Pymes y Emprendedores

Los bancos cierran el grifo del crédito a una de cada cuatro pymes

  • El 89% de las compañías que pide financiación busca liquidez "para mantener el negocio".
  • Ceaje y Enisa concederán préstamos sin aval por un importe total de 20 millones de euros.
Ilustración de Turcios.

Pedro Martínez, socio fundador de Dynamics Green, acudió a una entidad bancaria en busca de un crédito con el que aliviar la necesidad de financiación de su empresa. Pero se encontró con que "es muy difícil, casi imposible". Desistió del intento y optó por otras fórmulas. Su llamada a las puertas del banco, y el consiguiente rechazo de éste, es una aventura que han vivido otras tantas pymes como él.

Las dificultades financieras para las empresas ya tienen su expresión numérica, una de cada cuatro que en 2010 solicitó un préstamo a una sociedad financiera no pudo obtenerlo, según la Encuesta sobre Acceso a Financiación de las Empresas que elabora el Instituto Nacional de Estadística.

Ésta indica que el 38 por ciento de las empresas se vieron obligadas a recurrir a la financiación externa a través de préstamos financieros, pero una cuarta parte de éstas no lo obtuvo y otra cuarta parte sólo obtuvo un éxito parcial. En el año inmediato a la irrupción de la crisis, 2007, sólo el 9,8 por ciento fracasó en su intento de conseguir créditos financieros y un 10 por ciento tuvo un éxito parcial.

El 96,8 por ciento de las empresas que quisieron obtener financiación mediante préstamos se dirigieron a los bancos, el 21,6 por ciento los solicitaron a propietarios o directivos de la propia empresa y un 12,4 por ciento recurrió a otras empresas.

Razones para el rechazo

Las razones que los bancos y otras fuentes financieras dieron para denegar la financiación total o parcial de los préstamos fueron la falta de garantías o avales suficientes (38,6 por ciento), la baja calificación de su solvencia financiera (36,9 por ciento), no proporcionaron ninguna razón (35,5 por ciento) y demasiadas deudas contraídas o préstamos en vigor (35,5 por ciento).

La explicación aportada por las empresas es de distinto tenor. El 33,7 por ciento consideran que los tipos de interés eran demasiado altos y el 26,3 por ciento que otras cláusulas del contrato no eran aceptables.

Por lo que respecta a la obtención de financiación de capital, la apelación fue del 5,9 por ciento de las empresas, pero más de la mitad de los intentos fueron fallidos y otro 15,7 por ciento tuvo un éxito parcial. Una de cada tres empresas recurrió a otros sistemas diferentes de financiación, pero vieron sus expectativas frustradas el 17,2 por ciento, mientras que tuvieron éxito el 62,7 por ciento. En esta categoría se encuentran los descubiertos en cuenta y líneas de crédito (a los que acudieron el 52,2 por ciento de las empresas); el leasing, con un 41,1 por ciento de empresas interesadas y los créditos comerciales de proveedores, que interesaron al 21,8 por ciento de las empresas.

Por lo que se refiere al reparto sectorial, el 41,5 por ciento de las empresas de construcción apelaron al préstamo financiero, frente al 39,2 por ciento de las empresas industriales y el 35,9 por ciento de la de servicios. Sin embargo, el grado de satisfacción tiene una distribución diferente. Obtuvieron financiación el 53,5 por ciento de las empresas industriales, el 51,7 por ciento de las de servicios y el 44 por ciento de las de construcción.

Dinero para 'sobrevivir'

En cuanto a la motivación de la solicitud de la financiación, el 89 por ciento estaban destinados a mantener la marcha del negocio; el 22,3 por ciento, a ampliación de las actividades de la empresa; el 14,9 por ciento a financiar la innovación e I+D y el 12,5 por ciento a financiar las exportaciones e internacionalización de la empresa.

La encuesta del INE coincide con la que elabora de manera trimestral el Consejo Superior de Cámaras de Comercio, que pulsa el acceso de las pymes a la financiación. En su última edición, correspondiente al primer trimestre de 2011, el 87 por ciento de las pymes que intentaron acceder a un préstamo encontraron problemas, entre estos que han aumentado las exigencias de garantías y avales.

Alternativas sin aval

Debido a las exigencias de garantías, cada vez son más las pymes que buscan fórmulas alternativas, como las sociedades de garantía recíproca, que ejercen de avalistas ante el banco para que la pyme o emprendedor que lo solicita pueda obtener liquidez.

En este sentido, Enisa y la Confederación de Asociaciones de Jóvenes Empresarios firmaron ayer la renovación de su programa de concesión de créditos sin aval a emprendedores innovadores. El programa está dotado con 20 millones de euros, prevé dar asistencia a más de 500 emprendedores y supone una vía de escape para aquellos proyectos a los que el banco cierra el grifo del crédito, que en 2010 fueron uno de cada cuatro.

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