Bolsa, mercados y cotizaciones

Trump, Musk e Icahn mueven las bolsas con sus tuits millonarios

Foto: Dreamstime
Nueva York

Dice el refrán que las armas las carga el diablo, sin embargo, de un tiempo a esta parte, menos de 140 caracteres -o 280 desde el año pasado- han sido suficientes para generar tanto el pánico como la euforia de inversores, accionistas, reguladores y líderes mundiales. En la semana que dejamos atrás, Elon Musk, el consejero delegado de Tesla, se ha empeñado en tomar el testigo de manos del presidente de EEUU, Donald Trump, como el tuitero capaz de triplicar el volumen de negociación de las acciones de Tesla con un mero mensaje de menos de una decena de palabras donde expresaba su intención de privatizar el fabricante de coches eléctricos.

"Estoy considerando privatizar Tesla a 420 dólares. Financiación asegurada" rezaba el tuit publicado el pasado martes a las 12:48 del mediodía según la hora local de la costa este del país, que provocó que los títulos de la compañía llegaran a subir un 11% mientras el mercado se rascaba la cabeza intentando dilucidar su contenido. Mientras algunos analistas descifraban que una compra apalancada valdría aproximadamente 63.550 millones de euros y formulaban escenarios sobre cómo costear la operación, la Comisión de Mercados y Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés) llamaba a la puerta de la de Palo Alto, California, para determinar la veracidad del contenido de su tuit.

"Al igual que con otras formas de comunicación empresarial, los tuits están sujetos a la Regulación de Divulgación Justa", señala Claudia Kubowicz Malhotra, profesora de la Escuela de Negocios Kenan-Flager. La normativa establece que una compañía o cualquiera de sus directivos no puede divulgar información material a ciertos grupos, ya sea intencionalmente o no, sin distribuir la misma información a todo el mercado". Precisamente, en 2013, la SEC se vio forzada a clarificar el marco regulatorio para incluir a las redes sociales, después de que un año antes se viera obligada a investigar al consejero delegado de Netflix, Reed Hastings, por anunciar a través de un vídeo de Facebook que el servicio de streaming había sobrepasado ya los 1.000 millones de horas de visualización.

Entonces, se estableció que las compañías pueden usar las redes sociales para anunciar información clave siempre y cuando los inversores hayan sido alertados sobre qué medios se usarán para diseminar dicha información. Pero el uso de Twitter como granada de mano en términos bursátiles no es una novedad, especialmente si ponemos las miras en la Casa Blanca, donde Trump ha convertido esta red social como la línea de comunicación directa con su electorado.

La polémica Casa Blanca

"Los tuits del presidente contra empresas cotizadas mueven el precio de las acciones y aumentan el volumen de las operaciones, la volatilidad y la atención de los inversores", apunta Alexander Kurov, profesor de Finanzas en la Universidad de Virginia Occidental, quien ha analizado estadísticamente el impacto bursátil de los mensajes del republicano en contra de muchas multinacionales. Curiosamente, el resultado de su estudio determina que el impacto en los mercados de sus tuits tuvo mucho más calado antes de tomar posesión de su cargo el pasado 20 de enero de 2017. Durante el período previo a la inauguración, sus rabietas en la red social movieron el precio de las compañías mencionadas en sus pataletas una medida del 1,14%. Aún así, el efecto suele revertirse en cuestión de días.

Por ejemplo, el pasado abril, Trump atacó a Amazon y su fundador, Jeff Bezos, en numerosas ocasiones provocando una caída de más del 8% en los títulos de la compañía desde la publicación de su primer tuit. Sin embargo, la minorista online ha recuperado máximos históricos. Casos similares han experimentado compañías como Boeing o The New York Times.

Twitter se ha convertido en una poderosa herramienta para muchos inversores, especialmente aquellos que buscan presionar a la compañías cotizadas a implementar algún tipo de cambio. El caso más evidente es el de Carl Icahn y Apple. En agosto de 2013, este activista dijo contar con una amplia posición en la de Cupertino y considerar que la compañía estaba ampliamente infravalorada. Poco después, a través de otro tuit, Icahn reconoció haber hablado con Tim Cook sobre la posibilidad de llevar a cabo una amplia recompra de acciones. Con solo dos tuits, Icahn llegó a sumar 14.900 millones a la capitalización de mercado de Apple, lo que equivale a 7.400 millones por tuit o cerca de 54 millones por carácter, incluyendo espacios, una prueba más de la influencia, al menos momentánea, que las redes sociales, especialmente Twitter, tienen sobre el mercado y los inversores.

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