últimos días ha sido muy comentada la crítica situación que atraviesa La Última Hora, el periódico digital puesto al servicio de los intereses de Podemos, a cuyo frente se sitúa la exasesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, Dina Bousselham. Los números reflejan dificultades evidentes, dado que la cuenta de pérdidas y ganancias arroja un saldo negativo de más de 15.000 euros, mientras que el capital social de la empresa no supera los 3.000 euros. Se comenta que todas estas cifras no solo han sido muy comentadas en las redes sociales; también se ha escuchado a un alto cargo de la actual cúpula de Podemos preguntar en voz alta: "¿Pero en qué gasta Bousselham el dinero?" Al parecer, lo que más sorprende a este dirigente del balance de La Última Hora es que el digital destine 100.000 euros a gastos de personal "cuando la plantilla fija de periodistas es mínima y prácticamente todos los colaboradores externos son personas vinculadas al partido, que escriben gratis". Ante la falta de explicaciones por lo que muchos califican como un "sinsentido", hay quien ya se teme en Podemos que la propia formación morada tendrá que encargarse de rescatar financieramente el fracasado periódico. "Es una apuesta personal de Iglesias y no lo va a dejar caer. Antes de eso, presionará para implicar al partido de algún modo en su reflotamiento", según dicen en el entorno de Podemos.

La crisis energética pasa factura a Sánchez y Ribera

Se comenta en círculos políticos que las tensiones provocadas por los máximos de la electricidad en el mercado mayorista erosionan las, hasta ahora, ejemplares relaciones entre el presidente Pedro Sánchez y su vicepresidenta tercera, Teresa Ribera. "Ambos han tenido desde siempre mucha sintonía y se han entendido muy bien a la hora de tomar decisiones", recuerdan esas fuentes, quienes ahora observan un "distanciamiento" entre las dos partes. Quienes defienden este argumento aseguran que fue "durante el pasado verano" cuando Sánchez "empezó a poner reparos al modo en que Ribera estaba gestionando la crisis y ahora tienen un menor contacto".

Resurge la hostelería cercana al Congreso

Cuentan en los ya míticos bares y restaurantes cercanos al Congreso que por fin ven "la luz al final del túnel". El hecho de que se haya normalizado la asistencia de los diputados a los plenos y a las comisiones hace que estos locales recuperen la que es prácticamente su única clientela habitual: los diputados y sus asesores.

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