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El Poder Judicial pide "prudencia" a los jueces en su relación con la prensa

  • Recomienda a los magistrados que acudan a las Oficinas de Comunicación
  • Asegura que el límite está en la protección de los derechos de las partes
Foto: Archivo.

"Las manifestaciones públicas de los jueces deben efectuarse en todo caso con prudencia y moderación, pues pueden ser negativas para la apariencia de imparcialidad y, en definitiva, para la imagen de la Justicia". La Comisión de Ética Judicial considera que las informaciones o declaraciones públicas ofrecidas por el juez deben tener como límite los derechos e intereses de las partes en el proceso y el buen desarrollo de las actuaciones judiciales.

El límite a las informaciones y declaraciones públicas que pueden realizar los jueces y magistrados está en la protección de los derechos e intereses de las partes en el proceso así como en el buen desarrollo de las actuaciones judiciales. Por ello, afirma la Comisión, la libertad de expresión y la actitud positiva hacia la transparencia deben ejercerse por el juez con prudencia y moderación.

En primer lugar, para evitar que las informaciones y afirmaciones del juez "contribuyan a crear estados de opinión o a generar influencias externas" que puedan afectar a la apariencia de imparcialidad del juez y a la imagen de la Justicia.

El llamamiento a la prudencia y la moderación es más exigente cuando la información o las declaraciones afectan a procedimientos de los que el juez esté conociendo o haya terminado de conocer en el juzgado o tribunal. En esos casos, afirma la Comisión, "es recomendable" que la relación con los medios se haga a través de las Oficinas de Comunicación de los diferentes Tribunales Superiores de justicia.

Sobre casos cerrados

La Comisión responde a una segunda consulta en la que un magistrado pregunta sobre la conveniencia de participar en un documental de televisión, en el que se va a tratar un caso que instruyó en su día y sobre el que ya ha recaído sentencia firme.

El dictamen señala que la participación de los jueces y magistrados en este tipo de programas está amparada por la libertad de expresión y reitera la necesidad de mantener la moderación y prudencia necesarias para evitar "que puedan revelarse datos escabrosos y sensibles, cuya difusión pública puede lesionar la integridad moral de los familiares de las víctimas" y "contribuir a la consecución de fines morbosos que en nada benefician a la sociedad".

De los Principios de Ética Judicial no se desprende ningún deber del juez o magistrado de conceder entrevistas o suministrar informaciones a los medios de comunicación sobre asuntos de los que está conociendo o ha conocido, explica la Comisión. Pero sí recomiendan una "actitud positiva hacia la transparencia" establecen que, como criterio general, "el juez y la jueza pueden aportar sus reflexiones y opiniones" en su vida social y en su relación con los medios de comunicación.

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