Bolsa, mercados y cotizaciones

Sin rally: el mercado no confía en que el consumo reanime más a las bolsas

Hay situaciones que no pueden enmendarse ni con la mejor de las intenciones. Y esto, en clave bursátil, es lo que vaticinan los expertos en el devenir de la renta variable para final de año. Así se desprende de una encuesta realizada por elEconomista.es en la que han participado 18 entidades, con un 95% de los participantes que no cree que la temporada de consumo que está a punto de arrancar pueda mejorar el saldo final de las bolsas tras las últimas subidas, frente a un tímido 5% que sí que aguarda una visión más optimista y confía en que este rally pueda aliviar las cuentas de las plazas bursátiles. Sin embargo, los analistas consideran que el nubarrón podría empezar a despejarse durante el próximo ejercicio, ya que la desaceleración en el alza de tipos así como una inflación más controlada son claves para este propósito.

Pese al exitoso octubre bursátil que acaba de finalizar, con algunas de las principales bolsas registrando su mes más alcista del año, los expertos no creen en la continuidad de este rally. Ni el Black Friday, el día de las compras con descuento por antonomasia, ni las Navidades y su ligado consumismo serán suficiente para hacer frente a las pérdidas a las que llevan enfrentándose las referencias de ambos lados del Atlántico desde el inicio del ejercicio.

Así, si echamos la vista atrás a los últimos siete años, el Ibex solo ha conseguido saldos positivos entre el 25 de noviembre (Black Friday) y el cierre del ejercicio en 2016 y 2019 (ver gráfico). Unas cifras que son más alentadoras en las principales referencias europea y americana, que han logrado alcanzar el verde en cinco de estos siete años.

La elevada inflación energética y alimentaria y la subida de los tipos de interés ejecutada por los bancos centrales en pos de domar esta desbocada subida de precios son los argumentos más señalados por los expertos encuestados que no creen en la recuperación. Así lo piensa Natalia Aguirre, analista de Renta 4, que señala que el "impacto negativo de la elevada inflación y el alza de tipos" podría derivar en unos consumidores más retraídos y prudentes de cara a la temporada navideña. "En el caso de España vemos algo más de retraso en el impacto del consumo. Pensamos que podría mostrar aún cierto dinamismo en el cuarto trimestre, pero creemos que veremos un deterioro más visible hacia finales de año", finaliza.

Félix González, de Capitalia Familiar, explica en este sentido: "El consumo tenderá a dar mayores muestras de debilidad a lo largo de los próximos meses, porque en estos momentos el factor clave para las bolsas es el proceso de restricción monetaria en curso por parte de los bancos centrales".

Desde Divacons, el analista Pablo García menciona a Amazon y la débil guía de resultados para 2022 que publicó la semana pasada como referencia de las "expectativas poco halagüeñas" para final de año. "Las subidas generalizadas de tipos deben ir mermando la bolsa de ahorros post-Covid. A priori pensamos que los datos no van a ser un revulsivo", matiza.

Además de los estragos causados en el bolsillo de los consumidores por la subida de los precios generalizada, el factor psicológico también será importante en este escenario: "La merma que supone en cuanto a capacidad adquisitiva afectará a la campaña durante este año, la subida de precios de la energía, el encarecimiento de préstamos hipotecarios, etcétera, dejarán menos renta disponible. A esto hay que sumarle el efecto psicológico que en el consumidor puede suponer, haciéndole postergar las decisiones de consumo no esencial", explica Ignacio Cerón, de Dif Broker.

Albert Garrido, de Morabanc, añade que tras el "nada despreciable" rebote que experimentaron las bolsas en octubre "el foco estará más en la posible desaceleración en la inflación y el deterioro de la macroeconomía que podría llevar a los bancos centrales a empezar adoptar un tono más suave. Esta situación debería apoyar a los mercados. De lo contrario, la continuidad en el mensaje de subidas de tipos y bajo foco en la situación económica podría llevar a nuevas caídas. En cualquier caso, a corto plazo no esperamos grandes movimientos en los mercados".

De la misma manera, desde Unicaja señalan el endurecimiento monetario por parte de los bancos centrales y las expectativas sobre el mismo, así como los resultados empresariales como los causantes de que la temporada de consumo prenavideño tenga menos impacto que en años anteriores. Algo que comparten desde GVC Gaesco, que indican como "parámetro principal" para aupar las bolsas "el tono de los bancos centrales y si baja la presión inflacionista".

El ya mencionado rebote que registraron las principales bolsas en octubre –con alzas que superaron el 7,5% en las plazas europeas– tiene un menor peso que las incertidumbres que sobrevuelan este año el mercado. Por lo tanto, este y otros factores "estacionales" no serán suficiente para levantar el ánimo de las bolsas, según Ibercaja.

Presión inflacionista

Desde CaixaBank, vuelven a poner en el centro del tablero el entorno inflacionista al que nos enfrentamos:"El precio de las acciones está mínimamente condicionado por la fortaleza del consumo, lo está más bien por la subida de tipos como consecuencia de luchar contra la inflación. En ese contexto incluso podemos hablar de "menos es más", ya que datos de consumo muy positivos suponen que los tipos tendrán que subir más para ser efectivos. Hasta que la inflación no esté vencida, o se perciba cómo tal, todo lo demás es secundario".

