Bolsa, mercados y cotizaciones

¿Y si Wall Street pierde soportes? Es una corrección, no el fin del ciclo alcista

Foto: Archivo.

Las bolsas europeas miran de reojo lo que acontece en Wall Street, cuyos principales índices, los verdaderos directores del mercado, se encuentran muy cerca de los soportes clave -los mínimos del año-, que de perderse abriría la puerta a mayores caídas. En caso de que se agudice la corrección, la pregunta que está en el aire es si estamos ante el final de una década alcista en Wall Street. El inversor europeo se plantea, por su parte, si los nuevos descensos suponen la imposibilidad de recuperar los máximos de 2015.

Por unanimidad, los 19 directores de análisis y gestores consultados por elEconomista estiman que el mercado afronta una corrección sana, en el que ni la macro ni la micro se han deteriorado, y no ante el final de la tendencia alcista.

El origen de las caídas de las últimas dos semanas, recuerda Francisco Sainz, director de Estrategia de Imantia, tiene dos focos: uno, el miedo a "un menor crecimiento de beneficios en las empresas tecnológicas americanas" y dos, a "una desaceleración de la economía, motivada por una guerra comercial intensa que se limite a China y a EEUU, sino que se vuelva global". Sin embargo, ninguno de los dos temores tiene, por ahora, un impacto real en los fundamentales. Por ello, Joaquín Robles, analista de XTB, estima que "el mercado podría estar sobre reaccionando y ofreciendo una oportunidad de compra".

Nada ha cambiado

Para justificar sus respuestas, los expertos inciden en que "el entorno macro sigue siendo sólido, tanto en los países desarrollados como de emergentes", señala José Antonio Montero de Espinosa, responsable de renta variable europea de Santander AM y gestor de Santander Acciones Españolas. "El crecimiento global es saludable, la confianza de los consumidores y las empresas sigue siendo elevada y no hay burbujas obvias al acecho el horizonte", apunta Jeffrey Schulze, director de estrategia de Clearbridge, fililal de Legg Mason.

A su vez, los resultados de las grandes empresas "siguen sin dar, por el momento, ninguna señal de debilidad", argumenta Manuel Campos, analista de Serfiex. Como recuerda Ignacio Cantos, director de inversiones de atl Capital Gestión de Patrimonios, "los resultados esperados para 2018 se mantienen como a principios de año". En el caso de que sean buenos, apunta Ángel Olea, director de inversiones de Abante, "podría ser un catalizador para que las bolsas ganen el terreno perdido". A todo ello se une, como explica Antonio Aspas, consejero de Buy&Hold, "valoraciones por debajo de su media histórica".

Después de un 2017 con una complacencia extrema, en el que no hubo volatilidad, el mercado ha pasado a "modo alerta", dice Natalia Aguirre, directora de análisis de Renta 4. Ésta ha regresado, lo cuál es más lógico en un contexto de normalización en las políticas monetarias, en opinión de Aguirre, y "debería volver a niveles que converjan a su media histórica". En la misma línea se manifiesta Carlos Gutierrez, director de renta variable de Inverseguros Gestión-Dunas Capital: "La complacencia de los inversores está disminuyendo, hecho que consideramos muy positivo".

Aprovechar para comprar

Esa mayor volatilidad ha cambiado los fundamentales del mercado, apunta David Buckle, director de soluciones de inversión de Fidelity International, pero no el de las empresas: "Por si le sirve al lector, yo he comprado acciones de bolsa con mi propio dinero", explica. También lo han hecho en M&G, donde Juan Nevado apunta que, tras haber reducido su exposición a la bolsa en enero, tras las subidas sostenidas de los precios, "hemos aprovechado las caídas posteriores para reconstruir la exposición a la renta variable en febrero".

Una postura que también adopta el resto de expertos. En parte, porque la renta fija aún no se ha convertido en una competencia real para la bolsa: "Hasta que no veamos rentabilidades cercanas al 4% en el bono americano, donde el coste de oportunidad empiece a pesar sobre el riesgo asumido, seguiríamos teniendo un sesgo favorable al mercado de acciones", puntualiza Thor Vega, analista de renta variable y fija de Gesconsult.

"El contexto actual es uno de los más atractivos para comprar bolsa de los últimos años", opina Ignacio Méndez, director de análisis de Mirabaud Securities en España. Como explica Victoria Torre, responsable de contenidos, productos y servicios de SelfBank: la corrección da, además, un poco de aire a los valores que, tras las subidas, se quedaron justos por valoración.

Los peligros no lo son tanto

En opinión de Roberto Scholtes Ruiz, director de estrategia de UBS, existe un riesgo reducido de que las medidas proteccionistas de Donald Trump, que tanto teme el mercado, deriven en una guerra comercial global, lo que ha llevado a recomendar a sus clientes aprovechar el recorte de las bolsas para incrementar posiciones. Rosa Duce, economista jefe de Deutsche Bank España incide, también, en que el riesgo de recesión en la economía mundial a un año vista por esta causa sigue siendo muy limitado.

José Luis García, analista de Dif Broker, también es de la opinión de que los descensos vistos desde el inicio de marzo, "más en valores europeos que estadounidenses y con perspectivas de largo plazo". Opinión que comparten en BNP Paribas Personal Investors: "Si bien no descartamos que las caídas de la última semana pudieran tener continuación en el corto plazo, reiteramos nuestro escenario positivo para el medio/largo plazo, destacando mayor sobreponderación en Europa frente a Estados Unidos", apunta Eugeni Siscar, responsable del departamento de asesoramiento.

Entre los posibles riesgos a los que se enfrenta el mercado, más allá de que la guerra comercial se materialice a nivel global, Aguirre incide en el papel de la inflación que, de recuperarse antes de lo previsto, podría acelerar el ritmo de subida de tipos, sobre todo en la primera economía del mundo.

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