Bolsa, mercados y cotizaciones

Por qué el recorte de tipos del BCE no es como los anteriores que provocaron el desplome de la bolsa

  • El EuroStoxx se precipitó más de un 60% en los dos grandes ajustes de política
  • Dos crisis acompañaron a las grandes correcciones de la bolsa
Sede del BCE. Dreamstime

La historia del euro y del Banco Central Europeo tiene poco más de 24 años, por lo que la estadística de cómo afecta al mercado cada ciclo de recortes de tipos de interés es poco significativa en comparación con el dólar y su Reserva Federal. Y menos mal, dado que en dos de los tres grandes ajustes a la baja la bolsa europea se anotó caídas superiores al 60% en dos etapas en las que la eurozona tuvo que afrontar dos de las crisis más severas hasta la fecha.

Esta semana tiene lugar una reunión clave del Banco Central Europeo (BCE) porque la propia presidenta, Christine Lagarde, comentó en varias ocasiones que tiene la intención de anunciar su primer recorte de tipos después del rápido ajuste tras la pandemia para poner límite a la disparada inflación de la eurozona. La decisión sería histórica, ya que históricamente el BCE ha replicado las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Pero hoy el escenario en Europa es diferente al estadounidense.

En noviembre de 2022 el IPC de la zona euro llegó a superar el 10%. El dato adelantado de mayo, que se publicó el pasado viernes, se situó en el 2,6% frente al 2,5% esperado para el mercado. El indicador está lejos del objetivo perseguido por el BCE, en el 2%, pero sería suficiente, según Lagarde, para realizar el primer recorte de 25 puntos básicos que descuentan las previsiones que recoge Bloomberg y comenzar a bajar la referencia del precio del euro desde el 4,5% actual (4% en el caso del tipo de facilidad de depósito) y que podrían caer al 2% en julio del año que viene, según las estimaciones de Bank of America. "Existe la posibilidad real de que empecemos a ver una divergencia en la política del BCE y la Fed en la segunda mitad del 2024", explicó el gestor de renta variable europea en Janus Henderson, Tom Lemaigre.

Las dos veces en las que los tipos de interés en la eurozona alcanzaron estos niveles (o los superaron) el EuroStoxx 50 respondió con caídas a plomo. Recién estrenada la divisa común, el BCE situó el techo del precio oficial del dinero en el 4,75%. El índice europeo superaba los 5.000 puntos por aquel entonces y en poco más de dos años (el tiempo que llevó el ajuste de tipos a la baja hasta el 2%) el selectivo perforó los 2.000 puntos. La burbuja puntocom coincidió en fechas, pero no fue la más grave de esa década.

La crisis financiera que arrancó en 2007 llegó a su punto álgido con la referencia del BCE por encima del 4%. La bolsa europea también retrocedió más de un 60% en un ajuste de tipos a la baja más rápido que en el caso anterior y que situó los tipos en el 1% y llevó al EuroStoxx de nuevo a la zona de los 2.000 puntos. Unos años después, con la crisis de deuda soberana, el índice europeo cayó algo más de un 30% de nuevo hasta esos 2.000 puntos aunque en este caso los tipos al 0% estimularon al mercado de renta variable europeo que registró el desplome del 2020 por la pandemia antes de recuperar la zona de los 5.000 puntos en los que cotiza ahora (véase gráfico).

La peculiaridad en esta ocasión es que la economía europea no está en crisis. A priori, la misma se evitó gracias a la política de estímulos que se puso en marcha tras la irrupción del coronavirus y que también fue la causante de que la inflación se disparara a niveles récord en la mayor parte de los Estados miembro que comparten política monetaria en Europa. "El inicio de un ciclo de recortes de tipos debería suponer esta vez un nuevo alivio para el mercado de renta variable", explica François Raynaud, de Edmond Rothschil AM para elEconomista.es.

El responsable del comité de inversiones de Carmignac, Kevin Thozet, considera que la flexibilización que plantea ahora el BCE responde a un plan de "recortes de seguro" precisamente para evitar posibles grietas en la economía europea. "Los 'recortes de emergencia' tienden a ser el corolario de un entorno de fuerte aversión al riesgo, como en 2001 y 2008, pero los 'recortes de seguro' pueden asociarse a un mercado bursátil al alza", explica Thozet.

De estar ahora en crisis, sería fácil extrapolar que no hay dos sin tres en referencia una bolsa en máximos, unos tipos a la baja y una recesión económica. Pero las expectativas del mercado, así como las previsiones de organismos como el Fondo Monetario Internacional o el propio BCE, no proyectan una economía colapsada en los próximos años.

Según las previsiones que recoge Bloomberg en la actualidad la inflación de la eurozona tenderá a destensionarse del 2,4% que se espera este año al 2,1% que se verá en los dos siguientes. Tampoco el crecimiento esperado entraría en la definición de crisis. Aunque para este año el Producto Interior Bruto crecerá un 0,7%, según los expertos, en 2025 la economía de la eurozona se expandirá un 1,4% interanual y otro tanto en el siguiente ejercicio. Y todo ello sin destruir empleo ni ver cómo sube la tasa de paro, que rondará el 6,5% de media.

"Los datos macroeconómicos no han evidenciado en este periodo una recesión como las sufridas en 2001 o 2008. La situación ahora es sensiblemente mejor por lo que el comportamiento del EuroStoxx 50 será probablemente diferente", señala el profesor de OBS Business School, Jaime Martínez Tascón, quien tampoco descarta que el mercado ya tenga descontada la bajada de tipos del BCE y que la caída en bolsa llegaría si finalmente no se bajaran los tipos como se espera.

Desde La Française AM también consideran que el entorno actual no está marcado por el riesgo de recesión como en ocasiones anteriores. No obstante, consideran que las políticas de Christine Lagarde no se separarán mucho de las de la Fed. "El BCE podría tener políticas divergentes, como han expresado ya, pero en realidad preferirían no hacerlo. Es difícil tener un ciclo de recortes largo y duradero si la Fed no hiciera lo mismo", expresó el estratega de la firma, Française Rimeu.

Hay quienes opinan que la situación económica en la eurozona difiere de la estadounidense también de cara a los próximos años, lo que permitiría al BCE incluso ahondar en los recortes de tipos más allá del esperado en junio sin que la Reserva Federal haya empezado con los suyos. Desde Edmond Rothschil AM incluso barajan que puedan llegar dos o tres recortes de 25 puntos básicos de diferencia entre ambos. "Creemos que el BCE tiene margen para recortar los tipos 4 veces este año, a partir de junio. El crecimiento del crédito es extremadamente débil, lo que sugiere que la política del BCE está restringiendo la actividad", explicó el economista de J. Safra Sarasin Sustainable AM, Raphael Olszyna-Marzys.

Wall Street, con experiencia a los recortes

La bolsa de Wall Street tiene más experiencia a la flexibilización de las políticas monetarias de la Reserva Federal que en el caso europeo. Los recortes de tipos hasta 1995 en Estados Unidos fueron acompañados con subidas en índices como el S&P 500 a excepción del lunes negro (1987) donde el recorte de tipos llegó tras el desplome de la bolsa.

Ya en este milenio, donde las políticas monetarias han respondido más a las situaciones de crisis, la bolsa cayó a medida que la referencia del precio del dinero de la Fed iba en descenso. Sin embargo, no fueron recortes tan pronunciados como en el caso europeo. El S&P 500 retrocedió un 45% en el ajuste iniciado en el 2000 y en 2007 fue del 55%.

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