Nutrición

Los alimentos exóticos conquistan nuestros paladares

La llegada de los primeros restaurantes chinos constituyó un auténtico boom en nuestro país. Los españoles íbamos en masa a probar los rollitos de primavera, la soja o la salsa agridulce y así comenzamos, casi sin darnos cuenta, a cambiar nuestros paladares a nuevos sabores.

Del pescado crudo a la carne de canguro

De los restaurantes chinos pasamos a los japoneses… ¿Comer pescado crudo? Esto era algo impensable hace unos años y, sin embargo, ahora miles de españoles son prácticamente adictos a este tipo de platos. Fue el principio de la introducción de alimentos desconocidos y considerados exóticos en España.

En la actualidad, los consumidores europeos apuestan cada vez más por probar sabores nuevos. Uno de los sectores donde más cambios se han producido ha sido en los grandes supermercados. Ahora existen secciones completas dedicadas a alimentos que antes eran incluso completamente desconocidos.

Uno de los sectores que más ha evolucionado ha sido el panadero, donde ya no sólo se puede encontrar la típica pistola sino que ofrecen una amplia e imaginativa variedad de panes.

El sector de las frutas también ha cambiado. Llegan a sus estanterías frutas procedentes de zonas tropicales, especialmente de América del Sur y Asia. Granadas, papayas, coco, kivi o mango, consideradas hace muy pocos años, como frutas exóticas hoy son tan conocidas como las naranjas tradicionales.

Llegan pescados nuevos
, más baratos o con distintos sabores y texturas y carnes diferentes a nuestro cerdo a vaca. Carne de canguro, de cebra, de avestruz y hasta de cocodrilo hacen las delicias de los restauradores de nueva cocina que nos prometen todo tipo de propiedades beneficiosas para nuestro paladar y nuestra salud.

La inmigración, clave

Sin duda, si hay un fenómeno que ha abierto las puertas a probar nuevos alimentos este ha sido la inmigración. España es uno de los países de la Unión Europea que cuenta con mayor número de inmigrantes, el intercambio cultural y la diversidad se ha generalizado. Para la gastronomía es una gran oportunidad.

En las ciudades proliferan supermercados dedicados exclusivamente a la alimentación de esta población
y se pueden encontrar carnicerías musulmanas o tiendas de alimentación asiática o hispano americana.

Asímismo, es cada vez más fácil localizar en el mercado alimentos imprescindibles en la gastronomía de Latinoamérica como la yuca o mandioca, el plátano macho y frutas tropicales como el aguacate, el mango, la papaya, el coco, los bananitos, las limas o las salsas como el guacamole y el chili. Frijoles, burritos o quesadillas ya no son desconocidos a los españoles.

Asia y Europa

Tradicionales en el mercado asiático y que se están introduciendo en la alimentación española son la variedad de frutas, rambután, litchi, pitahaya, mangostán, kumquat o naranjas chinas, muchas cultivadas también en países tropicales de América y África; condimentos como el curry, la soja y sus derivados tamari, miso y tofu.

El cuscús o la sémola de trigo da nombre a un plato típico de la cultura musulmana. Las especias, el cordero y las verduras cocinadas de otras formas distintas a la española abren todo un abanico de nuevos sabores y experiencias culinarias.

Los kebabs, tiras de carne asada de cordero o pollo servidos en un pan de pita y acompañados de vegetales y salsas típicos, originarios de Turquía, son platos muy consumidos en el este de Europa y también en países árabes, y constituyen en España una nueva forma de alimentación.

"Viscoso pero sabroso"

Empieza a surgir un nuevo fenómeno también importado especialmente de Asia. La cocina a base de saltamontes, hormigas o gusanos causa ya sensación en EEUU y Europa. El uso de todo tipo de insectos en cocina no es ninguna novedad. Países como China, Japón, Vietnam o Tailandia los utilizan de forma más que habitual en sus recetas. En Estados Unidos existen restaurantes de comida rápida y tiendas donde los ciudadanos asiáticos pueden comprar crujientes grillos y escarabajos por menos de un dólar.

También Latinoamérica, África o algunas regiones australianas son muy ricas en este tipo de gastronomía. Incluso los antiguos griegos y romanos supieron apreciar sus propiedades. Sin embargo, la cultura occidental los fue descartando de su dieta cotidiana para consumir otro tipo de alimentos hasta hace no mucho tiempo. Quizás ahora sea el momento.

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