Motor

La automoción europea pide a Bruselas una política industrial "ambiciosa y estructurada"

  • Los fabricantes alertan del riesgo de desindustrialización ante las políticas proteccionistas
  • De Meo advierte que el Euro 7 puede provocar el cierre de cuatro fábricas de Renault

La industria del automóvil ha lanzado un mensaje de alerta a la Comisión Europea. En un contexto en el que las ventas de vehículos siguen sin alcanzar los registros de 2019 y marcado por el fin de la venta de modelos de combustión en 2035, la patronal europea de fabricantes de vehículos (Acea) ha pedido a Bruselas una política industrial del automóvil "ambiciosa y estructurada".

Así lo ha explicado esta mañana el presidente de Acea, Luca de Meo, quien ha asegurado que "hoy, con la transición a la movilidad de emisiones cero, esta industria se encuentra en un punto de inflexión". Una declaración que se produce un día antes de que la Comisión presente el Plan Industrial del Pacto Verde. Por ello, el mandamás italiano y también director general del Grupo Renault ha demandado que las "recientes decisiones políticas corren el riesgo de poner a la industria automovilística europea en una situación más desfavorable en comparación con sus competidores chinos y estadounidenses".

"Mientras que el planteamiento europeo es regular el camino hacia las emisiones cero, otras regiones están incentivando el camino. Estados Unidos y China están apoyando y estimulando masivamente su industria, sobre todo a través de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) y el plan Made in China 2025", ha apuntado el directivo transalpino. Así, la patronal europea ha pedido que esta política industrial pueda competir con las de otras regiones del mundo, al tiempo que "salvaguarde y promueva el libre comercio en todo el planeta".

Y es que la industria automovilística europea ha perdido terreno frente a sus principales competidores. Así, la producción y las ventas de automóviles en China se han multiplicado por más de 25 desde 2003, mientras que en Europa ha caído cerca de un 25%.

Así, De Meo ha apuntado que en materia de vehículos eléctricos Europa se situará a la cola en el control de la cadena de valor. Y es que para 2030, Europa controlará no más del 5% de las materias primas necesarias para la producción de baterías para vehículos eléctricos.

Cierre de cuatro fábricas

Asimismo, Luca de Meo ha advertido del daño que la propuesta del Euro VII en su forma actual, que la Unión Europea pretende que entre en vigor a partir de 2025, puede suponer "repercusiones industriales, económicas, pero también políticas y sociales perjudiciales". A este respecto, el también director general del Grupo Renault ha advertido que una propuesta de semejante calado "podría provocar el cierre de al menos cuatro fábricas en un corto plazo de tiempo para un fabricante de automóviles como Renault".

Sin referirse a ninguna factoría en concreto, Renault firmó en 2021 el convenio colectivo para las plantas españolas que estará vigente hasta 2024.

Luca de Meo ha reconocido que "la reciente propuesta Euro VII, que obligaría a los fabricantes de vehículos ligeros y pesados a invertir miles de millones de euros en tecnología de motores y postratamiento de gases de escape, a cambio de unas ganancias medioambientales mínimas. Esto significa trasladar importantes recursos de ingeniería y financieros de los vehículos eléctricos de batería y pila de combustible al motor de combustión interna".

Por todo ello, el directivo italiano ha dicho que "en el paquete de medidas sobre el clima Fit for 55 se nos pide que reduzcamos las emisiones de los turismos en un 100% de aquí a 2035: un esfuerzo mucho mayor que el de cualquier otro sector. En cambio, a la industria de generación de energía se le pide una reducción del 70% entre 2021 y 2035. A la industria y al sector del transporte en general se les pide una reducción de emisiones del 50%".

En cuanto a las previsiones de venta para este año, Acea estima que las ventas de coches en la UE aumentarán un 5% en 2023 respecto al pasado ejercicio, hasta los 9,8 millones de vehículos, aunque el dato será todavía un 25% inferior a los niveles previos a la pandemia.

"Pese a las muchas incertidumbres que hay por delante, el mercado debería empezar a embarcarse en la recuperación en 2023", ha dicho en rueda de prensa este martes la directora general de Acea, Sigrid de Vries, quien ha recordado que en 2022 las ventas fueron de 9,3 millones de unidades, un 10,4 % menos que en 2021 y el nivel más bajo en tres décadas.

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