Ocio

De cuero reciclado a pigmentación natual: la moda busca limitar el daño ambiental

  • La moda es una de las industrias más contaminantes del mundo.
  • Cada vez más marcas están aplicando cambios en el modo de producción de sus prendas.
  • 79% de la ropa se fabrica en firmas subcontratadas en países pobres, según Andrew Morgan.
Mar?a Cornejo. Foto: mujeresbacanas.com

En la Semana de la Moda de Nueva York, la automotriz Hyundai se asoció con Zero+ de María Cornejo para una colección que usa el cuero sobrante de los coches de la compañía. Cornejo dijo que el fin era mostrar cómo los desechos producidos por grandes y pequeñas empresas pueden tener un buen uso.

La moda es una de las industrias más contaminantes del mundo, responsable de alrededor del 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, según Oxfam. Pero algunas marcas están intentando reducir el desperdicio y ser más sostenibles.

María Cornejo, diseñadora chilena afirmó que "no tiene que ser descartado. Podría encontrar una nueva vida. Se trata de recrear, reimaginar, reciclar. Se trata básicamente de ser creativo con las cosas que usualmente serían desechadas".

Marcas como Badgley Mischka están haciendo cambios en el modo en el que fabrican sus prendas. "Es un negocio muy diferente de lo que era (...), usamos plantas de fabricación sin residuos, donde todo se recicla", comentó el diseñador Mark Badgley.

Studi 189 mostró la semana pasada en Nueva York su colección de ropa de inspiración africana, teñida con pigmentos naturales y desarrollada en colaboración con comunidades locales de Ghana.

"Debemos tener esa conversación en la industria de la moda", instió la actriz Rosario Dawson, cofundadora de esta colaboración junto con Abrima Erwiah. La firma intenta crear empleos y apoyar la formación profesional en asociación con la Iniciativa de Moda Ética de Naciones Unidas.

Según Andrew Morgan, director del documental (2015) "The True Cost", un 79% de la ropa se fabrica en firmas subcontratadas en países pobres, donde las fábricas compiten por el precio, lo que lleva a que las prendas desechadas se acumulen en vertederos y que se les arrojen químicos dañinos.

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