El mismo argumento sostiene Antonio Aspas, socio y miembro del consejo de Buy & Hold, que puntualiza que, en el contexto actual, en el que los mercados reciben los malos datos económicos con subidas y los buenos datos económicos con bajadas, la publicación de unos mejores datos de consumo podría suponer una mala evolución de los mercados. "Lo que va a marcar que el año tenga una mejor evolución de cara a su recta final hacia el cierre sería la publicación de datos económicos que mostrasen un enfriamiento económico y/o una inflación moderando su crecimiento. Esto haría que los inversores tuviesen una mayor visibilidad sobre el nivel al que van a llegar los tipos de interés", añade el experto.

Luis Coello, analista de Banca March, opina que los mercados en el corto plazo han dejado de fijarse en la evolución de los fundamentales para dar más importancia al potencial giro de la política de los bancos centrales. Sin embargo, "unas campañas navideñas débiles serán malas noticias a medio plazo, sobre todo para las empresas del sector de consumo discrecional. Además, esto confirmaría que la desaceleración económica se está transmitiendo a los beneficios empresariales", añade el experto. Ángel Ortiz, gestor de portfolio en de Ábaco Capital, tampoco confía en que la temporada de consumo vaya a afectar positivamente en el saldo de los mercados. "En el corto plazo vemos cierta incertidumbre para las bolsas en general debido a la situación de inflación global y a la necesidad de subidas de tipos de interés. Además, durante el primer trimestre del año 2023, esperamos revisiones de beneficios lo que puede tensionar más aún los precios de los activos", apunta.

Y es que, lo peor todavía está por llegar. Así lo cree Joaquín Robles, analista de XTB, que considera que el impacto de la alta inflación y las rápidas subidas en los tipos de interés todavía no se han visto reflejados en los resultados empresariales, por lo que podríamos ver nuevos ajustes en las cotizaciones de muchas compañías. "La confianza del consumidor en la zona euro marcó un mínimo desde que hay registro el pasado mes de septiembre en -28,8, la perspectiva sobre la situación financiera de los hogares sigue siendo muy negativa. En el dato del mes de octubre se produjo un ligero repunte, pero aun así continua cerca de mínimos. Las ventas minoristas también acumulan tres meses consecutivos de descensos en comparación a los mismos periodos del año pasado", matiza.

Jaime Medem, director de Inversiones del Banco Mirabaud en España, explica que Estados Unidos y Europa tienen que analizarse con un prisma diferente. Según el experto, en el otro lado del charco el consumo en el cuatro trimestre se verá afectado levemente, aunque no veremos los datos finales de consumo hasta febrero del 2023. "Las bolsas podrían interpretar peores datos en el dinamismo del consumo como un indicador de final de ciclo alcista de tipos o de, por lo menos, parada por parte de la Fed en llevar a cabo subidas agresivas en los tipos oficiales del dinero", puntualiza.

En Europa ve la misma lectura, "aunque el parón creemos que se está produciendo ya en estos momentos y la magnitud de la contracción del consumo será mayor que en Estados Unidos. Los niveles de consumo que se han dado en el tercer trimestre creemos que no se mantendrán en la última parte del año y veremos un deterioro más visible. Los países más afectados creemos que serán Francia e Italia".

Para Trea AM el consumo es, sin duda, el factor más importante del crecimiento. Sin embargo, con el panorama actual protagonizado por la alta inflación, elevados tipos de interés y revisiones a la baja de las compañías, luchar contra la inercia del deterioro macroeconómico se torna complicado. "Vemos que la economía americana sigue dando muestras de desaceleración y la probabilidad de recesión aumenta. En los próximos meses el consumo privado, que representa el entorno del 70% de su PIB, continuará frenándose en un entorno de mayores costes de financiación e inflación elevada, aunque seguirá apoyado por la fortaleza del mercado laboral", explica el experto.

En Europa, continúa, "por el contrario, la crisis energética junto al endurecimiento de las políticas monetarias del BCE coloca en una situación frágil a la economía europea. Las tensiones en el frente geopolítico y el riesgo de fragmentación financiera complican aún más el escenario. Las restricciones al consumo y el mayor coste de la energía supondrán una importante limitación en el crecimiento de la UEM. Además, el consumo de los hogares y los costes de la industria se verán afectados".

Alberto Matellán, economista jefe de inversiones en Mapfre, considera que, tras el exitoso octubre, estamos más lejos del descalabro bursátil, pero tampoco ve factible un rally de consumo para los últimos meses del año. "El mercado está desconectado de la macroeconomía actualmente y hemos visto un octubre bueno comparado con meses anteriores. Pero es más por un cambio psicológico que por una expectativas de consumo buena. Se ha reducido el riesgo de un gran descalabro de la bolsa pero no creo que haya Rally. Puede haber evolución positiva pero no creo que sea rally", concluye.

El más positivo

CMC Markets es, entre los encuestados, la única entidad en salirse del tiesto. Desde la compañía aportan una visión más optimista y confían en que la temporada de consumo pueda favorecer al saldo final de las bolsas. Así, aunque afirman que el entorno macro actual pondrá el listón más bajo que en ejercicios anteriores, creen que este rally puede ser posible. "El consumo se podría adelantar a la campaña de Navidad si se producen grandes descuentos. ¿Impactará positivamente en las bolsas? A corto plazo creo que sí se pueden batir las expectativas (en esos días Cyber Monday y Black Friday) y que las bolsas reaccionen positivamente, aquí un punto importante. No se olviden que estamos en unas fechas estacionalmente muy favorables para las bolsas", finaliza.

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