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El sueño de Florentino acaba de empezar

Florentino Pérez, presidente de ACS. Foto: Archivo

Un matrimonio de apenas año y medio. Así podría definirse la relación de Unión Fenosa con ACS. Aunque su noviazgo comenzó hace casi tres años, en el último trimestre de 2005, fue en enero de 2007 cuando consolidaron su relación y la eléctrica pasó a ser una filial más del grupo de infraestructuras.

Aunque sólo controlaba el 46% del capital, ACS (ACS.MC) pudo inyectarse toda la compañía gracias a una nueva norma de contabilidad bautizada como NIC 27. Con este movimiento, el grupo dirigido por Florentino Pérez se pudo anotar las ventas, el beneficio bruto operativo (EBITDA) y el beneficio neto operativo (EBIT) de Unión Fenosa. Dicho de otro modo, disparó casi un 30% sus ingresos, un 60% el EBITDA y otro 60% el EBIT.

Trucos financieros

Pero, eso sí, también tuvo que anotarse casi 6.000 millones de deuda de la eléctrica. Porque, cuando se consolida globalmente, la matriz se apunta tanto lo bueno como lo malo. Además, ACS también soporta otros 3.600 millones, que todavía tiene pendientes de pago por la compra del 46 por ciento de Fenosa. Conclusión, la eléctrica le supone unos compromisos financieros de 9.610 millones de euros, el 60% de todo su endeudamiento.

Todos estos números rojos desaparecerán cuando se venda la eléctrica y, por tanto, los compromisos financieros de ACS quedarán reducidos a 6.965 millones. ¿Esto significa que tendrá una situación financiera más saneada? No. Al menos desde el punto de vista del ratio que suelen utilizar los analistas para juzgar la salud financiera de las empresas cotizadas.

¿Cómo puede ser, si la deuda se reduce un 60%? Porque al vender Fenosa, el beneficio bruto operativo también se recorta en un 60%. Y ese es, precisamente, el ratio que utilizan los analistas: la relación entre la deuda y el EBITDA. De hecho, empeorará ligeramente, al pasar de 4,75 veces a 5,04 veces.

En busca del nuevo maná

Desde que ACS empezó a consolidar globalmente Unión Fenosa, la eléctrica se convirtió en el maná del grupo de infraestructuras. Un protagonismo que no tendrá Iberdrola, porque la compañía dirigida por Ignacio Sánchez Galán sólo consolidará por puesta en equivalencia, es decir, ACS sólo podrá anotarse la parte proporcional del beneficio.

Las compañías sólo consolidan globalmente cuando controlan la mayoría del capital y, en Iberdrola, ACS controlará en torno al 25%.

Tomando como referencia el valor al que cerró Fenosa ayer en bolsa, la venta del 46% reportará al grupo presidido por Florentino Pérez casi 6.000 millones de euros.

Con este dinero, el empresario podría hacer dos cosas. Primero, limpiar los créditos que necesitó para comprar Fenosa (3.600 millones) y destinar el resto a elevar su participación en Iberdrola, con la vista puesta en llegar al 20%, listón mínimo necesario para consolidar por puesta en equivalencia. Y segundo, destinar sólo una parte a limpiar deuda (por ejemplo la mitad del crédito de Fenosa) y así contar con mayor liquidez para adquirir más títulos de Iberdrola.

En cualquier caso, ACS seguirá saliendo más fea en la foto. Y no por el lado del benefico, que sólo con las ganancias que se apunta de Iberdrola podría crecer un 15% respecto al que tiene actualmente con Fenosa, sino por el impacto que tendrá esta venta en los ingresos y, sobre todo, en el ebitda. Dos magnitudes que necesitan una segunda jugada para recuperarse de la marcha de Fenosa.

Prórroga de año y medio

Y ésta, en principio, sólo puede venir de la mano de una nueva operación corporativa que permita a ACS tomar el control de otra compañía y así anotarse sus ingresos y su beneficio operativo. Y esto lo puede hacer tanto de manera directa, es decir, comprando ella otra empresa; como indirecta, creando alguna sociedad instrumental con un socio donde ACS tenga la mayoría.

El impacto que tendrá la venta de Fenosa en los resultados del grupo constructor no se dejará sentir del todo hasta el cierre de 2009, primer ejercicio completo sin la eléctrica y, por tanto, primera foto anual dañada en las primeras líneas de la cuenta de resultados.

El mercado, siempre exigente, no perdona que una compañía reduzca un 30% sus ingresos y, todavía menos, un 60% su EBITDA. Y ACS lo sabe. De hecho, la nueva fotografía del grupo podría compararse con la de Sacyr Vallehermoso (SYV.MC), cuya capacidad de generar beneficios netos es muy superior a la atraer ingresos. Lógico, si se tiene en cuenta que el nuevo maná del grupo dirigido por Luis del Rivero es la participación del 20% que tiene en Repsol YPF (REP.MC).

Pero ACS también sabe que cuenta con una prórroga de año y medio para dar el segundo paso de esta jugada y recuperar ingresos y el margen operativo. ¿O alguien cree que la partida termina aquí? ¿Y que ACS aceptará ceder su cetro como primera compañía del sector por facturación?

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comentariosforum4

mafiosos
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vaya mafiosos que tenemos como élite empresarial en España...

Puntuación 1
#1
antonio
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Florentino empieza a versele el plumero como un TIBURON, ahora me lo esta cerficando.

Puntuación -3
#2
makeda
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florentino es una máquina de precisión perfectamente puesta a punto, lo que hay que hacer es seguirle, pero que cada uno haga lo que quiera.saludos

Puntuación 4
#3
un contable
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cuando estás a un nivel tan alto como florentino, hay que ser muy hábil con los negocios, y que de otra manera, te tachan de incompetente. conozco las implicaciones contables de lo que se explica aquí y me parece muy razonable la estrategia de florentino. repito que f. tiene que velar TAMBIEN por los intereses de sus accionistas, que son los que le pueden echar por incompetente.

Puntuación 2
#4