Pymes y Emprendedores

Vigile los pequeños hurtos: cada año los comercios pierden 1.700 millones

Los hurtos de los empleados representan el 26% del total de la pérdida desconocida. Foto: Archivo

Un poco por aquí, otro poco de aquello y un poco más de la última estantería. Esto es lo que debe de pensar uno de cada cuatro empleados que dedica algunas horas de su trabajo a sisar algún producto que también se dedica a vender al consumidor.

De momento sólo representan el 26 por ciento del total de la pérdida desconocida que sufren los establecimientos españoles, de acuerdo a los resultados del últimos Barómetro Europeo del Hurto (ERB). Pero si se suma a estos robos otros más profesionales -los que realizan los consumidores o grupos organizados, un 50 por ciento del total- y las pérdidas por errores administrativos (16 por ciento), la cifra final alcanza los 1.700 millones de euros del pasado año.

Cargos en el consumidor

"Nos encontramos con que en muchas ocasiones la problemática se frivoliza", explica Rosario Pedrosa, responsable de Pérdida Desconocida de la Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc). "Incluso se bromea, porque se dice que el comerciante ya gana bastante". Para los propietarios de establecimientos -"los ladrones no distinguen tamaños de comercios"- este tipo de pérdida supone un 1,05 por ciento de su facturación anual.

Y los consumidores no bromearían con el tema si supieran que, según cálculos de Aecoc, estos hurtos tienen una carga indirecta en su bolsillo. En concreto, un coste de 160 euros para cada familia española ya que, aunque no lo note, se repercute en el precio que paga por los productos.

Para Benito García, presidente de la Asociación Nacional de Centrales de Compras y Servicios (Anceco), el hurto interno "hace más daño moral que económico" y asegura que el propio mercado laboral provoca estas situaciones: "Los establecimientos tienen un sistema de vendedores con mucha rotación, largas jornadas, con mayor tránsito de personas, diferentes horarios, etcétera". Alejar a los empleados de las tentaciones tiene fácil solución y ya se aplica en numerosas tiendas de ropa. Sobre todo, se trata de "darles condiciones favorables de compra de los productos, tanto para ellos como para sus familiares", asegura García.

Gastos en seguridad

Desde la distribuidora Euromadi, que ha colaborado en la publicación del Manual de Pérdida Desconocida, indican que "el inventario permanente es esencial para poder controlar el stock y actuar en los ámbitos susceptibles de provocar pérdidas". Pero no sólo los inventarios de stocks salvan de estas pérdidas. Según Aecoc, un 60 por ciento de los establecimientos gasta en seguridad entre un 0 y un 0,2 por ciento de su cifra de ventas, un 23 por ciento son más precavidos y gastan hasta un 0,8 por ciento y un 13 por ciento de los establecimientos no gasta nada.

"Un equipo antihurto normal, con cámaras incluidas, cuesta unos 20.000 euros", indica el presidente de Anceco. Otros métodos para espantar ladrones, como envolver los productos expuestos en cajas de plástico, es más barato pero acaba pasando factura ya que los productos son para exponer y que el cliente los pueda coger. "Cubrir los productos es no venderlos". Otras medidas son colocar los productos más apetitosos (bebidas alcohólicas, textil y perfumes) al lado de las cajas registradoras y, siempre, formar a sus empleados.

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