Los fraudes y las estafas son una constante de la humanidad, no son una novedad de Internet. Siempre hubo quien se quiso aprovechar de los demás en el sector inmobiliario. En los clasificados de papel estos timos ya existían, pero desde que todas las operaciones se mueven en Internet, los malos también se han adaptado al nuevo medio.

"Fantástico piso en la calle Velázquez de Madrid. Segunda planta. 65 metros cuadrados. Dos dormitorios, exterior. 850 euros al mes, plaza de garaje incluida". Se trata de un piso en zona céntrica y con una decoración moderna y exclusiva, todo un chollo en la capital que huele a fraude. Anuncios como este para alquilar inmuebles se repiten en portales destinados al alquiler residencial a largo plazo. El anunciante, sin embargo, exige el pago a través de enlaces falsos de Airbnb -la plataforma más famosa destinada al alquiler turístico-, para ocupar viviendas que no aparecen en esta plataforma y que, en muchas ocasiones, ni siquiera existen.

Esta es la primera señal que debería alertarle, ya que lo normal es que en esa plataforma se anuncien viviendas para estancias cortas y no pisos que van a alquilarse a largo plazo. Generalmente, en este tipo de fraudes el propietario de la vivienda únicamente está disponible para su contacto a través de correo electrónico y en caso de facilitar un teléfono suele estar siempre apagado. Esta es otra señal de alarma. Una vez contacte con el anunciante a través del correo, es muy posible que este le diga que no es posible visitar el piso antes de alquilarlo, por lo que tendrá que confirmar la reserva y realizar el pago a Airbnb. Este tipo de operativo es de nuevo muy común en el caso del alquiler turístico, pero no en el mercado del alquiler para una vivienda de uso habitual.

Pueden suplantar su identidad

El propietario le asegura que Airbnb "guarda los fondos hasta que inspeccione el apartamento y así ambos estamos completamente protegidos", añaden en el email, donde facilita entonces un enlace fraudulento a Airbnb. Incorpora su logo e imita el diseño de su plataforma, pero en realidad se trata de una estafa.

En otros casos te indican en un extenso email con todo tipo de detalles personales que el propietario de la vivienda se encuentra fuera de España y que es posible visitar el inmueble, siempre tras haber realizado el primer pago. Una vez efectuada la transferencia, aseguran que le mandarán por correo la llave de la vivienda, algo que nunca llega a suceder. Otro factor que puede despertar las sospechas de que se trata de un fraude es que, por lo general, este tipo de pisos falsos incorporan en el precio servicios como WiFi, consumos de agua, gas y luz, costes que normalmente debe pagar el inquilino.

Para dar sensación de veracidad, se remite incluso un enlace a la propia página web de Airbnb. "Puede consultar aquí su política de reembolso", se añade. En el enlace remitido, el propietario exige el pago de un mes de alquiler por adelantado y otro de fianza, asegurando que una vez realizado se procederá a la firma de un contrato. En los casos detectados hasta ahora se exige así una transferencia a bancos británicos, que en algunos casos ni siquiera tienen corresponsal en España, como el Raphael and Sons Plc. En muchos casos las comunicaciones con el usuario se hacen utilizando incluso cuentas de correos, que incorporan la palabra Airbnb, pero que nada tienen que ver con dicha plataforma.

La propia Airbnb prohíbe "realizar los pagos fuera de la página en nuestras condiciones de servicio y te recomendamos que te comuniques a través de nuestro sistema de mensajes".

Otro modo que tiene de averiguar si un piso es falso es comprobando en Google Imágenes que las fotografías del piso que se oferta no pertenecen a hoteles o apartamentos de cadenas hoteleras, ya que muchos timadores cogen prestadas las fotos de estos establecimientos.

También deben tener mucho cuidad a la hora de aportar documentación (DNI, contrato de trabajo, declarción de la renta y nóminas) a peronas que no le han enseñado físicamente una vivienda, ya que podría ser víctima de un caso de suplantación de identidad. Con todo esos datos, los estafadores pueden abrir líneas de móvil, financiar compras o pedir préstamos y usted podría terminar de este modo en más de una lista de morosos.

Actuación de las plataformas

Idealista, una de las mayores plataformas con oferta de vivienda en alquiler, tiene varias vías para evitar los fraudes. En un primer filtro, "es obligatorio tener un teléfono validado por Idealista para poner un anuncio. Si pasa ese filtro contamos con una serie de alertas internas sobre precios, zonas, tamaños y otros criterios que indican a nuestro equipo de calidad que puede estar ante un fraude. En tal caso se comprueban uno por uno y ante la mínima sospecha se da de baja". La compañía asegura que "la vida media de estos anuncios es de menos de una hora".

"Si en el tiempo que tardamos en darlos de baja algún usuario ha contactado con un anuncio sospechoso, el sistema le envía un correo de advertencia, para que esté al tanto de las sospechas que nos ha levantado. Por otro lado, el equipo de calidad está en constante escucha de los avisos que nuestros usuarios nos mandan a través de los propios anuncios, cuyo tiempo de vida en la página es aún inferior y mantiene una comunicación fluida con las fuerzas y cuerpos de seguridad para perseguir estos delitos".

La plataforma asegura que los pisos que son un fraude tienen un patrón común: viviendas espectaculares en zonas muy apetecibles a precios muy competitivos. "Aún así, los estafadores han evolucionado sus métodos, por lo que hemos creado una página de Prácticas Dudosas en la que incluimos todos los timos y sus variantes que conocemos, y son los propios usuarios quienes van añadiendo la información complementaria para ayudar a otros usuarios". De todas maneras, Idealista asegura que "utilizar el sentido común es la mejor manera de evitarlos, así como seguir a rajatabla la máxima de no entregar dinero por anticipado".

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