Fondos

Si busca destinos atractivos y exóticos, pregunte por los bonos emergentes



    Los mercados emergentes son la nueva región de moda. Igual que sucede al principio con todas las tendencias, a la hora de considerarlos como inversión no faltan fervientes admiradores y convencidos detractores. Sin embargo, cada vez son más los expertos que señalan que, las economías en desarrollo son un filón. Al menos, sus mercados de deuda.

    "Muchos gestores creen que gran parte de los mercados emergentes fueron víctimas inocentes de la crisis, y que el ensanchamiento de los diferenciales (spreads) que han experimentado sus bonos han dejado una gran oportunidad de compra en muchos títulos de gran calidad emitidos por algunos de sus gobiernos", afirma Kate Hollis, analista jefe de fondos de S&P.

    La crisis se ha ido contagiando a todas las economías, pero hay países emergentes que "tienen grandes expectativas de crecimiento, y además no han sufrido una burbuja del crédito. Por no mencionar las reservas de divisas que manejan", apunta Sasha Evers, director de BNY Mellon AM en España.

    Es más, la categoría de fondos de bonos de países emergentes en divisa extranjera (generalmente dólares, euros o libras) se anota más de un 16% en lo que va de año. Y el mercado de deuda emergente en moneda local está en plena ebullición.

    El problema del riesgo

    Los que más desconfían de los emergentes, señalan la suspensión de pagos (default) como el principal riesgo que tienen que asumir los inversores. Esto resulta cierto en lo que respecta al mercado de bonos empresariales, pero el papel público es harina de otro costal.

    "Usando referencias como la del índice JPMorgan Emerging Market Bond, pensamos que menos del 5% de los gobiernos de países en desarrollo tienen riesgo de incurrir en suspensión de pagos en un futuro cercano. Los verdaderos problemas están en el mercado de deuda corporativa", explica Mark Pearce, experto en renta fija de Threadneedle.

    Grandes esperanzas

    Desde que la crisis dejó ver su peor cara, muchos gestores y economistas han puesto sus esperanzas de recuperación en el tirón de los emergentes. Tanto Pearce como Evers consideran, además, que son un excelente activo para diversificar una cartera de renta fija.

    Pero como no todo vale, hay una serie de factores a tener en cuenta a la hora de invertir en este activo. Muchos gestores prefieren el mercado de deuda emergente en moneda local, que aporta baja correlación con el resto de activos, una volatilidad contenida y una rentabilidad atractiva.

    Además, gustan los mercados con políticas económicas más conservadoras, "bajas tasas de endeudamiento, unos niveles de ahorro adecuados y unas fuentes de demanda que prácticamente no han sido explotada", afirma Geoff Blanning, gestor del Schroder ISF Emerging Market Debt Absolute Return .

    Mapa de oportunidades

    Por regiones, hay opiniones para todos los gustos. Asia es la que cuenta con un mayor consenso positivo, ya que a priori debería ser la más beneficiada con el esperado aumento del consumo y la inversión de China.

    Latinoamérica levanta suspicacias, "por su dependencia de factores externos como el precio del crudo", señalan desde Schroders. Sin embargo, Brasil tiene muchos fans, igual que Venezuela y México "que se han comportado peor que la media en los últimos meses" y tienen más margen de recuperación, según Threadneedle.

    Con el Este de Europa sucede otro tanto. Desde el punto de vista de S&P, su exposición a la Unión Europea hace que su futuro esté teñido de incertidumbre. Geoff Blanning, de Schroders, sí hace un hueco en su cartera a países como Hungría y Polonia. Rusia, por su parte, que es uno de los mejores mercados del año, gusta a casi todos.